Día Mundial de la Salud

Folleto del DMS, parte I: Mensaje de la Dra. Gro Harlem Brundtland, Directora General de la OMS

Las mayores amenazas para la salud de los niños se encuentran precisamente en los lugares donde deberían estar más a salvo: el hogar, la escuela y la comunidad. Cada año, más de cinco millones de niños de 0 a 14 años de edad mueren, sobre todo en el mundo en desarrollo, a causa de enfermedades relacionadas con su ambiente, esto es, el entorno en el que viven, estudian y juegan. Entre estas enfermedades se cuentan la diarrea, el paludismo y otras enfermedades transmitidas por vectores, las infecciones respiratorias agudas y los traumatismos no intencionales (accidentes).

Todas ellas se pueden prevenir. Sabemos lo que hay que hacer. Se han trazado estrategias para combatir estas amenazas para la salud de los niños. Ahora es preciso ponerlas en práctica a escala mundial y nacional. Por esa razón, este año, el Día Mundial de la Salud está dedicado a promover los ambientes saludables para los niños.

Todos tenemos que hacer más para atajar los riesgos ambientales a los que está expuesta la salud de los niños. Como se indica en este folleto, la carga de morbilidad provocada por las enfermedades relacionadas con el ambiente es grande y recae desproporcionadamente en los niños. En septiembre de 2002, la OMS puso en marcha la iniciativa «Ambientes Saludables para los Niños»; en la actualidad estamos trabajando con diversos grupos de todo el mundo a fin de convertir esa iniciativa en una alianza dinámica y mundial que logre movilizar el apoyo local e interceder para que la vida de los niños sea más saludable en los lugares donde viven, aprenden y juegan. Mediante el trabajo conjunto en muchos frentes, y sobre la base de los programas existentes y adaptando medidas concretas a las necesidades locales, los miembros de la Alianza pueden hacer más. Conjuntamente, son capaces de afrontar los problemas de salud ambiental que se plantean a un gran número de comunidades, países, regiones y sectores en el mundo.

Todos los niños tienen derecho a crecer en hogares, escuelas y comunidades saludables. El desarrollo futuro de nuestros niños (y de su mundo) depende de que gocen de buena salud ahora.

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