Comité Consultivo Mundial sobre Seguridad de las Vacunas

SPR y autismo

WER 24 enero 2003:

El interés por una posible relación entre la vacunación SPR y el autismo se planteó a finales de los años noventa, tras la publicación de estudios que decían haber una asociación entre las cepas naturales y vacunales del virus del sarampión y las enteropatías inflamatorias, y, por otra parte, entre la vacuna SPR, la enteropatía y el autismo. Por recomendación del GACVS, la OMS encargó a un investigador una revisión bibliográfica sobre el riesgo de autismo asociado a la vacuna SPR, cuyos resultados fueron presentados a la consideración del GACVS.

Los trastornos del espectro autístico son una gama de trastornos cognitivos y neuroconductuales entre los que se encuentra el autismo. La prevalencia del autismo varía considerablemente en función del método de identificación de los casos, oscilando entre 0,7 y 21,1 por 10 000 niños (mediana de 5,2 por 10 000), mientras que la prevalencia de trastornos del espectro autístico se calcula que es del orden de 1 a 6 por 1000. Se examinaron detalladamente 11 estudios epidemiológicos que representaban los estudios más recientes (en su mayoría realizados en los últimos cuatro años), tomando en consideración su diseño (se incluyeron estudios ecológicos, estudios de casos y controles, estudios cruzados de casos [«case-crossover»] y estudios de cohortes) y limitaciones. La revisión permitió concluir que los estudios existentes no aportan pruebas de una asociación entre la vacuna SPR y el riesgo de autismo o trastornos autísticos. También se revisaron tres estudios de laboratorio y se concluyó que, antes de que se puedan dar por confirmados los resultados de laboratorio de los estudios publicados, que tienen serias limitaciones, es necesario investigar mejor, mediante estudios independientes, la supuesta persistencia del virus de la vacuna del sarampión en el tubo digestivo de los niños con autismo y enteropatía inflamatoria.

Basándose en la amplia revisión presentada, el GACVS concluyó que no existen pruebas de una asociación causal entre la vacuna SPR y el autismo o los trastornos autísticos. El Comité cree que este asunto probablemente se esclarezca mediante una mejor comprensión de las causas del autismo. El GACVS concluyó también que no hay datos que respalden el uso sistemático de vacunas monovalentes contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola, en vez de la vacuna combinada, estrategia que pondría a los niños en riesgo de inmunización incompleta. Por consiguiente, el GACVS recomienda que no se cambien las prácticas actuales de vacunación con la SPR.

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