Tuberculosis (TB)

Proseguir la expansión y mejora de un DOTS de calidad

Elemento 3: tratamiento normalizado, con supervisión y apoyo al paciente

Servicios terapéuticos

La base del control de la TB es la organización y administración en todo el país de un tratamiento normalizado para todos los pacientes adultos y pediátricos, tengan baciloscopia positiva o negativa, o TB extrapulmonar. Deben seguirse en todo momento las directrices de la OMS sobre la categorización y tratamiento de los pacientes.1 Estas directrices hacen hincapié en la utilización de los regímenes breves normalizados más eficaces y de las combinaciones de diferentes fármacos en dosis fijas, con el fin de facilitar la observancia del tratamiento y reducir el riesgo de aparición de farmacorresistencia. También hay directrices de la OMS sobre el tratamiento de los pacientes con TB resistente.2

Supervisión y apoyo al paciente

Los servicios asistenciales a los pacientes con TB deben identificar y resolver los factores que pueden hacer que el paciente interrumpa o abandone el tratamiento. El tratamiento supervisado, que puede tener que incluir la observación directa del tratamiento (DOT), ayuda al paciente a tomar los medicamentos de forma regular y a completar el tratamiento, logrando así la curación y evitando la aparición de farmacorresistencia. La supervisión debe ser adaptada al contexto y a las necesidades del paciente, y tiene por objetivo garantizar la observancia por parte tanto de los profesionales sanitarios (quienes deben prestar un asistencia y un apoyo adecuados) como de los pacientes (quienes deben tomar el tratamiento con regularidad). Dependiendo de las condiciones locales, la supervisión puede efectuarse en un centro de salud, en el lugar de trabajo, en la comunidad o en el domicilio del paciente, y debe ser llevada a cabo por alguien que sea aceptable para el paciente, esté formado para ello y sea supervisado por los servicios de salud. Los grupos de pacientes y los grupos de apoyo pueden ayudar a fomentar la observancia del tratamiento. En determinados grupos de pacientes, como los reclusos, los toxicómanos y algunos enfermos mentales, puede ser necesario un apoyo intensivo, incluido el DOT.

Mejora del acceso al tratamiento

Deben tomarse medidas adaptadas al entorno local para identificar y resolver los obstáculos físicos, financieros, sociales y culturales, así como del sistema de salud, al acceso a los servicios de tratamiento de la TB. Debe prestarse especial atención a los grupos de población más pobres y vulnerables. Entre las medidas que se pueden adoptar se encuentran la ampliación de los puntos de tratamiento en las zonas rurales y urbanas más pobres, la participación de los profesionales sanitarios que trabajan cerca del lugar de residencia del paciente, la gratuidad o amplia subvención de los servicios, la prestación de apoyo psicológico y legal, la solución de los problemas de género, la mejora de las actitudes del personal y la realización de actividades de comunicación y sensibilización.

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