Tuberculosis (TB)

Tuberculosis en las cárceles

Mensajes clave

Distribución de medicamentos antituberculosos en el marco de la estrategia
Distribución de medicamentos antituberculosos en el marco de la estrategia "Alto a la Tuberculosis" en una prisión rusa
  • La tuberculosis no es una consecuencia inevitable del encarcelamiento, y se puede controlar mediante la ejecución de programas basados en la estrategia Alto a la Tuberculosis y el mejoramiento de las condiciones en las cárceles.

  • El control efectivo de la tuberculosis en las cárceles protege a los reclusos, el personal, los visitantes y la comunidad en su conjunto.

Cárceles

  • El término «cárcel» se refiere a todo lugar de detención. Incluye centros para detenidos en prisión preventiva y detenidos condenados, así como centros para delincuentes juveniles e inmigrantes clandestinos.

  • Se estima que, en un día normal, las cárceles del mundo albergan entre 8 y 10 millones de reclusos. No obstante, entre 4 y 6 veces más ese número pasan por las cárceles cada año debido a la elevada rotación de la población carcelaria.

  • Un número desproporcionadamente alto de reclusos provienen de grupos socioeconómicos desfavorecidos cuya carga de morbilidad suele ser elevada y su acceso a la atención de salud limitado, por ejemplo, toxicómanos, personas sin hogar, enfermos mentales, minorías étnicas, solicitantes de asilo e inmigrantes.

  • Las condiciones de encarcelamiento pueden propiciar la propagación de las enfermedades debido al hacinamiento, la escasa ventilación, la mala nutrición, la atención médica inapropiada o inaccesible, etc.

Tuberculosis en las cárceles

  • Según informes, la prevalencia de la tuberculosis en las cárceles es hasta 100 veces mayor que entre la población civil.

  • Los casos de tuberculosis en las cárceles pueden representar hasta el 25% de la carga de morbilidad de un país por esta enfermedad.

  • La transmisión de la tuberculosis se ve favorecida por el diagnóstico tardío, el tratamiento inapropiado, el hacinamiento, la ventilación deficiente y los repetidos traslados.

  • La infección con el VIH y otras patologías más comunes en las cárceles (por ejemplo, malnutrición, abuso de sustancias) propician el desarrollo de la enfermedad activa y la ulterior transmisión de la infección.

Tuberculosis multirresistente en las cárceles

  • En algunas cárceles se han notificado altos niveles de tuberculosis multirresistente, que en ciertos entornos representaban hasta el 24% de los casos de tuberculosis.

  • Los factores que propician la propagación de la tuberculosis en las cárceles también facilitan la propagación de las formas multirresistentes.

  • Habida cuenta de los obstáculos que encuentran para acceder a la atención médica, los reclusos suelen autotratarse con medicamentos contra la tuberculosis que obtienen a través de visitantes o en los mercados internos. Ahora bien, esos insumos suelen ser inciertos y no reglamentados, por lo que promueven más aún el desarrollo de la tuberculosis multirresistente.

¿Por qué es importante la cuestión de la tuberculosis en las cárceles?

Dormitorio de la cárcel de Comayagua (Honduras)
Dormitorio de la cárcel de Comayagua (Honduras)
  • Las cárceles funcionan como reservorios de la tuberculosis que bombean la enfermedad hacia la comunidad civil a través del personal, los visitantes y los antiguos presos inadecuadamente tratados. La tuberculosis no respeta los muros de las cárceles.

  • El mejoramiento del control de la tuberculosis en las cárceles beneficia a toda la comunidad. En sus esfuerzos por controlar la tuberculosis la comunidad no puede permitirse pasar por alto la tuberculosis en las cárceles.

  • Los prisioneros tienen derecho a acceder a la atención médica del mismo nivel, al menos, que la comunidad en general. El contagio de la tuberculosis no forma parte de la condena de un recluso.

  • Prestar atención y destinar recursos al problema de la tuberculosis en las cárceles puede conducir a un mejoramiento general de las condiciones carcelarias, la salud de los presos y los derechos humanos.

¿Cuál es la solución?

  • La medida prioritaria debe ser la aplicación general de la estrategia Alto a la Tuberculosis, con el fin de hacer frente, en particular, a la coinfección tuberculosis/VIH y tuberculosis multirresistente entre la población carcelaria. Todo recluso debería tener acceso irrestricto al diagnóstico y el tratamiento correctos de la tuberculosis.

  • Las demoras en la detección y el tratamiento de casos de tuberculosis se deberán minimizar con el fin de reducir más aún la transmisión de la infección y las presiones que empujan al autotratamiento de la tuberculosis.

  • En las cárceles se debería poner fin a los tratamientos de la tuberculosis no reglamentados e inciertos.

  • Se requieren medidas urgentes para integrar los servicios carcelarios y civiles de atención de la tuberculosis, con miras a asegurar que los reclusos puestos en libertad durante el tratamiento lo completen.

  • Se deberán adoptar medidas orientadas a reducir el hacinamiento y mejorar las condiciones de vida de todos los reclusos, con el fin de limitar la transmisión de la tuberculosis.