Tuberculosis (TB)

Tuberculosis resistente y multirresistente - Preguntas frecuentes

¿Cómo se hace resistente una tuberculosis farmacosensible?

La resistencia a los medicamentos aparece como consecuencia de un uso indebido de los antibióticos al tratar con ellos a pacientes afectados de tuberculosis farmacosensible. El uso indebido es resultado de una serie de acciones, en particular la administración de regímenes terapéuticos inadecuados por parte de los agentes de salud y el hecho de que éstos no se aseguren de que el paciente siga el tratamiento hasta el final. La farmacorresistencia surge principalmente en zonas donde los programas de lucha antituberculosa son deficientes.

¿Qué es la tuberculosis multirresistente?

La tuberculosis multirresistente es una forma específica de tuberculosis farmacorresistente, causada por un bacilo que es resistente por lo menos a la isoniazida y la rifampicina, los dos medicamentos más poderosos que existen contra la enfermedad.

¿En qué difieren el tratamiento de la tuberculosis farmacorresistente y el de la farmacosensible?

En zonas donde no hay tuberculosis multirresistente, o donde hay muy poca, los programas DOTS deparan tasas de curación de hasta un 95%, porcentaje lo bastante alto como para reducir espectacularmente la carga de tuberculosis y al mismo tiempo impedir que aparezca la forma farmacorresistente. Pero por lo que respecta a un tratamiento eficaz de la tuberculosis farmacorresistente, la posible estrategia todavía está en fase experimental. Mientras que la tuberculosis farmacosensible se puede curar en un plazo de seis meses, las formas farmacorresistentes (como la multirresistente) exigen la administración de todo un arsenal de fármacos (que tienen más efectos secundarios) por espacio de hasta dos años.

¿Cómo medir la tuberculosis farmacorresistente a escala mundial?

En 1994, la OMS, la Unión Internacional contra la Tuberculosis y Enfermedades Respiratorias y otros asociados pusieron en marcha el Proyecto Mundial de Vigilancia de la Farmacorresistencia con el fin de normalizar los procesos de extracción de muestras y los métodos de laboratorio utilizados para medir la tuberculosis farmacorresistente. Hoy en día se ha estudiado un conjunto de zonas donde se concentran casi la mitad de los casos de tuberculosis del mundo.

¿La tuberculosis y su forma farmacorresistente son realmente una amenaza para cualquiera?

La tuberculosis es actualmente la segunda de entre todas las enfermedades infecciosas que más contribuye a la mortalidad de adultos: por su causa mueren cada año alrededor de 1,7 millones de personas en el mundo. La OMS calcula que una tercera parte de la población mundial está infectada por Mycobacterium tuberculosis. El Proyecto Mundial de Vigilancia de la Farmacorresistencia de la OMS y la Unión Internacional contra la Tuberculosis y Enfermedades Respiratorias ha detectado tuberculosis multirresistente (prevalencia > 4% de los nuevos casos de tuberculosis) en Europa Oriental, América Latina, África y Asia.

Teniendo en cuenta el creciente nivel de globalización y la intensificación de las migraciones transnacionales y el turismo en todo el mundo, ningún país está a salvo de sufrir un brote de tuberculosis multirresistente.

¿Cómo se enfrenta la OMS al problema de la farmacorresistencia?

En 1998, la OMS y varios asociados de todo el mundo concibieron una estrategia para el tratamiento de la tuberculosis multirresistente, método que es objeto de un proceso continuo de ensayo y perfeccionamiento. Las últimas recomendaciones en la materia están recogidas en una actualización de urgencia de las Directrices de la OMS sobre la gestión programática de la tuberculosis farmacorresistente. En 1999, dentro de la Alianza Alto a la Tuberculosis, se estableció un grupo de trabajo encargado de: ayudar a elaborar recomendaciones programáticas a los Estados Miembros acerca del tratamiento de la tuberculosis multirresistente basándose en la evaluación de los datos de viabilidad, eficiencia y costoeficacia generados a partir de proyectos experimentales aplicados por organismos o instituciones participantes en el grupo de trabajo o por la propia Organización Mundial de la Salud (OMS); coordinar y seguir de cerca la ejecución de proyectos piloto comparables en el plano internacional para tratar la tuberculosis multirresistente; establecer un sistema que permita a los Estados Miembros de la OMS tener acceso a un precio reducido a fármacos de segunda línea de gran calidad y, al mismo tiempo, que evite la utilización indebida de esos fármacos; estudiar los progresos realizados en países que luchan contra la tuberculosis a través del Comité Luz Verde; y encontrar recursos para financiar y poner en práctica medidas de control de la tuberculosis multirresistente y para contribuir a la coordinación de la iniciativa a escala mundial.

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