Salud sexual y reproductiva

Anticoncepción hormonal y VIH

A raíz de las nuevas conclusiones de varios estudios epidemiológicos recientemente publicados, la Organización Mundial de la Salud (OMS) convocó una consulta técnica sobre la anticoncepción hormonal y la adquisición, progresión y transmisión del VIH.

Se reconoció que este tema suscitaría probablemente un especial interés en los países en que las mujeres tienen un alto riesgo de contagiarse por el VIH a lo largo de la vida, esto es, allí donde los anticonceptivos hormonales (especialmente los anticonceptivos inyectables que solo contienen progestágenos) representan una gran proporción de todos los métodos modernos utilizados y donde las tasas de mortalidad materna siguen siendo elevadas.

La reunión se celebró en Ginebra los días 31 de enero y 1 de febrero de 2012, y en ella participaron 75 representantes de una amplia variedad de partes interesadas. El grupo analizó específicamente si la cuarta edición (2009) de la guía Criterios médicos de elegibilidad para el uso de anticonceptivos (CME) debía modificarse a la luz de las pruebas reunidas.

Ausencia de restricciones

Tras una deliberación extensa y minuciosa en la que se tuvieron en cuenta los exámenes sistemáticos de las pruebas disponibles y de las presentaciones sobre datos biológicos y de animales, los resúmenes de los perfiles GRADE sobre la contundencia de las pruebas epidemiológicas y los análisis de los riesgos y beneficios para los programas de los distintos países, el grupo concluyó que la OMS debía seguir recomendando la ausencia de restricciones (categoría 1 de los CME) respecto del uso de cualquier método anticonceptivo hormonal por las mujeres con VIH o con alto riesgo de contraerlo.

No obstante, el grupo recomendó que se añadiera una nueva aclaración (en la categoría 1) a los CME para las mujeres que utilicen anticonceptivos inyectables que solo contengan progestágenos y que tengan un alto riesgo de infectarse por el VIH, a saber:

Algunos estudios sugieren que las mujeres que utilizan anticonceptivos inyectables que solo contienen progestágenos pueden tener un mayor riesgo de contraer el VIH; otros estudios, sin embargo, indican que no existe tal asociación. Un grupo de expertos de la OMS examinó todas las pruebas disponibles y concluyó que los datos no eran suficientemente concluyentes para cambiar la recomendación actual.

Las personas con VIH o con riesgo de contraerlo, deben utilizar siempre preservativos

No obstante, debido al carácter no concluyente del acervo de pruebas científicas sobre la posible existencia de un mayor riesgo de infección por el VIH, se debe recomendar encarecidamente a las mujeres que utilicen anticonceptivos inyectables que solo contengan progestágenos que siempre utilicen preservativos, ya sean masculinos o femeninos, y otros medios de prevención del VIH.

Es esencial ampliar la combinación de métodos anticonceptivos y seguir investigando sobre la relación entre la anticoncepción hormonal y la infección por el VIH. Estas recomendaciones estarán sujetas a un examen continuo a la luz de las nuevas pruebas de que se disponga.

Asimismo, el grupo estimó oportuno advertir a los responsables de la formulación de políticas y a los directores de programas de la posible gravedad de la cuestión y del complejo equilibrio entre riesgos y beneficios. El grupo destacó la importancia de los anticonceptivos hormonales y de la prevención del VIH para la salud pública y resaltó la necesidad de que las personas con VIH o con riesgo de contraerlo también utilizaran siempre preservativos, ya fueran masculinos o femeninos, puesto que los anticonceptivos hormonales no protegían contra la transmisión o la adquisición del VIH.

Mengistu Asnake/Photoshare
Un trabajador sanitario inserta un implante en el brazo de una paciente en Etiopía.

Recomendaciones

Todas las pruebas se examinaron con atención, y se debatió exhaustivamente sobre la interpretación y las repercusiones de los resultados. El grupo analizó la contundencia de los datos epidemiológicos y biológicos, las posibles repercusiones en los programas de los países teniendo en cuenta la necesidad de prevenir el VIH, y los efectos de los embarazos no planificados en la mortalidad materna y en la morbilidad relacionada con el embarazo.

Lo que suscitaba una mayor preocupación era la relación entre los anticonceptivos inyectables que solo contenían progestágenos y el riesgo de infección por el VIH en las mujeres. El grupo consideró todos los datos disponibles y determinó que estos no establecían una relación causal clara entre los anticonceptivos inyectables y la infección por el VIH ni excluían definitivamente dicha posibilidad.

El grupo convino en que el uso de anticonceptivos hormonales debía permanecer sin restricciones siempre que en los CME se incluyera una aclaración contundente acerca de las dificultades que el grupo había encontrado al analizar los datos, la necesidad de promover más el uso de los preservativos tanto masculinos como femeninos y otras medidas de prevención del VIH, y la necesidad de que las parejas tuvieran acceso a un conjunto de métodos anticonceptivos lo más amplio posible. También se recomendó claramente que se siguiera investigando este tema y que se pusiera en marcha un mecanismo para examinar de forma sistemática los datos que fueran apareciendo.

Así, el grupo de expertos concluyó que las mujeres con VIH o con alto riesgo de infectarse por el virus podían seguir utilizando todos los métodos anticonceptivos hormonales existentes (categoría 1) (píldoras anticonceptivas orales, anticonceptivos inyectables, parches, anillos e implantes), pero que era necesario añadir una aclaración contundente (como se explica más arriba) sobre el uso de anticonceptivos inyectables que solo contenían progestágenos por las mujeres con alto riesgo de infectarse por el VIH.

En general, los proveedores de servicios de salud deberían proporcionar a las mujeres información correcta y completa para que puedan tomar decisiones fundamentadas.

Recomendaciones para las mujeres con alto riesgo de infección por el VIH

  • Las mujeres con alto riesgo de infección por el VIH pueden seguir utilizando todos los métodos anticonceptivos hormonales existentes sin restricciones.
  • Es especialmente importante que las mujeres con riesgo de infección por el VIH tengan acceso a preservativos tanto masculinos como femeninos y los utilicen, así como, cuando proceda, a otras medidas para prevenir y reducir el riesgo de contraer el VIH y otras infecciones de transmisión sexual.
  • Dado el carácter no concluyente del acervo de pruebas sobre la posible relación entre los anticonceptivos inyectables que solo contienen progestágenos y el riesgo de infección por el VIH, se debe recomendar encarecidamente a las mujeres que usen este tipo de anticonceptivos que también utilicen siempre preservativos tanto masculinos como femeninos y otras medidas de prevención. Los preservativos se deben utilizar de forma sistemática y correcta para prevenir la infección.

Recomendaciones para las mujeres con VIH

  • Las mujeres con VIH pueden seguir utilizando todos los métodos anticonceptivos hormonales existentes sin restricciones.
  • El uso sistemático y correcto de preservativos masculinos o femeninos es esencial para prevenir la transmisión del VIH a parejas sexuales no infectadas.
  • El uso voluntario de anticonceptivos por mujeres seropositivas que deseen prevenir embarazos sigue siendo una estrategia de peso para reducir la transmisión del VIH de la madre al hijo.
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