La salud reproductiva y sexual es fundamental para las personas, las parejas y las familias, así como para el desarrollo social y económico de las comunidades y naciones. El objetivo general de la estrategia es acelerar el avance hacia la consecución de los objetivos de salud reproductiva internacionalmente acordados y, en última instancia, alcanzar para todos el grado más alto posible de salud reproductiva y sexual.