Vigilancia de las enfermedades no transmisibles

Cómo y porqué de la vigilancia

¿Por qué invertir en la vigilancia?

Hoy en día, las enfermedades no transmisibles (ENT) suponen el 43% de la carga mundial de morbilidad. Se calcula que para el año 2020 esta cifra alcanzará el 60% y que esas dolencias serán la causa de un 70% de las muertes. Estas proyecciones, fruto de un conjunto de datos de ámbito nacional obtenidos recientemente, revelan que se está gestando una epidemia de enfermedades no transmisibles.

La existencia de una mejor vigilancia en el plano nacional redunda en una mejor calidad de la información sanitaria y por lo tanto prepara mejor a los países para velar por la salud de sus ciudadanos.

La vigilancia, que entraña un método sistemático de obtención de datos, es fundamental para ayudar a los países a controlar y analizar las características y tendencias incipientes de las enfermedades.

Sirviéndose de la información sanitaria, los gobiernos pueden formular políticas y programas para prevenir enfermedades y calibrar la marcha, repercusión y eficacia de las medidas preventivas que ya se estén aplicando.

La lógica de la vigilancia

La práctica moderna de la salud pública ha relegado a un segundo plano la vigilancia de las ENT. Para el Grupo Orgánico “Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental” (NMH) de la OMS, los factores de riesgo de enfermedades no transmisibles son el eje central de la vigilancia. Los datos al respecto son importantes para calcular la carga de morbilidad debida a enfermedades crónicas que en el futuro afectará a una determinada población, y también para definir posibles intervenciones que ayuden a reducir dicha carga.

A raíz de la Resolución WHA53.17, se constituyó, en el seno del Grupo Orgánico NMH, una iniciativa mundial de vigilancia participada por varios grupos orgánicos.

Esa iniciativa tenía por objetivo sentar pautas y crear infraestructura para la vigilancia de las enfermedades no transmisibles en todo el mundo, y facilitar material informativo de ámbito mundial sobre la carga de los factores de riesgo.

El objetivo general se cifraba en seguir de cerca las características y tendencias incipientes en el mundo entero con el fin de contener y reducir las enfermedades no transmisibles, sobre todo en los países en desarrollo.

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