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La Organización Mundial de la Salud acoge con agrado la actualización de la Directiva sobre productos del tabaco de la Unión Europea

Declaración de la Dra. Margaret Chan, Directora General de la Organización Mundial de la Salud
1 de noviembre de 2013

Han transcurrido más de diez años desde la adopción de la Directiva sobre productos del tabaco de la Unión Europea en 2001. La Unión Europea está desde hace tiempo a la vanguardia de la lucha contra el tabaco. La Directiva de 2001 se aprobó incluso antes de que se llegara a un consenso sobre el texto del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco en 2003. Además, la Unión Europea demostró su determinación de proteger a sus ciudadanos de los daños del consumo de tabaco ratificando el Convenio Marco en 2005, el mismo año en que este entró en vigor. Sin embargo, desde entonces, la evolución de los mercados, los progresos científicos y algunos acontecimientos internacionales en el sector del control del tabaco han puesto de manifiesto una serie de deficiencias y lagunas legales en la Directiva de 2001.

Todos los años, el consumo de tabaco y la exposición al humo ajeno se cobran más de 700 000 vidas en la Unión Europea. Como Parte en el tratado, la Unión Europea tiene la obligación de reforzar su legislación relativa al control del tabaco para reflejar en ella sus compromisos internacionales. Las Partes en el tratado tienen asimismo la obligación de adoptar paulatinamente una serie de medidas para reducir la demanda y oferta de productos de tabaco, entre otras: proteger a la población de la exposición al humo del tabaco; combatir el comercio ilícito; prohibir la publicidad, la promoción y el patrocinio; prohibir la venta a menores; colocar advertencias sanitarias grandes en los paquetes de tabaco; subir los impuestos del tabaco y crear un mecanismo de coordinación nacional para el control del tabaco.

En los últimos meses, la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo ha trabajado intensamente para actualizar y completar la Directiva de 2001. El proceso en curso de revisión de la Directiva sobre productos del tabaco de la UE ofrece una excelente oportunidad para alinear las disposiciones de esta con las obligaciones previstas en el Convenio Marco de la OMS. Me complace observar que el actual proyecto de directiva responde a las preocupaciones sanitarias de los europeos con respecto a la epidemia de tabaquismo, sobre todo habida cuenta de que, según algunos estudios, los ciudadanos europeos también son partidarios de que se apliquen políticas estrictas de control del tabaco. Confío en que los legisladores muestren el mismo apoyo al informe legislativo final en la próxima sesión plenaria del Parlamento Europeo.

Una directiva firme de la Unión Europea sobre productos del tabaco no solo ayudaría a salvar vidas y proteger a los jóvenes de la adicción al tabaquismo; también enviaría al mundo el mensaje de que la Unión Europea puede ser considerada un aliado fuerte en la lucha contra la epidemia de tabaquismo. Esta es una epidemia que se cobró unos 100 millones de vidas durante el siglo pasado, y podría cobrarse mil millones más en el siglo XXI si los países no aplican las medidas que se consignan en el Convenio Marco de la OMS.

En el caso de la Directiva de la Unión Europea, la industria del tabaco está haciendo una vez más un esfuerzo extraordinario por evitar que sus productos sean sometidos a una reglamentación, precisamente porque las reglamentaciones son muy útiles para reducir los enormes daños que causan los productos de tabaco. Y una vez más, la industria del tabaco está empleando todo un arsenal de argumentos económicos, porque esos argumentos logran que se desvíe la atención de la salud, sobre todo en los momentos de austeridad económica.

Aliento vivamente a los parlamentarios de la Unión Europea a que no cedan ante esas presiones. En nuestro empeño común por reducir las muertes y enfermedades totalmente evitables provocadas por el consumo de tabaco y la exposición al humo del tabaco, los europeos que se preocupan por los graves efectos de la epidemia de tabaquismo y todos los que integramos la comunidad encargada de la salud pública los exhortamos a que escuchen nuestro llamamiento colectivo y respalden la adopción de la Directiva sobre productos del tabaco.

La OMS está dispuesta a apoyar el proceso y las medidas que sea necesario adoptar en el futuro para aplicar la nueva Directiva sobre productos del tabaco.

Contacto para los medios de comunicación:

Fadéla Chaib
Responsable de Comunicación / Portavoz de la OMS
Departamento de Comunicaciones
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Correo electrónico: chaibf@who.int

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