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Apoyar a las personas que cuidan de otras

Nuevas directrices internacionales para proteger a los trabajadores de la salud contra el VIH y la tuberculosis

Comunicado de prensa conjunto OMS/OIT/ONUSIDA

Los trabajadores de la salud están en primera línea para ofrecer prevención, tratamiento, cuidado y apoyo a las personas que viven con el VIH y la tuberculosis en el mundo entero. Ellos corren el riesgo de la exposición al VIH y la tuberculosis en el trabajo, pero con frecuencia ellos mismos carecen de acceso a la protección y el tratamiento. Para enfrentar esta carencia, hoy serán lanzadas nuevas directrices internacionales por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Programa conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA).

Las nuevas directrices revisten particular importancia para los trabajadores de la salud en zonas con alta prevalencia del VIH y la tuberculosis, tal como médicos, enfermeros y comadronas/obstetras, personal técnico – tal como farmacéuticos y técnicos del laboratorio – así como los dirigentes de servicios de salud, el personal de limpieza, los vigilantes y otros trabajadores de apoyo. Se estima que los trabajadores de la salud en el mundo son 60 millones.

“Estas directrices apuntan directamente a garantizar que los trabajadores de la salud tengan acceso a las precauciones universales y, de acuerdo a las normas: terapia preventiva para la tuberculosis, profilaxis posterior a la exposición, tratamiento, sistemas de indemnización para el contagio en el lugar de trabajo, y seguridad social o seguro de riesgo de enfermedad profesional”, afirmó Assane Diop, Director Ejecutivo del Sector de Protección Social de la OIT.

Más atención a las necesidades de los trabajadores de la salud

Si bien el ONUSIDA, la OIT y la OMS siguen luchando para alcanzar el acceso universal y verificar que las personas tengan un acceso adecuado a la prevención, tratamiento, cuidado y apoyo del VIH y la tuberculosis, hasta el momento los esfuerzos no han prestado suficiente atención a las necesidades de los trabajadores de la salud. Estas directrices ayudarán a llenar el vacío en las respuestas para alcanzar el objetivo del acceso universal.

“La OMS reconoce el riesgo al que están expuestos los trabajadores de la salud al contagio del VIH o la tuberculosis y la necesidad de metodologías exhaustivas de salud y seguridad en el trabajo”, dijo Hiroki Nakatani, Subdirector General para el HIV/SIDA, Tuberculosis y Malaria de la OMS. “Estas nuevas directrices ofrecen pautas fundamentales para proteger a los trabajadores de la salud, los pacientes y sus familias de la amenaza del VIH y la tuberculosis en todas nuestras estructuras sanitarias”.

14 puntos de acción

Los 14 puntos de acción que ofrecen las directrices se basan en el respeto de los derechos de los trabajadores así como en programas prácticos sobre salud y seguridad en el lugar de trabajo para garantizar un medio ambiente laboral más seguro, participación activa de los trabajadores así como de los empleadores públicos y privados de los servicios de salud. Las directrices abordan también desafíos como el alto y persistente nivel de estigma y discriminación asociado con ambas enfermedades.

“Los trabajadores de la salud son uno de nuestros recursos primordiales para la respuesta mundial tanto al VIH como a la tuberculosis”, constató Paul De Lay, Subdirector Ejecutivo de la ONUSIDA. “Estas nuevas directrices pueden garantizar que el personal de la salud tenga acceso a servicios prevención, tratamiento, cuidado y apoyo de calidad, de manera que puedan mantenerse sanos y continuar a ocuparse del cuidado de otras personas”.

Las nuevas directrices obtuvieron también un fuerte apoyo por parte de los mandantes empleadores y trabajadores de la OIT. El Señor Antonio Peñalosa, Secretario General de la Organización Internacional de Empleadores (OIE) se refirió a las directrices como “una herramienta útil para ayudar al sector de la salud a conservar el personal y su motivación”.

Sharan Burrow, Secretaria General de la Confederación Sindical Internacional, definió las directrices como “un progreso importante”. Y agregó: “Con estas directrices, la OIT, la OMS y la ONUSIDA ofrecen bases científicamente sólidas para un medio ambiente laboral seguro con el fin de prevenir las infecciones de los trabajadores de la salud causadas por la exposición en el trabajo”.

Estudios recientes demuestran que los trabajadores de la salud prefieren soluciones convenientes y rentables, incluyendo servicios específicamente dedicados al VIH y el SIDA en sus lugares de trabajo, y que estén vinculados a otros servicios de salud.

Las directrices, que fueron desarrolladas conjuntamente por expertos de la OIT, la OMS y la ONUSIDA, se basan en el análisis sistemático de la bibliográfía, consultaciones internacionales y evaluaciones de las prácticas actuales en estudios llevados a cabo en 21 países. Reúnen un corpus de evidencia y directrices existentes de la OIT, la OMS y la ONUSIDA que ahora también incluye una atención coherente para velar por la protección de los trabajadores de la salud.

Para más información, ponerse en contacto con:

Nada Osseiran
Responsable de Promoción y Comunicación
Salud Pública y Medio Ambiente
OMS, Ginebra
E-mail: osseirann@who.int

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