Centro de prensa

Llamado para proteger hospitales y escuelas ante los desastres

Comunicado de prensa

La Organización Mundial de la Salud y el UNICEF han pedido hoy a los Gobiernos que refuercen las medidas de reducción de riesgos en cuatro áreas decisivas para que los sistemas sanitarios y educativos puedan afrontar bien los desastres, incluidos los riesgos del cambio climático. Dichas medidas abarcan lo siguiente:

  • Construcción de escuelas e infraestructuras sanitarias de acuerdo con las normas de resistencia a desastres;
  • Evaluación de la seguridad de los hospitales y las escuelas y adopción de medidas correctivas para hacerlos más seguros;
  • Aplicación por todos los hospitales y escuelas de programas de preparación para situaciones de emergencia y desastres, incluida la capacitación del personal y la realización de ensayos;
  • Educación, capacitación y participación de las comunidades en la reducción de los riesgos de los desastres.

La OMS y el UNICEF han destacado la importancia de estas cuestiones en un encuentro clave de la comunidad mundial implicada en la reducción de riesgos, la Plataforma Mundial para la Reducción de Riesgos ante Desastres, organizada por la Estrategia Internacional de las Naciones Unidas para la Reducción de los Desastres (UNISDR) en Ginebra. El Grupo de Alto Nivel sobre Escuelas y Hospitales Seguros, organizado conjuntamente por el UNICEF, la UNESCO, la OMS y el Banco Mundial, abordó la experiencia de Francia, México, Filipinas y Tayikistán en la construcción de hospitales y escuelas más seguros ante los desastres y subrayó el papel crucial de las pruebas científicas.

Los desastres tienen un importante impacto sanitario, educacional, económico, físico y psicosocial en las personas más vulnerables, sobre todo entre los niños, mujeres y personas de edad. Pueden segar vidas humanas y dañar la infraestructura de hospitales y escuelas, alterar los ciclos educativos, exacerbar la pobreza, obligar a los niños a abandonar los estudios y socavar la resistencia de las comunidades.

El maremoto que barrió el Océano Índico en 2004, causando unas 240 000 muertes en países asiáticos y africanos, sensibilizó a todo el mundo sobre la importancia de la reducción de los riesgos de los desastres y la preparación para situaciones de emergencia.

El terremoto masivo que azotó la provincia china de Sichuan en 2008 dejó un saldo de 88 000 muertos y desaparecidos, 400 000 heridos y 11 000 hospitales dañados o destruidos. Más de 12 000 escuelas, el 40% de todas las de Sichuan, se vieron afectadas, y como consecuencia miles de niños murieron o sufrieron heridas. Estas cifras provocan una creciente preocupación por los efectos de los desastres en la educación y la salud.

Los niños, entre las poblaciones con más riesgo

La reducción de riesgos es esencial tanto para la educación como para la salud. Se puede aprender a construir mejor los edificios después de un desastre, pero no es posible recuperar las vidas perdidas ni los niveles de salud anteriores.

Los niños son una de las poblaciones con más riesgo: cada año se ven afectados unos 175 000. En los últimos años, la destrucción de un gran número de escuelas a causa de desastres ha provocado la pérdida de vidas infantiles y ha paralizado el acceso a la educación. Los niños sufren además los efectos psicosociales de los desastres, lo que hace que pierdan muchas oportunidades. La educación protege vidas y preserva los beneficios reportados por el desarrollo.

"Los niveles de destrucción y mortandad que sufren los hospitales, las escuelas y las personas que los utilizan son pérdidas sin sentido que podrían haberse prevenido en muchos casos", ha señalado el Dr. Eric Laroche, Subdirector General de la OMS para Acción Sanitaria en las Crisis. "Esas tragedias pueden evitarse o atenuarse si los Gobiernos adoptan estrategias de reducción de riesgos ante desastres encaminadas a proteger la salud de la población. Una medida fundamental para lograrlo consiste en hacer que los hospitales sean más seguros, imponiendo y aplicando normas de edificación que garanticen la calidad de las construcciones, formando al personal para que esté preparado cuando se produzca una situación de emergencia, y evaluando los centros de salud existentes para descubrir posibles vulnerabilidades".

Durante la Campaña Mundial de Reducción de Desastres de 2008-2009, el sector de la salud y sus asociados están centrando su atención en la protección de los establecimientos de salud, el personal sanitario y los pacientes frente a los desastres, a fin de conseguir unos Hospitales Seguros frente a Desastres. México ha demostrado que es posible construir hospitales más seguros aplicando un Índice de Seguridad Hospitalaria a cientos de hospitales y reforzando su resistencia y preparación para responder a situaciones de emergencia y desastres.

"La escuela debe ser un lugar seguro que proteja a los niños y defienda su derecho a la educación", ha señalado Louis-Georges Arsenault, Director de la Oficina de Programas de Emergencia del UNICEF. "Sin embargo, los niños también pueden ser grandes protagonistas del cambio. La integración de la reducción de riesgos ante desastres en los programas de estudios escolares dota a los niños de conocimientos sobre los riesgos y sobre las medidas que pueden tomarse para mitigarlos. La educación constituye por consiguiente un aspecto importante de la reducción de riesgos. Además de ser un derecho de los niños, la educación protege vidas y preserva los beneficios reportados por el desarrollo".

Para más información, pueden ponerse en contacto con:

OMS
Jonathan Abrahams
Coordinador, Reducción de Riesgos y Preparación Para Situaciones de Emergencia
Acción Sanitaria en las Crisis
OMS, Ginebra
Móvil: +41 79 6198528
E-mail: abrahamsj@who.int

UNICEF
Veronique Taveau
Jefa de Comunicación - Portavoz
UNICEF, Ginebra
Telefono: +41 22 909 5716
Móvil:+41 79 216 9401
E-mail: vtaveau@unicef.org

Compartir