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La tasa de mortalidad materna es desproporcionadamente alta en los países en desarrollo

Las mujeres africanas tienen una probabilidad 175 veces más alta de morir en el parto que las mujeres de las regiones desarrolladas

Las nuevas conclusiones extraídas por la OMS, el UNICEF y el FNUAP en relación con la mortalidad materna revelan que las mujeres que habitan en el África subsahariana tienen una probabilidad de 1:16 de morir durante el embarazo o el parto. Esto contrasta con la probabilidad de 1:2800 estimada para las mujeres de las regiones desarrolladas. Esas conclusiones figuran en un nuevo informe mundial sobre mortalidad materna difundido hoy por las tres organizaciones en la dirección de Internet www.who.int/reproductive-health/MNBH/maternal_mortality_2000/index.htm.

De las 529 000 defunciones maternas que según estimaciones se produjeron en 2000, el 95% ocurrieron en África y Asia, mientras que sólo el 4% (22 000) se registraron en la región de América Latina y el Caribe, y menos del 1% (2500) en las regiones más desarrolladas del mundo.

La experiencia adquirida a través de programas de salud materna que han dado buenos resultados indica que una gran parte de esas defunciones y sufrimientos podrían evitarse si todas las mujeres fueran atendidas por personal de salud competente durante el embarazo y el parto y tuvieran acceso a atención médica de emergencia cuando se presentan complicaciones.

«Muchas mujeres dan a luz solas, o atendidas por miembros de su familia u otros ayudantes no capacitados, que carecen de las aptitudes necesarias para resolver eventuales complicaciones durante el parto», ha dicho el Dr. LEE Jong-wook, Director General de la Organización Mundial de la Salud. «La presencia de asistentes capacitados es vital, porque pueden reconocer y prevenir crisis médicas y proporcionar atención, o remitir a la parturienta para que sea atendida debidamente cuando se presentan complicaciones. Además, proporcionan a las madres información básica sobre cuidados para ellas mismas y sus niños antes y después de dar a luz.»

La reducción de la mortalidad materna es un factor clave para asegurar que todos los niños, especialmente en los países más pobres del mundo, sobrevivan y se desarrollen en la adolescencia.

«Estas nuevas estimaciones revelan un número inaceptablemente elevado de defunciones de mujeres durante el parto, y destacan la urgente necesidad de mejorar el acceso a la atención obstétrica de emergencia, especialmente en el África subsahariana», ha declarado la Directora Ejecutiva del UNICEF, Carol Bellamy. «Si queremos reducir el número de defunciones maternas es esencial que ampliemos la prestación de atención obstétrica de emergencia.»

Según estimaciones, en el año 2000 la tasa de mortalidad materna, que mide el número de defunciones de mujeres como consecuencia de complicaciones relacionadas con el embarazo por cada 100 000 nacidos vivos, fue de 400 para todo el mundo. El desglose por regiones indica que la tasa más elevada se registró en África (830), seguida por Asia (330), excluido el Japón; Oceanía (240), excluidos Australia y Nueva Zelandia; América Latina y el Caribe (190), y los países desarrollados (20).

El 70% de todas las defunciones maternas se registraron en 13 países en desarrollo. El mayor número de defunciones maternas se registró en la India, con 136 000 casos, seguida por Nigeria, con 37 000.

En 2000, como parte de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, los dirigentes de todo el mundo acordaron reducir la mortalidad materna en tres cuartas parte para 2015. El seguimiento de los progresos continúa siendo difícil, excepto en los lugares donde existen registros completos de las defunciones con inclusión de las causas de las mismas. Por lo tanto, para hacer el seguimiento de los cambios es esencial el uso de indicadores tales como la proporción de mujeres que durante el parto son atendidas por personal capacitado. En los países en desarrollo, entre 1990 y 2000 la proporción de partos asistidos por personal capacitado aumentó del 42% al 52%, lo que indicaría una eventual reducción del número de defunciones maternas. Las conclusiones revelan las mejoras más notables en Asia sudoriental y el Norte de África, mientras que el cambio más lento se registra en el África subsahariana, donde la tasa de mortalidad ascendió del 40% en 1990 al 43% en 2000.

La mayor parte de las defunciones y discapacidades maternas se producen como consecuencia de demoras en una o más de las tres circunstancias siguientes: el reconocimiento de las complicaciones, la llegada al centro médico, o la prestación de atención de buena calidad. Los esfuerzos por prevenir esas demoras son esenciales para salvar las vidas de las madres y sus recién nacidos.

La educación sobre planificación familiar y la prestación de servicios de planificación familiar de buena calidad también pueden contribuir a mejorar la situación.

«Podrían salvarse más vidas si las mujeres pudieran acceder voluntariamente a servicios de planificación familiar que aseguraran un espaciamiento adecuado de los nacimientos y la prestación de atención profesional en el parto, y de atención obstétrica de emergencia. El FNUAP se ha comprometido a reducir los elevados niveles actuales de mortalidad y discapacidad materna», ha dicho Thoraya Ahmed Obaid, Directora Ejecutiva del FNUAP.

La muerte de una madre durante el embarazo o el parto es una tragedia humana personal, familiar y social. Las probabilidades de supervivencia del recién nacido, y también de los otros niños, se reducen considerablemente con la defunción de la madre.

Como organismos del sistema de las Naciones Unidas particularmente preocupados por las cuestiones relativas a la salud de la mujer y el niño, la OMS, el UNICEF y el FNUAP se comprometen a redoblar sus esfuerzos, tanto individuales como en colaboración con otros asociados, para ayudar a los países a fortalecer sus programas de salud materna.


Para más información pueden ponerse en contacto con Chris Powell, Asesor de Comunicación, Salud de la Familia y la Comunidad, OMS, Ginebra, tel.: (+41 22) 791 2888, móvil: (+41) 79 217 3425, e-mail: powellc@who.int; Mohammad Jalloh, Oficial de Comunicación, Oficina de Prensa del UNICEF, Nueva York, Estados Unidos, tel.: (+1 212) 326 7516, e-mail: mjalloh@unicef.org; Micol Zarb, Responsable de medios de comunicación, División de Información y Relaciones Externas, FNUAP, Nueva York, Estados Unidos, tel.: (+1 212) 297 5042, e-mail: zarb@unfpa.org

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