Centro de prensa

Teniasis/Cisticercosis

Nota descriptiva N°376
Febrero de 2013


Datos y cifras

  • La teniasis es una infección intestinal provocada por la tenia adulta.
  • La teniasis se transmite al ser humano a través de la ingestión accidental de quistes larvarios de tenia (cisticercos) presentes en la carne de cerdo o de vacuno poco cocinada.
  • Los portadores humanos contaminan el medio ambiente al expulsar huevos de tenia con las heces.
  • La cisticercosis es una infección de los tejidos provocada por cisticercos a consecuencia de la ingestión de huevos de tenia. Los cisticercos de Taenia solium pueden infectar al ser humano, pero no así los de T. saginata.
  • Los quistes que se desarrollan en el sistema nervioso central causan neurocisticercosis, la forma más grave de la enfermedad y una de las principales causas prevenibles de la epilepsia (convulsiones) en muchos países en desarrollo.
  • Más del 80% de los 50 millones de personas afectadas en el mundo por epilepsia viven en países de ingresos bajos y medianos bajos, en muchos de los cuales las infecciones por T. solium son endémicas en las personas y los cerdos.

La teniasis es una infección intestinal provocada por dos especies de cestodos. Las infecciones humanas más importantes por cestodos Taenia son las causadas por T. solium (tenia del cerdo) y T. saginata (tenia del vacuno).

El ser humano se infecta con T. saginata cuando consume carne de vacuno que no ha sido cocinada adecuadamente. La teniasis por T. saginata tiene por lo general poca repercusión en la salud humana.

La infección también se produce en el ser humano cuando come carne de cerdo cruda o poco cocinada (T. solium). La infección por T. solium es de gran importancia, ya que puede provocar cisticercosis, una enfermedad grave.

La cisticercosis es la infección por la tenia en la fase larvaria (cisticerco). Una vez en el interior del cuerpo, pueden desarrollarse cisticercos en diversos tejidos, como músculos, tejidos subcutáneos, ojos y encéfalo; los que se encuentran en el sistema nervioso central causan neurocisticercosis, la forma más grave de la enfermedad.

La neurocisticercosis se considera una infección común del sistema nervioso humano y es la causa prevenible más frecuente de epilepsia en el mundo en desarrollo. Más del 80% de los 50 millones de personas afectadas en el mundo por epilepsia viven en países de ingresos bajos y medianos bajos, en muchos de los cuales las infecciones por T. solium son endémicas en las personas y los cerdos.

La cisticercosis afecta principalmente a la salud y el sustento de las comunidades dedicadas a la agricultura de subsistencia de los países en desarrollo de África, Asia y América Latina, ya que puede producir la epilepsia y muerte en el ser humano, reduce el valor de mercado del ganado porcino y vacuno, y hace que la carne de cerdo y de vacuno no sea apta para el consumo.

Aunque teóricamente se puede controlar y fue declarada erradicable en 1993 por el Grupo Especial Internacional para la Erradicación de Enfermedades, la cisticercosis por T. solium sigue siendo una enfermedad desatendida y la OMS la añadió a la lista de las principales enfermedades tropicales desatendidas en 2010.

Transmisión

La teniasis se transmite al ser humano a través de la ingestión accidental de cisticercos presentes en carne de cerdo o de vacuno poco cocinada.

Una vez en el cuerpo humano, los cisticercos se transforman en tenias adultas que viven en el intestino y liberan proglótides (segmentos) grávidas que se excretan con las heces.

La cisticercosis se adquiere cuando se ingieren proglótides o huevos. Se trata de una infección natural en el ganado porcino y vacuno, pero, en el caso de T. solium también puede afectar al ser humano, por lo general cuando ingiere tierra, agua o alimentos (principalmente hortalizas) contaminados con huevos de T. solium.

La teniasis y la cisticercosis son habituales en zonas donde las prácticas de crianza de animales son tales que los cerdos y el ganado vacuno entran en contacto con las heces humanas.

Síntomas

La teniasis por T. solium o T. saginata se caracteriza generalmente por síntomas leves e inespecíficos. Puede cursar con dolor abdominal, náuseas, diarrea o estreñimiento, que aparecen entre 6 y 8 semanas después de la ingestión de los cisticercos, una vez que la tenia se ha desarrollado completamente.

Estos síntomas pueden permanecer hasta que la tenia muere después de haber sido tratada (en caso contrario, puede vivir muchos años).

En el caso de la cisticercosis por T. solium, el período de incubación es variable, y las personas infectadas pueden permanecer asintomáticas durante años.

En algunas regiones endémicas (en particular de Asia), las personas infectadas pueden presentar nódulos subcutáneos visibles o palpables.

Cuando el huésped reconoce los quistes después de la degeneración espontánea o del tratamiento, puede producirse una reacción inflamatoria.

Esto normalmente da lugar a síntomas clínicos que, dependiendo de la localización de los quistes, pueden manifestarse como cefalea crónica, ceguera, convulsiones (epilepsia si son recurrentes), hidrocefalia, meningitis, demencia y síntomas causados por lesiones ocupantes de espacio en el sistema nervioso central.

Tratamiento

La teniasis se trata fácilmente con prazicuantel (dosis única de 5-10 mg/kg) o niclosamida (adultos y niños mayores de 6 años: dosis única de 2 g, después de un desayuno ligero, seguido de un laxante a las 2 horas; niños de 2 a 6 años: 1 g; niños menores de 2 años: 500 mg).

El tratamiento de la cisticercosis humana resulta difícil y los resultados son variables. Puede consistir en tratamientos prolongados con prazicuantel y/o albendazol, o en terapia de apoyo con corticosteroides y/o antiepilépticos, y, posiblemente, cirugía.

Prevención y control

Las infecciones por T. saginata se pueden gestionar a través de un enfoque clínico individual debido a su baja patogenicidad (poca capacidad de transmisión de un huésped a otro).

Por el contrario, las infecciones por T. solium requieren intervenciones adecuadas de salud pública dirigidas a la prevención, el control y, posiblemente, la eliminación.

Las medidas de prevención se basan en regímenes estrictos de inspección de la carne, educación sanitaria, la buena cocción dela carne de cerdo, una buena higiene, agua y saneamiento adecuados (eliminación de la defecación al aire libre), y mejora de las prácticas de cría de cerdos.

Debe facilitarse el acceso al tratamiento a las personas infectadas y a quienes están en contacto cercano con cerdos.

Sin embargo, las dificultades relacionadas con la aplicación de medidas de prevención se incrementan por el hecho de que a menudo faltan datos epidemiológicos fiables sobre la distribución geográfica de la teniasis/cisticercosis por T. solium en las personas y los cerdos.

La utilización de mecanismos de vigilancia adecuados debería permitir la notificación de nuevos casos de cisticercosis humana o porcina a las autoridades nacionales, de manera que pudieran identificarse las comunidades de alto riesgo y centrar en esas zonas las medidas de prevención y control.

Función de la OMS

En 2009, la OMS organizó en la República Democrática Popular Lao una reunión consultiva de expertos sobre trematodiasis y teniasis/cisticercosis transmitidas por los alimentos con el fin de debatir el control de la infección y la enfermedad causadas por T. solium.

En la reunión se elaboraron orientaciones centradas en un enfoque integrado de la teniasis y la cisticercosis, que incluye la quimioterapia preventiva a gran escala en los seres humanos y el tratamiento y la vacunación de los cerdos. Estas herramientas deberían estar listas para su uso en los países en el plazo de 2 o 3 años.

El grupo consultivo también señaló que los enfoques comunitarios centrados en el saneamiento (es decir, el suministro de agua potable y el saneamiento adecuado, organizado por la propia comunidad) son nuevas estrategias de modificación de la conducta que tiene posibilidades de ampliarse con una inversión mínima.

Se confía en que la combinación de todas estas intervenciones influya positivamente en el control de T. solium, de manera que la eliminación de la teniasis/cisticercosis sea un objetivo viable en el futuro previsible.

En 2011 se celebró una reunión conjunta de la OMS, la FAO y la OIE sobre la planificación de la prevención y control de enfermedades zoonóticas desatendidas, centrada en la cisticercosis/teniasis como una de las enfermedades prioritarias de importancia mundial, y se estimó que se necesitarían US$ 2 millones anuales para apoyar la ejecución de los proyectos piloto iniciales.

Entre las necesidades a medio y largo plazo figuran la validación de una estrategia para controlar y eliminar la cisticercosis/teniasis por T. solium antes de 2015 y luego utilizar la estrategia para ampliar las intervenciones a determinados países endémicos antes de 2020.

La OMS y sus asociados se comprometen a facilitar la consecución de estos hitos a través de la mejora de las herramientas de control y la elaboración de directrices basadas en prácticas óptimas para interrumpir la transmisión de la cisticercosis/teniasis, que pueden ponerse a prueba a través de proyectos piloto en determinadas zonas endémicas.

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