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Trematodiasis de transmisión alimentaria

Nota descriptiva N°368
Abril de 2014


Datos y cifras

  • Se calcula que hay en el mundo unos 56 millones de personas que padecen una o varias trematodiasis de transmisión alimentaria.
  • Los seres humanos se infestan por el consumo de peces, crustáceos o verduras crudos que albergan las larvas del parásito.
  • Las trematodiasis de transmisión alimentaria alcanzan su mayor prevalencia en Asia y América Latina.
  • Estas parasitosis causan enfermedades hepáticas y pulmonares graves.
  • Se cuenta con medicamentos eficaces y seguros para prevenir y tratar estas parasitosis.

Las trematodiasis de transmisión alimentaria afectan a más de 56 millones de personas en el mundo. Son causadas por gusanos trematodos (también conocidos como «duelas»); las especies que con mayor frecuencia afectan a los seres humanos son Clonorchis, Opisthorchis, Fasciola y Paragonimus.

Los seres humanos se infestan por el consumo de peces, crustáceos o verduras crudos o poco cocidos que albergan las larvas diminutas del parásito (cuadro 1).

Transmisión

Estas parasitosis son zoonosis, es decir, se transmiten naturalmente de los animales vertebrados al ser humano y viceversa. En cambio, la transmisión directa resulta imposible, puesto que los parásitos causantes solo se vuelven infecciosos después de haber completado ciclos vitales complejos, que generalmente implican el paso por huéspedes intermediarios no humanos.

El primero es siempre un caracol de agua dulce; el segundo varía según la parasitosis: en la clonorquiasis y la opistorquiasis es un pez de agua dulce, pero en la paragonimiasis es un crustáceo. El huésped definitivo siempre es un mamífero.

Las personas se infestan al ingerir el segundo huésped intermediario, que alberga las larvas del parásito. La fascioliasis no necesita del segundo huésped intermediario y el ser humano se infesta al consumir los vegetales acuáticos a los que van adheridas las larvas (véanse los pormenores en el cuadro 1).

Cuadro 1. Características epidemiológicas de las trematodiasis de transmisión alimentaria


Enfermedad Parásito Se contrae por el consumo de Huéspedes definitivos naturales
Clonorchiasis Clonorchis sinensis Peces Perros y otros carnívoros que se alimentan de pescado
Opisthorchiasis Opisthorchis viverrini Peces Gatos y otros carnívoros que se alimentan de pescado
Fascioliasis Fasciola hepatica,
F. gigantica
Vegetales acuáticos Carneros, vacunos y otros herbívoros
Paragonimiasis Paragonimus spp. Crustáceos (cangrejos) Gatos, perros y otros carnívoros que se alimentan de crustáceos

Epidemiología

Se calcula que en 2005 contrajeron una trematodiasis de este tipo más de 56 millones de personas en el mundo, y más de 7 000 murieron por esta causa.

Se han notificado casos de trematodiasis de transmisión alimentaria en más de 70 países; las regiones más afectadas son el Asia oriental y América Latina. Allí, estas parasitosis representan un problema sanitario de importancia.

En los países afectados, la transmisión suele circunscribirse a ciertas zonas y se relaciona con factores conductuales y ambientales, como los hábitos alimentarios de las personas, los métodos de producción y preparación de los alimentos, y la distribución de las especies de huéspedes intermediarios. Casi no hay información acerca de las características epidemiológicas de las trematodiasis de transmisión alimentaria en África.

Las trematodiasis de transmisión alimentaria tienen un importante impacto económico, relacionado en su mayor parte con pérdidas en una industria en plena expansión, la acuicultura, debido a las restricciones a las exportaciones y a la reducción de la demanda entre los consumidores.

Cuadro clínico

Los problemas sanitarios atribuibles a las trematodiasis de transmisión alimentaria guardan relación con la morbilidad y no tanto con la mortalidad.

Las parasitosis crónicas se acompañan siempre de una morbilidad grave. Por lo general, los síntomas dependen del órgano afectado e indican la ubicación definitiva de los gusanos adultos en el organismo.

Las parasitosis crónicas se acompañan siempre de una morbilidad grave. Por lo general, los síntomas dependen del órgano afectado e indican la ubicación definitiva de los gusanos adultos en el organismo.

Clonorchiasis y opisthorchiasis: los gusanos adultos se alojan en los conductos biliares finos del hígado, lo que ocasiona inflamación y fibrosis de los tejidos vecinos; con el tiempo aparece un colangiocarcinoma, es decir, un cáncer de las vías biliares grave y mortal. C. sinensis y O. viverrini, están clasificados como agentes carcinógenos, no así O. felineus.

Fascioliasis: los gusanos adultos se albergan en los conductos biliares de mayor calibre y en la vesícula biliar, donde causan inflamación, fibrosis, obstrucción, dolor cólico e ictericia. También son frecuentes la fibrosis hepática y la anemia.

Paragonimiasis: la ubicación definitiva de los gusanos es el tejido pulmonar. Allí causan síntomas que pueden confundirse con los de la tuberculosis: tos crónica que produce esputo sanguinolento, dolor torácico, disnea y fiebre. Los gusanos pueden migrar a otros tejidos; su asentamiento en el encéfalo es muy grave.

Prevención y control

El control de las trematodiasis de transmisión alimentaria apunta a reducir el riesgo de infestación y controlar la morbilidad conexa.

Para disminuir el riesgo de infestación se recomienda aplicar medidas de sanidad animal e instaurar prácticas de inocuidad de los alimentos; para controlar la morbilidad, la OMS recomienda la quimioterapia preventiva y la ampliación del acceso a esta con antihelmínticos seguros y eficaces.

Se pueden ofrecer dos tipos de tratamiento: la quimioprofilaxis o el tratamiento propiamente dicho de los casos ya afectados. La quimioprofilaxis entraña un enfoque colectivo según el cual los medicamentos se administran a todas las personas que viven en una zona determinada, con independencia de que estén o no infestadas.

El tratamiento de los casos individuales se aplica en las personas con infestación presunta o confirmada (cuadro 2).

Cuadro 2. Tratamientos y estrategias recomendados


Enfermedad Medicamento y posología recomendadose Estrategia recomendada
Clonorchiasis y opisthorchiasis Prazicuantel:
– 40 mg/kg en una sola toma, o bien
– 25 mg/kg tres veces al día durante 2 o 3 tres días consecutivos
Quimioterapia preventiva:
– En los distritos donde la prevalencia de la parasitosis es ≥20%, tratar a todos los habitantes cada 12 meses
– En los distritos donde la prevalencia de la parasitosis es <20%, tratar a todos los habitantes cada 24 meses, o tratar cada 12 meses únicamente a las personas que tengan por hábito consumir pescado crudo
Fascioliasis Triclabendazol:
– 10 mg/kg en una sola toma (en caso de fracaso se puede administrar una dosis doble: 20 mg/kg)
Tratamiento de casos individuales:
– Tratar todos los casos confirmados
– En zonas endémicas: tratar todos los casos presuntos

Quimioterapia preventiva:
– En las subdivisiones de los distritos, aldeas o comunidades donde haya conglomerados de casos de fascioliasis: tratar a todos los niños en edad escolar (de 5 a 14 años) o a todos los habitantes cada 12 meses
Paragonimiasis Triclabendazol:
– 2 x 10 mg/kgen el mismo día (tratamiento de casos individuales), o bien
– 20 mg/kg en una sola toma (farmacoterapia preventiva), o bien,

Prazicuantel:
– 25 mg/kg tres veces al día durante 3 días (tratamiento de casos individuales)
Tratamiento de casos individuales:
– Tratar todos los casos confirmados
– En zonas endémicas: tratar todos los casos presuntos

Quimioterapia preventiva:
– En las subdivisiones de los distritos, aldeas o comunidades donde haya conglomerados de casos de paragonimiasis: tratar a todos los habitantes cada 12 meses

Respuesta de la OMS

La labor de la OMS contra las trematodiasis de transmisión alimentaria está comprendida en el método integral para el control de las enfermedades tropicales desatendidas y abarca lo siguiente:

  • elboración de orientaciones estratégicas y recomendaciones;
  • apoyo para la cartografía de las parasitosis en los países endémicos;
  • apoyo para las intervenciones experimentales y los programas de control en los países endémicos;
  • apoyo para la vigilancia y evaluación de las actividades realizadas;
  • documentación de la carga que representan las trematodiasis de transmisión alimentaria y los efectos de las intervenciones aplicadas.

La OMS está trabajando para incorporar las trematodiasis de transmisión alimentaria a su estrategia quimioprofiláctica general y garantizar la completa prevención de sus peores consecuencias (los cánceres, entre ellos los de las vías biliares).

La OMS también tiene un convenio con Novartis Pharma AG por el cual esta empresa donará el triclabendazol necesario para el tratamiento de la fascioliasis y la paragonimiasis en seres humanos. Las medicinas se envían gratuitamente a los ministerios de salud que las soliciten. La OMS invita a todos los países endémicos a aprovechar este programa de donación.

En 2012 se informó que 608 285 habitantes de países endémicos habían recibido tratamiento contra las trematodiasis de transmisión alimentaria. En 2013, esa cifra disminuyó a 287 590, debido a demoras en la aplicación y reprogramación de intervenciones de tratamiento a gran escala.

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