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Rubéola

Nota descriptiva
Noviembre de 2017


Datos y cifras

  • La rubéola es una infección vírica contagiosa, por lo general leve, que afecta principalmente a niños y adultos jóvenes.
  • La rubéola es la principal causa de defectos congénitos que se puede prevenir mediante la vacunación. La infección por rubéola en las mujeres embarazadas puede causar la muerte del feto o defectos congénitos en la forma de síndrome de rubéola congénita.
  • No se dispone de un tratamiento específico para la rubéola, pero la enfermedad es prevenible con vacunas.

La rubéola es una infección vírica aguda y contagiosa. Aunque el virus de la rubéola suele causar una enfermedad exantemática y febril leve en los niños y los adultos, la infección durante el embarazo, sobre todo en el primer trimestre, puede ser causa de aborto espontáneo, muerte fetal, muerte prenatal o malformaciones congénitas, que constituyen el llamado síndrome de rubéola congénita.

El virus de la rubéola se transmite por gotículas en el aire, cuando las personas infectadas estornudan o tosen. Los humanos son el único huésped conocido.

Síntomas

En los niños, por lo general la enfermedad es leve, con síntomas que incluyen erupción cutánea, fiebre poco intensa (<39 °C), náuseas y conjuntivitis leve. El exantema, que se observa en el 50% al 80% de los casos, habitualmente comienza en la cara y el cuello antes de progresar hacia los pies, y permanece de 1 a 3 días. La inflamación de los ganglios linfáticos en la parte posterior de las orejas y el cuello es la característica clínica más saliente. Los adultos infectados, con mayor frecuencia mujeres, pueden padecer artritis y dolores articulares, por lo general de 3 a 10 días.

Una vez que se contrae la infección, el virus de disemina por todo el organismo en aproximadamente 5 o 7 días. Habitualmente, los síntomas aparecen de dos a tres semanas después de la exposición. El periodo más contagioso por lo general es de 1 a 5 días después de la aparición del exantema.

Cuando el virus de la rubéola infecta a una mujer embarazada en las primeras etapas del embarazo, la probabilidad de que la mujer transmita el virus al feto es del 90%. Esto puede provocar aborto espontáneo, nacimiento muerto o defectos congénitos graves en la forma del síndrome de rubéola congénita. Los lactantes con el síndrome de rubéola congénita pueden excretar el virus durante un año o más.

Síndrome de rubéola congénita

Los niños con síndrome de rubéola congénita pueden padecer defectos de audición, defectos oculares y cardíacos y otros trastornos permanentes como autismo, diabetes mellitus y disfunción tiroidea, muchos de los cuales requieren tratamiento costoso, cirugía y otras modalidades de atención caras.

El mayor riesgo de síndrome de rubéola congénita se registra en los países en los que las mujeres en edad fértil no tienen inmunidad contra la infección (adquirida por vacunación o por haber contraído antes la enfermedad). Antes de la introducción de la vacuna, hasta cuatro niños de cada 1000 nacidos vivos nacían con síndrome de rubéola congénita.

Vacunación

La vacuna contra la rubéola contiene una cepa de virus vivo atenuado. Una sola dosis de vacuna confiere un nivel de inmunidad a largo plazo superior al 95%, que es similar al que genera la infección natural.

Las vacunas contra la rubéola están disponibles en preparaciones monovalentes (vacuna dirigida solo a un patógeno) o, más frecuentemente, en combinación con otras vacunas, como las vacunas combinadas contra el sarampión y la rubéola, contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola o contra la rubéola, el sarampión, la parotiditis y la varicela.

Las reacciones adversas a la vacuna por lo general son leves. Pueden consistir en dolor y enrojecimiento en el sitio de la inyección, fiebre leve, exantema y dolores musculares. En las campañas masivas de vacunación en la Región de las Américas, que abarcaron a más de 250 millones de adolescentes y adultos, no se detectaron reacciones adversas graves asociadas con la vacuna.

Respuesta de la OMS

La OMS recomienda que todos los países que no hayan adoptado aún la vacuna contra la rubéola consideren incorporarla a los programas existentes y bien establecidos de vacunación contra el sarampión.

Hasta la fecha, son tres las regiones de la OMS que se han fijado como meta eliminar esa causa prevenible de defectos congénitos. En 2015, la Región de las Américas se convirtió en la primera Región de la OMS que se ha declarado libre de transmisión endémica de la rubéola.

El número de países que utilizan vacunas antirrubeólicas en sus programas nacionales sigue aumentando continuamente. Hasta diciembre de 2016, 152 de 194 países habían introducido la vacuna antirrubeólica, aunque la cobertura nacional oscila entre el 13% y el 99%. Los casos de rubéola notificados han disminuido en un 97%: de 670 894 en 102 países en 2000 a 22 362 en 165 países en 2016. Las mayores tasas de síndrome de rubéola congénita se registran en las Regiones de África y Asia Sudoriental, que son las que tienen menor cobertura vacunal.

En abril de 2012, la Iniciativa de Lucha contra el Sarampión (conocida en la actualidad como Iniciativa de Lucha contra el Sarampión y la Rubéola) lanzó un Plan Estratégico Mundial de Lucha contra el Sarampión y la Rubéola que abarca el periodo 2012-2020. El Plan incluye metas mundiales para 2015 y 2020.

De aquí a finales de 2015
  • Alcanzar los objetivos regionales de eliminación del sarampión y la rubéola y el síndrome de rubéola congénita.
De aquí a finales de 2020
  • Lograr la eliminación del sarampión y la rubéola en por lo menos cinco regiones de la OMS.

Según el Informe de evaluación de 2017 sobre el Plan de acción mundial sobre vacunas, llevado a cabo por el Grupo de Expertos de Asesoramiento Estratégico (SAGE) en materia de inmunización, el control de la rubéola se está retrasando; hay 42 países que todavía no han introducido la vacuna y dos Regiones de la OMS (África y Mediterráneo Oriental) que todavía no han establecido metas con respecto a la eliminación o al control de esta enfermedad.

El SAGE recomienda que se acelere la incorporación de la vacunación contra la rubéola a los programas de inmunización con el fin de mejorar el control de la enfermedad.

En su calidad de miembro fundador de la Iniciativa de Lucha contra el Sarampión y la Rubéola, la OMS proporciona apoyo técnico a los gobiernos y a las comunidades para mejorar los programas de inmunización sistemática y emprender campañas de vacunación dirigidas a poblaciones determinadas.

Además, la Red Mundial OMS de Laboratorios para la Detección del Sarampión y la Rubéola brinda apoyo para el diagnóstico de los casos de rubéola y síndrome de rubéola congénita así como para la vigilancia de la diseminación del virus de la rubéola.