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Peste

Nota descriptiva
Abril de 2017


Cifras y datos

  • La peste es causada por Yersinia pestis, una bacteria zoonótica que suele encontrarse en animales pequeños y en las pulgas que los parasitan.
  • Las personas infectadas suelen presentar síntomas gripales tras un periodo de incubación de 1 a 7 días.
  • Hay dos tipos principales de peste: bubónica y neumónica. La peste bubónica, caracterizada por la tumefacción dolorosa de los ganglios linfáticos, denominados "bubones", es la forma más común.
  • La peste puede ser una enfermedad muy grave para el ser humano. En ausencia de tratamiento, la peste bubónica tiene una tasa del 30% al 60%, y la neumónica resulta invariablemente mortal.
  • Entre 2010 y 2015 se notificaron 3248 casos en el mundo, 584 de ellos mortales.
  • En la actualidad, los países más endémicos son Madagascar, la República Democrática del Congo y el Perú.

La peste es una enfermedad infecciosa causada por Yersinia pestis, una bacteria zoonótica que normalmente se encuentra en animales pequeños y en las pulgas que los parasitan. La transmisión entre los animales se hace a través de las pulgas. El ser humano puede contaminarse por la picadura de pulgas infectadas, por contacto directo con materiales infectados o, más raramente, por inhalación.

La peste puede ser una enfermedad muy grave para el ser humano, sobre todo en sus formas septicémica y neumónica. En ausencia de tratamiento, la tasa de letalidad oscila entre el 30% y el 100%. La forma neumónica, invariablemente mortal si no se trata pronto, es especialmente contagiosa y puede desencadenar epidemias graves con transmisión de persona a persona a través de gotículas respiratorias suspendidas en el aire.

Entre 2010 y 2015 se notificaron 3248 casos en el mundo, 584 de ellos mortales.

A lo largo de la historia, la peste ha provocado grandes pandemias con una elevada mortalidad. En el siglo XIV se la conoció como "peste negra" y provocó la muerte de unos 50 millones de personas en Europa.

Signos y síntomas

Las personas infectadas suelen presentar síntomas similares a los de la gripe tras un periodo de incubación de 3 a 7 días. Los síntomas típicos son la aparición súbita de fiebre, escalofríos, dolor de cabeza y dolores generalizados, debilidad, vómitos y náuseas.

Hay tres tipos de peste, en función de la vía de infección: bubónica, neumónica y septicémica.

  • La peste bubónica (conocida en la Europa medieval como "peste negra") es la forma más común y está provocada por la picadura de pulgas infectadas. El bacilo de la peste, Y. pestis, entra en el organismo por la picadura y se desplaza por el sistema linfático hasta el ganglio linfático más cercano, donde se multiplica. El ganglio linfático inflamado, tenso y doloroso se denomina "bubón". En las fases avanzadas de la enfermedad, los ganglios linfáticos inflamados pueden convertirse en llagas abiertas supurantes.
  • La peste neumónica o pulmonar es la forma más virulenta. El periodo de incubación puede ser de tan solo 24 horas. Por lo general, la peste neumónica se produce cuando la peste bubónica avanzada llega a los pulmones. Las personas con peste neumónica secundaria pueden producir gotículas aerosolizadas infecciosas y transmitir la enfermedad a través de estas a otros seres humanos. En ausencia de tratamiento, la peste neumónica es invariablemente mortal.
  • La peste septicémica se produce cuando la infección se propaga a la sangre tras una peste bubónica o neumónica.

¿Dónde se encuentra la peste?

Como enfermedad de los animales, la peste está presente en todos los continentes, excepto Oceanía. Hay riesgo de peste humana en todo lugar en que la población humana coexista con la presencia de focos naturales de peste (la bacteria, un animal reservorio y un vector).

Ha habido epidemias de peste en África, Asia y América del Sur, pero desde la década de 1990, la mayoría de los casos humanos se han concentrado en África. Los tres países más endémicos son Madagascar, la República Democrática del Congo y el Perú.

Diagnóstico de la peste

La confirmación de la peste requiere pruebas de laboratorio. La mejor forma de confirmar que un paciente tiene peste es identificar Y. pestis en una muestra de pus de un bubón, de sangre o de esputo. Hay diferentes técnicas para detectar un antígeno específico de Y. pestis. Una de ellas consiste en una prueba rápida con tiras reactivas que ha sido validada sobre el terreno y que hoy en día se utiliza mucho en África y Sudamérica, con el apoyo de la OMS.

Tratamiento

En ausencia de tratamiento, la peste puede provocar la muerte en poco tiempo, por lo que el diagnóstico precoz y el tratamiento inmediato son esenciales para la supervivencia y para reducir las complicaciones. Los antibióticos y el tratamiento de los síntomas son eficaces, si la peste se diagnostica a tiempo.

Prevención

Las medidas preventivas consisten en informar a la población en el momento en que la peste zoonótica esté presente en su entorno y en recomendarles que tomen precauciones contra las picaduras de pulgas y no manipulen cadáveres de animales. También debe evitarse, sobre todo por parte de los profesionales sanitarios, todo contacto directo con tejidos infectados, como los bubones supurantes, y el contacto íntimo con pacientes con peste neumónica.

Vacunación

La OMS no recomienda la vacunación, excepto para grupos de alto riesgo (por ejemplo, personal de laboratorio expuesto constantemente al riesgo de contaminación).

Gestión de los brotes de peste

  • Localizar y eliminar la fuente de infección:detectar la fuente más probable de infección en la zona donde han estado expuestas las personas afectadas; por lo general, hay que buscar zonas donde se haya registrado la muerte de un gran número de animales pequeños. Aplicar medidas de saneamiento adecuadas. Controlar los roedores y los vectores.
  • Protección del personal sanitario:informarlos y capacitarlos en materia de prevención y control de la infección. El personal en contacto directo con pacientes con peste neumónica debe utilizar equipos de protección personal y recibir profilaxis con antibióticos mientras dure la exposición.
  • Tratamiento correcto: verificar que se administra a los pacientes un tratamiento antibiótico adecuado y que las existencias locales de antibióticos son suficientes.
  • Aislamiento de los pacientes con peste neumónica para que no infecten a otros a través de las gotículas respiratorias.
  • Vigilancia: identificar y seguir a los contactos íntimos de los pacientes con peste neumónica y administrarles quimioprofilaxis durante 7 días.
  • Obtención de muestras con todas las precauciones y envío al laboratorio para análisis.
  • Observancia de prácticas de inhumación sin riesgos.

Vigilancia y control

La vigilancia y el control de la peste requieren una investigación de las especies de animales y pulgas que intervienen en el ciclo de la enfermedad en la región y la elaboración de programas de gestión ambiental que limiten la propagación. La vigilancia activa a largo plazo de los focos animales y la intervención rápida ante los brotes en animales han permitido reducir el número de brotes de peste humana.

Respuesta de la OMS

La OMS tiene como objetivos la prevención de los brotes de peste manteniendo la vigilancia y la prestación de apoyo a los países en riesgo para que elaboren planes de preparación. Como el tipo de reservorio animal varía según la región e influye en el riesgo de transmisión humana y las condiciones en que esta se produce, la OMS ha elaborado directrices específicas para el subcontinente indio, Sudamérica y África subsahariana.

La OMS fomenta el uso de pruebas diagnósticas rápidas en todas las regiones endémicas y colabora con los ministerios de salud de los países prestándoles apoyo en las actividades de control sobre el terreno para hacer frente a los brotes.