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Desechos de las actividades de atención sanitaria

Nota descriptiva n.° 253
Noviembre de 2011


Datos principales

  • De todos los desechos que generan las actividades de atención sanitaria, aproximadamente un 80% corresponde a desechos comunes.
  • El restante 20% se considera material peligroso que puede ser infeccioso, tóxico o radioactivo.
  • Se calcula que cada año se administran en el mundo 16 000 millones de inyecciones, pero no todas las agujas y jeringas se eliminan después correctamente.
  • Los desechos de la atención sanitaria contienen microorganismos que pueden ser dañinos e infectar a pacientes de hospital, al personal sanitario y a la población en general.

Las actividades de atención sanitaria protegen y restauran la salud y salvan vidas. Pero ¿qué ocurre con los desechos y subproductos que generan?

De todos los desechos generados por esas actividades, aproximadamente un 80% corresponde a desechos comunes, semejantes a los residuos domésticos. El restante 20% se considera material peligroso que puede ser infeccioso, tóxico o radioactivo.

Tipos de desechos

Los desechos y subproductos pueden ser de muy diversa índole, como se desprende de la siguiente lista (los porcentajes corresponden a valores aproximados).

  • Desechos infecciosos: desechos contaminados con sangre o derivados sanguíneos, cultivos o cepas de agentes infecciosos; desechos de pacientes ingresados en salas de aislamiento; muestras de diagnóstico desechadas, con sangre o líquidos corporales; animales de laboratorio infectados; y material (hisopos, vendajes) o equipo (como instrumental médico desechable) contaminado.
  • Desechos de anatomía patológica y laboratorio: partes corporales y cadáveres de animales, que pueden estar contaminados.
  • Objetos punzocortantes: jeringas, agujas, bisturíes y cuchillas desechables, etcétera.
  • Productos químicos: por ejemplo mercurio, disolventes y desinfectantes.
  • Productos farmacéuticos: medicamentos caducados, no utilizados o contaminados; vacunas y sueros.
  • Desechos genotóxicos: desechos muy peligrosos, mutágenos, teratógenos1 o cancerígenos, como los medicamentos citotóxicos utilizados para tratar el cáncer, así como sus metabolitos.
  • Desechos radioactivos: material de vidrio contaminado con material radioactivo de diagnóstico o material de radioterapia.
  • Desechos con metales pesados: por ejemplo, termómetros de mercurio rotos.

En conjunto, los desechos infecciosos y de anatomía patológica constituyen el grueso de los desechos peligrosos, hasta un 15% del total de los desechos resultantes de las actividades de atención sanitaria. Los objetos punzocortantes representan aproximadamente un 1% del total, pero cuando no se gestionan debidamente son uno de los principales vehículos de transmisión de enfermedades. Los productos químicos y farmacéuticos representan cerca de un 3% de los desechos de la atención sanitaria, mientras que los genotóxicos y los que contienen material radioactivo o metales pesados suponen alrededor del 1% del total.

Los desechos de la atención sanitaria proceden básicamente de:

  • hospitales y otros establecimientos asistenciales;
  • laboratorios y centros de investigación;
  • centros donde se practican autopsias y se prestan servicios mortuorios;
  • laboratorios de investigación y pruebas con animales;
  • bancos de sangre y centros de donación;
  • residencias de ancianos.

Los países de ingresos elevados generan en promedio hasta 0,5 kg de desechos peligrosos por cama y día, mientras que en los de ingresos bajos el promedio se sitúa en 0,2 kg por cama hospitalaria y día. Sin embargo, en estos últimos países los desechos de la atención sanitaria que son peligrosos no se suelen separar de los no peligrosos, por lo que en realidad la cantidad de desechos peligrosos es mucho mayor.

Consecuencias para la salud

Los desechos de la atención sanitaria contienen microorganismos que pueden ser dañinos e infectar a pacientes de hospital, al personal sanitario y a la población en general. También hay otros posibles riesgos infecciosos, como la liberación al medio y la propagación de microorganismos farmacorresistentes desde los establecimientos sanitarios.

Los desechos y sus subproductos también pueden causar lesiones, por ejemplo:

  • quemaduras por radiación;
  • heridas por objeto punzocortante;
  • intoxicaciones y contaminación por liberación al medio de productos farmacéuticos, en particular antibióticos y fármacos citotóxicos;
  • intoxicaciones y contaminación por aguas residuales;
  • intoxicaciones y contaminación por elementos o compuestos tóxicos, como el mercurio o las dioxinas que se liberan al incinerar los desechos.

Objetos punzocortantes

Se calcula que cada año se aplican en el mundo 16 000 millones de inyecciones. Pero no todas las agujas y jeringas se eliminan correctamente, lo que entraña un riesgo de lesión o infección y además propicia que sean reutilizadas.

  • La OMS calcula que, en 2000, la aplicación de inyecciones con jeringas contaminadas causó en el mundo 21 millones de infecciones por el virus de la hepatitis B, dos millones por el virus de la hepatitis C y 260 000 por el VIH. Si se hubieran eliminado correctamente las jeringas, se habrían evitado muchas de esas infecciones. La reutilización de jeringas y agujas desechables para aplicar inyecciones es especialmente común en ciertos países africanos, asiáticos y de Europa Central y Oriental.
  • En los países en desarrollo, a todo ello se agregan los riesgos ligados a la práctica de hurgar en la basura de los vertederos y a la selección manual de los desechos peligrosos de los centros de salud, ambas frecuentes en muchas regiones del mundo. Los manipuladores de desechos corren un riesgo inmediato de lesión por objeto punzocortante y de exposición a material tóxico o infeccioso.

Residuos de vacunas

En junio de 2000 se diagnosticó una forma leve de viruela en seis niños que habían estado jugando con ampollas de vidrio que contenían vacuna antivariólica caducada en un vertedero al aire libre de Vladivostok (Rusia). Aunque la infección no era potencialmente mortal, las ampollas con vacuna tendrían que haberse tratado antes de deshacerse de ellas.

Desechos radioactivos

En el mundo está muy extendido el uso de fuentes de radiación con fines médicos o de otra índole. Ocasionalmente, la población se ve expuesta a desechos radioactivos resultantes de algún tipo de radioterapia que no han sido correctamente eliminados. Hay constancia de graves accidentes en Brasil en 1988 (cuatro personas muertas y otras 28 con graves quemaduras por radiación), México y Marruecos en 1983, Argelia en 1978 y México en 1962.

Aunque pueden ser importantes, aún no se han estudiado a fondo los riesgos ligados a otros tipos de desechos de la atención sanitaria, en particular los desechos sanguíneos y las sustancias químicas. Todavía hay que profundizar al respecto, pero en el ínterin se imponen medidas de precaución.

Riesgos asociados a la evacuación de desechos

Aunque el tratamiento y la evacuación de los desechos de la atención sanitaria reducen los riesgos, es posible que surjan riesgos sanitarios indirectos debido a la liberación al medio de contaminantes tóxicos como consecuencia del proceso de tratamiento o evacuación.

  • Cuando no están bien construidos, los vertederos pueden contaminar el agua de bebida. Además, todo establecimiento de evacuación de desechos indebidamente diseñado, mantenido o utilizado genera riesgos laborales.
  • La incineración de desechos ha sido una práctica muy extendida, pero si no es completa o se incineran materiales que no se prestan a este tipo de tratamiento, se liberan contaminantes a la atmósfera, así como cenizas residuales. Al ser incinerados, los productos que contienen cloro pueden liberar dioxinas y furanos2 , sustancias que son cancerígenas en el ser humano y guardan relación con diversos efectos perjudiciales para la salud. La incineración de metales pesados o productos con un alto contenido de metales (en particular plomo, mercurio y cadmio) puede provocar la dispersión en el medio de metales tóxicos. Las dioxinas, furanos y metales son persistentes y se acumulan en los organismos vivos . Por ello no habría que incinerar ningún tipo de material que contuviera cloro o metales.
  • Solo las incineradoras modernas que operan a temperaturas de entre 850 y 1100 °C y cuentan con un sistema especial de depuración de gases pueden cumplir las normas internacionales de emisiones por lo que respecta a dioxinas y furanos.

Hoy en día existen soluciones alternativas a la incineración, como la esterilización en autoclave o por microondas, el tratamiento por vapor combinado con agitación de los materiales tratados o el tratamiento químico.

Motivos de una deficiente gestión de los desechos

La falta de conciencia de la peligrosidad para la salud que pueden entrañar los desechos de la atención sanitaria, una deficiente capacitación en gestión de desechos, la ausencia de sistemas de gestión y evacuación de los desechos, la penuria de recursos humanos y económicos y la escasa prioridad concedida a la cuestión son los problemas más frecuentes ligados a los desechos de la atención sanitaria. Muchos son los países que carecen de reglamentación adecuada en la materia o que, aun teniéndola, no la hacen cumplir. Un aspecto esencial estriba en la atribución inequívoca de responsabilidades en la manipulación y eliminación de los desechos. Según el principio de «quien contamina, paga», la responsabilidad recae en quien genera los desechos, que suele ser el centro de atención sanitaria u otro establecimiento que intervenga en actividades conexas. Para hacer posible una gestión segura y sostenible de los desechos de la atención sanitaria, en los análisis económicos deben integrarse todos los costos vinculados con su eliminación.

Pasos para mejorar

La mejora en la gestión de los desechos de la atención sanitaria descansa en los siguientes elementos básicos:

  • Implantación de un sistema integral, que tenga en cuenta la atribución de responsabilidades, la asignación de recursos y la manipulación y evacuación de los desechos. Se trata de un proceso a largo plazo, que pasa por la introducción gradual de mejoras.
  • Sensibilización acerca de los riesgos ligados a los desechos de la atención sanitaria y mejor conocimiento de prácticas seguras y fiables.
  • Selección de métodos de gestión seguros y ecológicamente inocuos, a fin de proteger a las personas de todo peligro al recoger, manipular, almacenar, transportar, tratar o eliminar desechos.

Para hacer realidad una mejora universal y a largo plazo en este terreno es indispensable el compromiso de los poderes públicos, aunque también es posible actuar inmediatamente a escala local.

Respuesta de la OMS

Safe management of wastes from health-care activities, obra publicada por la OMS en 19993, fue el primer documento orientativo de carácter integral y alcance mundial en el que se abordaban temas como: ordenamiento normativo; cuestiones de planificación; métodos para reducir al mínimo los desechos y para su reciclaje, manipulación, almacenamiento y transporte; posibilidades de tratamiento y eliminación; y capacitación en la materia.

Esta guía va destinada a administradores de hospital u otros centros de atención de salud, planificadores de políticas, profesionales de la salud pública y administradores que intervengan en la gestión de desechos. Se acompaña de una guía pedagógica (Teacher's guide) que contiene material para impartir un taller de tres días destinado a esos mismos profesionales.

Además, otros documentos de la OMS ofrecen orientación sobre los desechos de la atención sanitaria, a saber:

  • un instrumento de vigilancia;
  • un instrumento de evaluación de costos;
  • un instrumento de evaluación rápida;
  • un documento de política general;
  • orientaciones para elaborar planes nacionales;
  • gestión de los desechos derivados de la aplicación de inyecciones;
  • gestión de los desechos en los centros de atención primaria;
  • gestión de los desechos derivados de campañas de vacunación masiva;
  • gestión de los desechos en situaciones de emergencia.

En el sitio web de la OMS sobre «Agua, saneamiento y salud» se puede consultar el texto íntegro de todas estas publicaciones.


1Teratogenic: capable of producing fetal malformation.
2Furans: group of heterocyclic compounds similar to dioxins.
3Segunda edición - 2012.

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Para más información puede ponerse en contacto con:

WHO Media centre
Teléfono: +41 22 791 2222
e-mail: mediainquiries@who.int

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