Centro de prensa

Reducción de la mortalidad en la niñez

Nota descriptiva N°178
Enero de 2016


Datos y cifras

  • Según las estimaciones, unos 5,9 millones de niños murieron antes de cumplir cinco años en 2015.
  • Más de la mitad de esas muertes prematuras se deben a enfermedades que se podrían evitar o tratar si hubiera acceso a intervenciones simples y asequibles.
  • Las principales causas de muerte entre los menores de cinco años son la neumonía, las complicaciones por parto prematuro, la asfixia perinatal y la malaria. Aproximadamente 45% de las muertes infantiles están asociadas a problemas de malnutrición.
  • África sub-Sahariana, los niños tienen una probabilidad de morir antes de los cinco años 14 veces mayor que los niños de los países de ingresos altos.

El riesgo de muerte del niño es mayor durante el periodo neonatal (los primeros 28 días de vida). Para evitar estas muertes son esenciales un parto seguro y cuidados neonatales eficaces. Cerca del 45% de las muertes de menores de cinco años se produce durante el periodo neonatal.

La mayoría de los fallecimientos neonatales se deben a partos prematuros, asfixias durante el parto (incapacidad para respirar en el momento del parto) e infecciones. Desde el final del periodo neonatal hasta los cinco años, las principales causas de muerte son la neumonía, la diarrea y el paludismo. La malnutrición es una causa subyacente que contribuye aproximadamente a 45% del total de las muertes, ya que hace que los niños sean más vulnerables a las enfermedades graves.

En general, se han logrado progresos considerables para lograr el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo del Milenio número 4. Desde 1990, la tasa de mortalidad de menores de 5 años ha disminuido de 91 a 43 por 1000 nacidos vivos en 2015. Pero el ritmo del descenso no era suficiente para alcanzar, en 2015, la meta de disminuir en dos tercios las cifras de mortalidad registradas en 1990.

¿Quiénes presentan más riesgos?

Recién nacidos

Cada año mueren 2,7 millones de lactantes durante su primer mes de vida, y el número de mortinatos es similar. Durante el primer mes, casi la mitad de los fallecimientos tienen lugar en las primeras 24 horas de vida y un 75% durante la primera semana. Las 48 horas posteriores al nacimiento es el momento más importante para la supervivencia del recién nacido. Es en este periodo cuando se debe realizar un seguimiento a la madre y al niño para evitar y tratar enfermedades.

La cifra mundial de muertes neonatales se ha reducido de 5,1 (4,9 a 5,3) millones en 1990 a 2,7 (2,5 a 2,9) millones en 2015. Sin embargo, la reducción de la mortalidad neonatal entre 1990 y 2015 ha sido más lenta que la de la mortalidad posneonatal en menores de cinco años: 47% y 58%, respectivamente.

Esto se aplica a la mayoría de los países de ingresos bajos y medios. Si se mantienen las tendencias actuales, aproximadamente la mitad de los 69 millones de muertes en la niñez que se producirán entre 2016 y 2030 tendrán lugar en el periodo neonatal. Se prevé que la proporción de muertes neonatales entre las muertes de menores de cinco años aumente del 45% en 2015 al 52% en 2030.

Además, 63 países tendrán que acelerar sus progresos si quieren alcanzar para 2030 la meta de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) consistente en lograr una tasa de mortalidad neonatal de 12 muertes por 1000 nacidos vivos.

Antes del parto, la madre puede mejorar las probabilidades de supervivencia y la salud de su hijo acudiendo a las consultas de atención prenatal, vacunándose contra el tétanos y evitando el consumo de tabaco y alcohol.

En el momento del parto, las probabilidades de supervivencia aumentan considerablemente con la presencia de una partera cualificada. Después del parto, la atención esencial al recién nacido debe seguir los pasos siguientes:

  • asegurar la respiración;
  • empezar enseguida la lactancia exclusivamente materna;
  • mantener al niño caliente; y
  • limpiarse las manos antes de tocarlo.

También es muy importante reconocer y tratar las enfermedades que pueda sufrir el recién nacido, ya que puede enfermar gravemente y morir de forma rápida si la enfermedad no se detecta y se trata de forma adecuada. Los lactantes enfermos deben derivarse de inmediato a un proveedor de atención de salud cualificado.

Niños menores de cinco años

Desde 1990 se han hecho progresos considerables en todo el mundo con respecto a la reducción de las muertes en la niñez. La cifra mundial de muertes de menores de 5 años ha disminuido de 12,7 (12,6 a 13,0) millones en 1990 a 5,9 (5,7 a 6,4) millones en 2015; es decir, 16 000 muertes diarias, en comparación con 35 000 en 1990. Desde 1990 la tasa mundial de mortalidad de los menores de 5 años ha disminuido en un 53%: de 91 (89 a 92) muertes por 1000 nacidos vivos en 1990 a 43 (41 a 46) en 2015.

En su conjunto, el mundo ha acelerado los progresos en la reducción de la tasa de mortalidad de los menores de 5 años. Es un hecho prometedor que el África subsahariana, la región con la mayor tasa de mortalidad en menores de 5 años, también haya presentado una aceleración sustancial. El ritmo de reducción anual ha aumentado del 1,6% en los años noventa al 4,1% en el periodo 2000-2015.

La notable reducción de la mortalidad de los menores de 5 años desde 2000 ha salvado la vida de 48 millones de niños de esa edad. Entre 1990 y 2015, 62 de los 195 países con estimaciones disponibles alcanzaron la meta del Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) 4 consistente en lograr una reducción del 66% en la tasa de mortalidad de los menores de 5 años. Entre ellos, 24 son países de ingresos bajos y medios. Pese a estas mejoras, los progresos fueron insuficientes para alcanzar el ODM 4 a nivel mundial y en muchas regiones.

En la actualidad, 79 países tienen una tasa de mortalidad en menores de 5 años superior a 25 por 1000 nacidos vivos y, de mantenerse sus tendencias actuales, 47 de ellos no alcanzarán la meta de los ODS consistente en llegar a las 25 muertes por 1000 nacidos vivos para 2030. De esos 47 países, 34 son del África subsahariana. La aceleración necesaria para alcanzar los objetivos en esos 47 países es considerable: 30 tendrán que duplicar su ritmo de reducción actual, y 11 de estos 30 tendrán que multiplicarlo por tres o más.

Se han documentado grandes diferencias con respecto a la mortalidad en la niñez entre diferentes subgrupos de población y regiones de un mismo país, lo cual requiere que la reducción de dicha mortalidad se enfoque desde el punto de vista de la equidad. Los niños corren un mayor riesgo de morir antes de cumplir cinco años si nacen en zonas rurales u hogares pobres o si sus madres se vieron privadas de educación básica.

Más de la mitad de las muertes de niños menores de cinco años se deben a enfermedades prevenibles y tratables mediante intervenciones simples y asequibles. El fortalecimiento de los sistemas de salud para que todos los niños accedan a tales intervenciones salvará la vida de muchos niños pequeños.

Los niños malnutridos, especialmente aquellos con una malnutrición aguda grave, tienen más probabilidades de morir por enfermedades comunes en la infancia como la diarrea, la neumonía y el paludismo. Diversos factores relacionados con la nutrición contribuyen a aproximadamente el 45% de las muertes de niños menores de cinco años.

Principales causas de muerte en la población infantil: factores de riesgo y respuesta


Causas de mortalidad Factores de riesgo Prevención Tratamiento
Neumonía u,
otras infecciones respiratorias agudas
Bajo peso al nacer

Malnutrición

Niños que no se alimentan con leche materna

Hacinamiento
Vacunación

Nutrición adecuada

Lactancia exclusivamente materna

Reducción de la contaminación del aire de interiores
Atención por parte de un dispensador de asistencia sanitaria capacitado

Antibióticos

Oxígeno para las enfermedades graves
Diarrea infantil Niños que no se alimentan con leche materna

Agua y alimentos insalubres

Falta de higiene

Malnutrición
Lactancia exclusivamente materna

Agua y alimentos inocuos

Saneamiento e higiene adecuados

Nutrición adecuada

Vacunación
Sales de rehidratación oral de baja osmolaridad (SRO)

Suplementos de zinc

Prevención mediante la vacunación

Para algunas de las enfermedades infantiles más mortales, como el sarampión, la poliomielitis, la difteria, el tétanos, la tos ferina o la neumonia por Haemophiius influenzae de tipo b o Streptococcus pneumoniae, o la diarrea por rotavirus, existen vacunas que pueden evitar que los niños enfermen y mueran.

Prioridades emergentes en la salud del niño

Las prioridades emergentes en la agenda mundial sobre la salud de los niños son las anomalías congénitas, las lesiones y las enfermedades no transmisibles (enfermedades respiratorias crónicas, cardiopatías adquiridas, cánceres infantiles, diabetes y obesidad). Se calcula que las anomalías congénitas afectan a 1 de cada 33 niños y que eso tiene como resultado 3,2 millones anuales de niños con discapacidades relacionadas con defectos de nacimiento. La carga mundial de morbilidad debida a enfermedades no transmisibles que afectan a los niños en la infancia y en su vida posterior está aumentando rápidamente, pese a que muchos de sus factores de riesgo son prevenibles.

Las lesiones (por accidentes de tránsito, ahogamiento, quemaduras y caídas) están entre las tres principales causas de muerte y de discapacidad de por vida en los niños de 5 a 15 años. En 2012 la cifra estimada de muertes por violencia y lesiones no intencionales en menores de 15 años fue de 740 000, el 90% de ellas debidas a lesiones no intencionales.

La cifra mundial estimada de niños con sobrepeso aumentó de 32 millones en 2000 a 42 millones en 2013, en particular en países con una elevada prevalencia de desnutrición infantil. De mantenerse esta tendencia, en 2025 la prevalencia mundial del sobrepeso en menores de 5 años aumentará del 7% al 11%.

Respuesta mundial: Objetivo de Desarrollo Sostenible 3

Entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible adoptados por las Naciones Unidas en 2015 se encuentra el de garantizar que todos los niños tengan vidas sanas y promover su bienestar. La meta 3.2 del ODS 3 consiste en poner fin, de aquí a 2030, a las muertes evitables de recién nacidos y de niños menores de 5 años.

La meta 3.2 está íntimamente relacionada con la 3.1, consistente en reducir la razón mundial de mortalidad materna a menos de 70 por cada 100 000 nacidos vivos, y la 2.2, consistente en poner fin a todas las formas de malnutrición, dado que esta constituye una causa de muerte frecuente en menores de 5 años. Estas metas figuran también en la nueva Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente, que se propone acabar con las muertes infantiles evitables y abordar las prioridades emergentes en la salud del niño.

Para alcanzar las metas de los ODS, la comunidad mundial ha establecido objetivos y metas relativos a la supervivencia infantil con el fin de reducir la mortalidad en menores de 5 años igual o inferior a 25 por 1000 nacidos vivos para 2030. Esto queda reflejado en varias iniciativas mundiales:

  • “Poner fin a la mortalidad materna prevenible” y “plan de acción para todos los recién nacidos” para fomentar la cobertura universal de una atención materna y neonatal de calidad;
  • El “plan de acción mundial para la prevención y el tratamiento de la neumonía y la diarrea”
  • Un “plan de aplicación integral sobre nutrición de la madre, el lactante y el niño pequeño” para reducir la desnutrición y la obesidad;
  • La Estrategia Técnica Mundial contra el Paludismo, para reducir la incidencia y la mortalidad por esta enfermedad para 2030; y
  • El Plan de Acción Mundial sobre Vacunas para prevenir las enfermedades infantiles mediante la vacunación

Los Estados Miembros deben establecer metas y desarrollar estrategias específicas para reducir la mortalidad en la niñez y hacer un seguimiento del progreso.

Respuesta de la OMS

La OMS está comprometida con la consecución de la visión de los objetivos de la Estrategia Mundial y de los ODS, y en este contexto, con la prestación a los Estados Miembros, de asistencia, en particular técnica, para reforzar los servicios de salud.

La OMS pide a los Estados Miembros que se ocupen de la equidad sanitaria a través de la cobertura sanitaria universal, de modo que todos los niños puedan tener acceso a servicios de salud esenciales sin excesivas dificultades económicas.

Se proponen orientaciones estratégicas para cambiar de la labor convencional a planteamientos innovadores, múltiples e individualizados para aumentar el acceso a los servicios de salud para los niños y su cobertura y calidad mediante una combinación óptima de la atención en la comunidad (en particular en el domicilio) y en centros sanitarios y hospitales. También son necesarios esfuerzos multisectoriales, y en particular del sector de la salud, para superar las desigualdades y los determinantes sociales de la salud.

Para más información puede ponerse en contacto con:

Centro de prensa de la OMS
Teléfono: +41 22 791 2222
E-mail: mediainquiries@who.int

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