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Gripe aviar

Nota descriptiva
Abril de 2011


Datos y cifras

  • La gripe aviar es una enfermedad infecciosa de las aves, causada por virus.
  • La mayoría de los virus de la gripe aviar no infectan al ser humano, pero algunos, como el H5N1, causan infecciones humanas graves.
  • Los brotes de gripe aviar en las aves de corral pueden ser motivo de preocupación para la salud pública mundial por su efecto en las propias aves, por la posibilidad de que causen enfermedad humana grave, y por su potencial pandémico.
  • La aparición de epidemias de gripe aviar hiperpatógena en las aves de corral puede tener graves repercusiones en la economía local y mundial, así como en el comercio internacional.
  • La mayoría de los casos de infección humana por virus H5N1 se han relacionado con el contacto directo o indirecto con aves de corral infectadas, vivas o muertas. No hay pruebas de que la enfermedad pueda transmitirse a las personas a través de los alimentos, siempre que hayan sido bien cocinados.
  • El control de la enfermedad en los animales es la primera medida para reducir el riesgo para el ser humano.

La gripe aviar es una enfermedad infecciosa vírica de las aves (en especial de las aves acuáticas salvajes, tales como patos y gansos) que a menudo no produce signos manifiestos. Los virus de la gripe aviar pueden extenderse a las aves de corral domésticas y causar brotes a gran escala de enfermedad grave. También se ha observado que algunos virus de la gripe aviar pueden cruzar la barrera entre especies y causar enfermedad o infección subclínica en el ser humano y otros mamíferos.

Los virus de la gripe aviar se dividen en dos grupos en función de su capacidad para causar enfermedad en las aves de corral: los muy patógenos (hiperpatógenos) y los poco patógenos. Los virus hiperpatógenos producen tasas de mortalidad elevadas (hasta un 100% en 48 horas) en algunas especies de aves de corral. Los virus poco patógenos también pueden ocasionar brotes en las aves de corral, pero no suelen causar enfermedad clínica grave.

Historia de la gripe aviar por virus H5N1

El subtipo hiperpatógeno H5N1 infectó por vez primera al ser humano en 1997, durante un brote aviar registrado en la Región Administrativa Especial de Hong Kong (China). Desde su reaparición generalizada en 2003 y 2004, este virus aviar se ha propagado de Asia a Europa y África, y se ha arraigado en las aves de corral de algunos países, produciendo millones de casos de infección en estos animales, varios cientos de casos humanos y la muerte de muchas personas. Los brotes en las aves de corral han tenido repercusiones graves en los medios de vida de las personas, la economía y el comercio internacional de los países afectados. La circulación continua de virus H5N1 en las aves de corral, especialmente cuando es enzoótica, sigue suponiendo una amenaza para la salud pública, dado que estos virus pueden causar enfermedad grave en el ser humano; además, cabe la posibilidad de que sufran cambios que los hagan más transmisibles entre las personas. Entre las aves de corral y otros animales también circulan otros subtipos de virus gripales que pueden suponer una amenaza para la salud pública.

Infección humana por virus de la gripe H5N1 y sus características clínicas

La tasa de letalidad de las infecciones humanas por virus H5N1 es mucho mayor que la de la gripe estacional.

Características clínicas

En muchos casos la enfermedad por virus H5N1 tiene un curso clínico inusualmente agresivo, con un deterioro rápido y una elevada letalidad. Como ocurre con la mayoría de las enfermedades emergentes, no hay muchos conocimientos sobre la gripe humana por virus H5N1.

El periodo de incubación de los casos humanos de gripe aviar por H5N1 puede ser superior a los 2 o 3 días habituales en la gripe estacional. Los datos actuales indican que el periodo de incubación oscila entre 2 y 8 días, pudiendo llegar hasta los 17 días. La OMS recomienda que en los estudios de campo y la monitorización de los contactos de los pacientes se cuente con un periodo de incubación de 7 días.

Los síntomas iniciales son fiebre alta, generalmente de más de 38 oC, y otros síntomas gripales. En algunos pacientes también se han descrito manifestaciones tempranas tales como diarrea, vómitos, dolor abdominal, dolor torácico, y sangrado por la nariz y las encías.

Una característica observada en muchos pacientes es la afectación temprana de las vías respiratorias bajas. De acuerdo con los datos actuales, la dificultad para respirar aparece unos 5 días después de los primeros síntomas. El distrés respiratorio, la ronquera y los crepitantes inspiratorios son frecuentes. La producción de esputo, a veces sanguinolento, es variable.1

Tratamiento antivírico

Hay pruebas de que algunos antivíricos, en particular el oseltamivir, pueden reducir la duración de la fase de replicación del virus y mejorar las perspectivas de supervivencia.

En los casos sospechosos, el oseltamivir debe prescribirse lo antes posible (de preferencia en las 48 horas siguientes al inicio de los síntomas) para que se puedan obtener los máximos beneficios terapéuticos. Sin embargo, dada la importante mortalidad actual de la infección por virus H5N1 y las pruebas de que los virus se replican durante largos periodos en esta enfermedad, también se debe considerar la posibilidad de administrar el fármaco en fases más tardías de la enfermedad.

En caso de infección grave por virus H5N1, el clínico puede considerar necesario aumentar la dosis diaria recomendada y/o la duración del tratamiento.

La absorción del fármaco puede estar disminuida en pacientes con infección grave por virus H5N1 o con síntomas gastrointestinales graves, posibilidad que hay que tener en cuenta al tratar a estos pacientes.2

Factores de riesgo de infección humana

En principal factor de riesgo de infección humana parece ser la exposición directa o indirecta a aves de corral infectadas, enfermas o muertas, o a entornos contaminados. El control de la circulación del virus H5N1 en las aves de corral es esencial para reducir el riesgo de infección humana. Dada la persistencia del virus H5N1 en algunas poblaciones de aves de corral, el control exigirá un compromiso a largo plazo por parte de los países y una estrecha coordinación entre las autoridades de salud pública y de sanidad animal.

No hay datos que indiquen que el virus H5N1 se pueda transmitir al ser humano a través de la carne o los huevos de ave bien cocinados. Algunos casos humanos se han relacionado con el consumo de platos hechos con sangre cruda de aves contaminadas. No obstante, el sacrificio, desplume, manipulación de las carcasas y preparación para el consumo de aves de aves de corral infectadas, especialmente en el entorno doméstico, probablemente sean factores de riesgo.

Potencial pandémico

Las pandemias de gripe (brotes que afectan a gran parte del mundo) son acontecimientos impredecibles pero recurrentes que pueden tener consecuencias sanitarias, económicas y sociales mundiales. Las pandemias de gripe se producen por la convergencia de dos factores clave: la aparición de un virus de la gripe capaz de causar una transmisión sostenida de persona a persona, y una escasa o nula inmunidad de la mayoría de las personas frente a ese virus. En un mundo tan interconectado como el actual, una epidemia local puede convertirse rápidamente en una pandemia, dejando poco tiempo para preparar una respuesta de salud pública que detenga la propagación de la enfermedad.

El virus de la gripe aviar H5N1 sigue siendo uno de los virus de la gripe con potencial pandémico, puesto que sigue circulando ampliamente en algunas poblaciones de aves de corral, que la mayoría de los seres humanos probablemente no son inmunes a él y que puede ser causa de enfermedad grave y muerte en las personas. Además del H5N1 hay otros subtipos de virus de la gripe de los animales que han infectado al ser humano, tales como los virus aviares H7 y H9, y los virus porcinos H1 y H3. El virus H2 también puede representar una amenaza pandémica. Por consiguiente, la preparación para las pandemias debe tener en cuenta los riesgos de aparición de una serie de subtipos de virus gripales procedentes de diversas fuentes.

Respuesta de la OMS

Los organismos de sanidad animal y las autoridades veterinarias nacionales son las encargadas del control y la prevención de las enfermedades de los animales, entre ellas la gripe. La OMS, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) colaboran a través de una serie de mecanismos para efectuar un seguimiento y evaluación del riesgo que suponen los virus de la gripe de los animales que pueden poner en peligro la salud pública, así como para hacer frente a esos riesgos en la interacción entre los hombres y los animales en cualquier lugar del mundo.


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