Tuberculosis multirresistente

Preguntas y respuestas en línea
Octubre de 2014

P: ¿Qué es la tuberculosis multirresistente y cómo se controla?

R: La bacteria causante de la tuberculosis (TB) puede volverse resistente a los antimicrobianos utilizados para curar la enfermedad. La tuberculosis multirresistente (TB-MR) es aquella que no responde, como mínimo, a la isoniazida ni a la rifampicina, los dos antituberculosos más potentes.

La causa de la multirresistencia son la mala gestión de tratamiento de la tuberculosis y la propagación de persona a persona. La mayoría de los casos se curan con una estricta observancia de un régimen terapéutico de 6 meses registrado bajo supervisión.

El uso inapropiado o incorrecto de los antimicrobianos, el uso de formulaciones ineficaces o la interrupción prematura del tratamiento pueden ser causa de farmacorresistencia, que posteriormente puede transmitirse, especialmente en lugares concurridos como cárceles y hospitales.

En algunos países, el tratamiento de la tuberculosis multirresistente (TB-MR) se está volviendo cada vez más difícil. Las opciones terapéuticas son limitadas y caras, los medicamentos recomendados no siempre están disponibles, y los pacientes sufren muchos efectos secundarios. En algunos casos puede desarrollarse una forma todavía más resistente de tuberculosis, la llamada tuberculosis ultrarresistente (TB-XR), que responde a un número aún menor de fármacos disponibles. Se han notificado casos en 100 países del mundo.

La farmacorresistencia se puede detectar con pruebas de laboratorio especiales que permiten analizar la sensibilidad de la bacteria a los fármacos o detectar diferentes patrones de resistencia. Dichas pruebas pueden ser de carácter molecular (por ejemplo, la prueba Xpert MTB/RIF) o basarse en el cultivo del bacilo. Los resultados de las técnicas moleculares pueden estar disponibles en un día o incluso en cuestión de horas, y se han utilizado con éxito aun en entornos con escasos recursos.

Las soluciones para controlar la tuberculosis farmacorresistente son:

  • curar al paciente tuberculoso a la primera;
  • facilitar el acceso al diagnóstico;
  • velar por un control adecuado de las infecciones en los establecimientos donde se trata a los pacientes;
  • velar por el uso apropiado de los medicamentos de segunda línea recomendados.

En 2013, se estima que 480 000 personas desarrollaron tuberculosis multirresistente en todo el mundo. Se cree que aproximadamente un 9,0% de los casos de tuberculosis multirresistente presentaban tuberculosis ultrarresistente.

Compartir