¿Qué se está haciendo con respecto a la fiebre amarilla? ¿Deben vacunarse los niños?
P: ¿Qué se está haciendo con respecto a la fiebre amarilla? ¿Deben vacunarse los niños?
R: La vacunación es la medida preventiva más importante contra la fiebre amarilla. La vacuna 17D es segura y muy eficaz. El efecto protector (inmunidad) se desarrolla en el plazo de una semana en el 95% de las personas vacunadas.
Con el fin de prevenir los brotes de fiebre amarilla, la OMS recomienda:
- en los países endémicos, la vacunación a la edad de nueve meses, como parte de la inmunización infantil sistemática;
- en las zonas de alto riesgo, la realización de campañas de vacunación en masa y el control de Aedes aegypti en los centros urbanos.
Como la cobertura vacunal no es óptima en muchas zonas, la OMS recomienda:
- implantar un sistema sensible y fiable de vigilancia de la fiebre amarilla que disponga de laboratorios para analizar las muestras de sangre y confirmar los casos sospechosos;
- la realización de campañas de vacunación en masa cuando se produzca un brote.
La fiebre amarilla es una fiebre hemorrágica vírica que es transmitida a las personas por mosquitos infectados. Sus manifestaciones pueden ser leves o graves; el 20 al 50% de los pacientes con enfermedad grave fallecen. El calificativo de «amarilla» se explica por la ictericia que presentan algunos pacientes y les confiere un color amarillo a la piel y a la conjuntiva.
El virus es endémico en las regiones tropicales de África y las Américas, y su presencia puede aumentar, produciendo epidemias periódicas. A lo largo de la historia, la enfermedad ha causado epidemias devastadoras en África, América y Europa, y no se sabe por qué no se ha propagado a Asia. Se calcula que cada año se infectan 200 000 personas y 30 000 mueren debido a la fiebre amarilla.
No hay un tratamiento específico para la fiebre amarilla. La deshidratación y la fiebre se pueden tratar con rehidratación oral y paracetamol. Las sobreinfecciones bacterianas deben tratarse con los antibióticos apropiados.