Encuentros con enfermos de peste: búsqueda de contactos y prevención de la infección

Noviembre de 2017

Finalmente, se está reduciendo en número de infecciones de la grave epidemia de peste que se desarrolla en Madagascar desde agosto de 2017. La OMS está ayudando a las autoridades sanitarias a hacer frente al brote mediante intervenciones que van desde el establecimiento de unidades especializadas de tratamiento de la peste en centros de salud a la distribución de medicamentos en todo el país. Una medida particularmente eficaz ha sido la formación a equipos para llevar a cabo la denominada «búsqueda de contactos», es decir, de las personas que han estado en contacto con pacientes que presentan o han presentado la enfermedad, con el fin de evitar que ellos también se enfermen.

un agente de salud comunitario en Madagascar toma notas mientras habla con una mujer de la comunidad
Los agentes de salud comunitaria son fundamentales para buscar a los contactos
OMS/H Razafindralambo

Una enfermedad repentina

Rakoto,* un joven de 17 años originario de Antananarivo, enfermó un día de octubre. A pesar de la tos y la sangre en las expectoraciones que había presentado durante varios días, se negaba a acudir a un centro de salud. Sin embargo, Rakoto y su familia comprobaron que las noticias hablaban a diario del brote de peste y se dieron cuenta de que podía estar infectado. Cuando finalmente se desmayó mientras visitaba a su tía, su padre le llevó a un dispensario.

Los análisis clínicos confirmaron que Rakoto estaba enfermo de peste. Concretamente, había contraído la forma pulmonar y le recetaron un tratamiento. Esta forma de la enfermedad afecta a los pulmones y se puede transmitir a otras personas que entran en contacto con esputos infectados.

Conocer los lugares donde había estado Rakoto antes de acudir al dispensario era de importancia capital. Debido a que había presentado síntomas durante varios días, podía haber infectado a muchas personas.

Desandar los pasos

Los agentes de salud pidieron a Rakoto y su familia que explicaran exactamente en qué lugares había estado durante la semana anterior a su ingreso en el dispensario. Rakoto había pasado la mayor parte del tiempo en casa, pero también había visitado a algunos parientes. Además, había acudido a una ceremonia de sanación en la iglesia para aliviar los síntomas que experimentaba.

Los agentes de salud transmitieron esta información al equipo de búsqueda de contactos de la zona, dirigido por el epidemiólogo de la OMS Harena Rasamoelina. Juntos, hicieron una lista de personas que habían estado en contacto estrecho con Rakoto (es decir, a menos de dos metros) mientras presentaba los síntomas mencionados. Cuando se elaboran estas listas, las personas incluidas en ellas pasan a ser los «contactos» del enfermo y necesitan tomar medicamentos para no enfermar.

En Antananarivo, capital de Madagascar, hay nueve equipos encargados de la búsqueda de contactos, dirigidos por epidemiólogos de la OMS. Estos equipos colaboran con dos agentes de salud comunitaria en los cerca de 900 sectores en que se divide la ciudad. En el punto álgido de la epidemia, este y otros equipos similares de otros distritos hicieron un seguimiento diario a más de 1000 contactos.

Desde que, en octubre, la OMS empezó a prestar apoyo al Ministerio de Salud para crear este sistema, se ha identificado a más de 7000 personas como contactos directos. A cerca del 99% de ellos se les ha proporcionado asesoramiento y antibióticos suficientes para eliminar de su organismo los bacilos de la peste, en caso de que se hubieran infectado. Los equipos de seguimiento les visitaron dos veces al día durante una semana para asegurarse de que tomaban el tratamiento y se sentían bien, y para contestar a las preguntas que pudieran tener.

De acuerdo con el Dr. Ngoy Nsenga, responsable del equipo de la OMS encargado de hacer frente al brote de peste, «resulta esperanzador que de los más de 7000 contactos identificados en todo el país, solo 11 han presentado síntomas. Esto es así porque les encontramos rápidamente y les proporcionamos un tratamiento preventivo de inmediato. La peste pulmonar se puede propagar a las personas que han estado en contacto estrecho con un enfermo. Por eso, la búsqueda de estos contactos es una de las mejores formas de evitar el contagio».

La formación sobre la búsqueda de contactos

Durante la rápida propagación de la epidemia de peste en el mes de septiembre, la OMS determinó que la búsqueda de contactos era una de las intervenciones más urgentes. A mediados de octubre ya se había formado a cerca de 4000 agentes y supervisores encargados de esta función en todo el país.

Freddy Banza, coordinador regional de la OMS en el terreno en Antananarivo, señala que «los equipos del Ministerio de Salud se vieron desbordados porque no disponían de personal suficiente para hacer el seguimiento de todos los casos a fin de identificar a sus contactos. Necesitábamos ampliar el número de agentes encargados de esta tarea».

La OMS preparó un curso de formación para explicar el funcionamiento de la búsqueda de contactos y las características de los brotes de peste pulmonar. A continuación, la Organización impartió este curso en las regiones afectadas.

El Dr. Nsenga explica: «formamos al máximo posible de agentes sanitarios, porque no sabemos dónde pueden aparecer nuevos casos en el futuro. Ahora, tenemos más capacidad para hacer frente al próximo brote de peste o de cualquier otra enfermedad que requiera hacer un seguimiento de contactos».

De media, cada paciente tiene 10 contactos que deben tomar un tratamiento preventivo y a los que se debe hacer un seguimiento. En el caso de Rakoto, el hecho de que hubiera estado en varios sitios aumentó a 20 el número de contactos. De ellos, ninguno presentó síntomas al final del tratamiento.


* Nombre ficticio con fines de confidencialidad.