Partir de cero: reconstruir los sistemas de salud después del ebola

Febrero de 2016

Ahora que la fase de emergencia de la respuesta al peor brote de ebola de la historia toca a su fin en Guinea, Liberia y Sierra Leona, los tres países han de acometer una tarea igualmente apremiante e ingente: establecer sistemas de salud capaces de prevenir y detectar brotes y responder a ellos.

OMS/S. Gborie

Cuando el ebola empezó a propagarse en África occidental, los sistemas de alerta temprana que deberían haber dado el aviso no detectaron el brote hasta que fue demasiado tarde. De este modo el virus pudo propagarse rápidamente y sin obstáculos, ya que los frágiles sistemas de salud sucumbieron a la embestida.

En Sierra Leona, el sistema de alerta temprana, denominado Sistema Integrado de Vigilancia y Respuesta Sanitarias (Integrated Disease Surveillance and Response- IDSR) existía desde 2003, pero estaba prácticamente inactivo cuando estalló el brote. La OMS colaboró con el Gobierno para reactivarlo y adaptarlo al ebola, y capacitó a trabajadores sanitarios de todo el país para que lo utilizaran. La eficacia de ese sistema a la hora de identificar y responder a los casos con mayor rapidez fue esencial para luchar contra el brote.

Actualmente la OMS está ayudando al Gobierno de Sierra Leona a expandir el sistema para rastrear 26 enfermedades prioritarias, entre ellas el cólera, el sarampión, el paludismo y la fiebre tifoidea, así como las muertes maternas durante el parto.

«No se trata solo de recopilar datos, sino de asegurarse de que existe capacidad de respuesta; así pues, hemos trabajado con los distritos para asegurarnos de que existe esa capacidad», dijo Anders Nordstrom, Representante de la OMS en Sierra Leona.

Salvar vidas

Aunque el ebola mató a casi 4000 personas en Sierra leona, unos 26000 niños mueren cada día por otras enfermedades, como el paludismo y el sarampión. La ampliación del IDSR puede contribuir a salvar esas vidas. El sistema se basa en la capacitación de trabajadores sanitarios comunitarios en los 14 distritos para que identifiquen y notifiquen los primeros síntomas de esas 26 enfermedades, así como rumores de brotes. Estos partes se remiten a la unidad de salud pública más cercana, la cual envía un equipo para que investigue.

Esta iniciativa ya está dando sus frutos. El 11 de enero de 2016, el sistema detectó un aumento brusco de los casos de diarrea acuosa y vómito en Kania, un pueblo remoto del distrito de Kambia, cerca de la frontera con Guinea. Ocho horas después, un equipo de investigadores de la OMS, el Ministerio de Salud y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia llegó al lugar para asegurarse de que se habían adoptado las medidas de prevención necesarias para impedir nuevas infecciones.

«Nos aterraba pensar que teníamos que enfrentarnos de nuevo al ebola, dado que las personas vomitaban y tenían diarrea, que son síntomas típicos de esa enfermedad», dijo el Sr. Amadu Kamara, jefe del pueblo de Kania. Se están realizando nuevas investigaciones, que incluyen análisis del agua, para establecer la causa de la enfermedad y descartar el cólera.

La capacitación brindada acerca del IDSR fue esencial para garantizar una notificación rápida. «Afortunadamente, ahora disponemos del sistema IDSR, que desempeña un papel fundamental en materia de prevención y respuesta», dijo el Dr. Foday Sesay, Funcionario Médico del distrito de Kambia. «La investigación en curso de los casos potenciales, así como la planificación y la preparación, ha sido posible gracias a que los trabajadores sanitarios de nuestros centros pudieron detectar un evento inusual. Si no lo hubiesen detectado, nuestros progresos sanitarios estarían en peligro», dijo el Dr. Sesay.

«No se trata solo de recopilar datos, sino de asegurarse de que existe capacidad de respuesta; así pues, hemos trabajado con los distritos para asegurarnos de que existe esa capacidad».

Anders Nordstrom, Representante de la OMS, Sierra Leona

Respuesta al sarampión

Recientemente, el sistema IDSR también ha sido fundamental para identificar y responder al creciente número de casos de sarampión provocados por la interrupción de los servicios de vacunación sistemática durante el brote de ebola. «El siguiente paso es desarrollar la capacidad de notificación comunitaria a través del teléfono móvil», dijo el Dr. Nordstrom.

Actualmente, más del 70% de los ambulatorios y hospitales notifican a tiempo los casos relativos a estas 26 enfermedades. El sistema se está utilizando para hacer un seguimiento de la mortalidad materna: en efecto, Sierra Leona registra las mayores tasas de mortalidad materna a nivel mundial, y en el país la subnotificación ha sido siempre la norma. Casi 3000 mujeres mueren durante el parto cada año, lo que equivale a 50 mujeres cada semana. Actualmente se notifican unas 4 muertes por semana a través del sistema IDSR. Aunque queda mucho por hacer para colmar esta laguna, esto supone una enorme mejora con respecto al sistema que existía antes del ebola, que se centraba únicamente en las enfermedades transmisibles. Es crucial saber dónde y por qué mueren las mujeres para adoptar las medidas necesarias que las mantengan con vida y con buena salud.

«Estamos utilizando la infraestructura creada para el ebola con el fin de ayudar a Sierra Leona y al mundo entero a convertirse en lugares más seguros», dijo el Dr. Nordstrom.

Hacia un futuro más seguro y saludable

La OMS está colaborando con el Gobierno para reforzar otros componentes del sistema de salud, como fortalecer la capacidad de los laboratorios estatales para detectar las 10 enfermedades con el mayor potencial epidémico y equipar 4 laboratorios para que puedan manejar muestras de alto riesgo.

Todavía queda mucho por hacer, y el sistema sanitario de Sierra Leona sigue haciendo frente a importantes desafíos. Sin embargo, en un país que perdió a 12 de sus 220 médicos a causa del ebola, se ven signos de progreso hacia un seguro más sano y saludable.