Alivio para las familias afectadas por el nuevo brote de ebola

Febrero de 2016

Sierra Leona vuelve a contar los días que faltan para poder declarar extinguido el nuevo brote de ebola.

Ya Marie Kanu y su hija Abibatu Conteh, distrito de Tonkolili (Sierra Leona)
Ya Marie Kanu y su hija Abibatu Conteh, distrito de Tonkolili (Sierra Leona)
OMS/S. Gborie

Como parte de la respuesta interorganismos al nuevo brote, docenas de personas que estuvieron en contacto con dos personas que habían dado positivo en las pruebas del ebola fueron aisladas y sometidas a observación médica. Ahora que el periodo de vigilancia ha finalizado, respiran aliviados mientras vuelven a la normalidad.

Tras confirmarse la muerte de una muchacha por ebola el 12 de enero en el distrito de Tonkolili, las autoridades sanitarias de Sierra Leona, la OMS y otros asociados localizaron rápidamente a las docenas de personas que habían estado en contacto con ella mientras estaba enferma y las sometieron a vigilancia médica durante 21 días, el plazo de incubación del virus. Poco más de una semana después, la tía de la muchacha también dio positivo en las pruebas de la enfermedad por el virus del Ebola e inmediatamente inició el tratamiento. Sus contactos también fueron localizados y se les aisló y mantuvo en observación durante 21 días.

Para los contactos de las dos mujeres, de los que no queda ya ninguno en observación médica, esas tres semanas de aislamiento fueron un periodo difícil plagado de miedo e incertidumbre.

«Pasé noches enteras sin dormir, preocupada por mi salud y la situación de mi familia», comenta Ya Marie Kanu de Magburaka, en el distrito de Tonkolili, considerada un contacto de alto riesgo porque había ayudado a preparar el cuerpo del caso índice para el entierro. «Ahora que tengo el alta, ya estoy tranquila».

A su hija, Abibatu Conteh, los 21 días que su madre pasó en el establecimiento de cuarentena voluntaria se le hicieron interminables.

«Pensábamos que no volveríamos a verla», comenta Abibatu. «Hemos sido testigos de muchos horrores y hemos visto a muchas familias devastadas por la enfermedad, así que la familia entera tenía miedo de que mi madre hubiera contraído el virus y enfermara».

Pero Ya Marie no enfermó. Fue uno de los más de 100 contactos visitados y vigilados tres veces al día por un equipo de profesionales de la salud y especialistas en emergencias que trabajan en el distrito y de personal de la OMS. Y fue también uno de los 214 contactos, y contactos de contactos, que recibieron una dosis de la vacuna experimental contra el ebola para tratar de contener el nuevo brote.

Vecinos de Magburaka (Sierra Leona)
Vecinos de Magburaka (Sierra Leona)
OMS/S. Gborie

El día que los contactos recibieron el alta de los establecimientos de aislamiento y de las cuarentenas domiciliarias, los vecinos de Magburaka y alrededores lo celebraron saliendo a la calle a bailar. Al salir de la cuarentena, las personas aisladas, entre ellas Amadu Jalloh, el padre de la joven que murió el 12 de enero, recibieron también un paquete con alimentos y artículos domésticos suministrados por UNICEF, el Programa Mundial de Alimentos y Plan international.

Y había una razón más para celebrarlo y sentir alivio. El 4 de febrero, la tía de la muchacha fallecida recibió el alta del centro de tratamiento del ebola en Freetown después de que las pruebas de la enfermedad por el virus del Ebola fueran negativas por segunda vez. Su recuperación inició una nueva cuenta atrás de 42 días en Sierra Leona. El 17 de marzo, si no hay nuevos casos de ebola, este último brote del virus se declarará extinguido.

«La respuesta a este último brote subraya la importancia de localizar rápidamente a los contactos de una persona infectada por el ebola o que murió a causa de esa enfermedad y separarlos de la comunidad para evitar nuevas transmisiones», señala el Dr. Anders Nordstrom, representante de la OMS en Sierra Leona. «Ilustra que Sierra Leona cuenta ahora con la capacidad para combatir emergencias de este tipo si el ebola vuelve a surgir en el futuro».