Los hospitales amigos del niño favorecen la lactancia materna en Nueva Zelandia

Julio de 2014

NZBA

Un niño que llegue al mundo en Nueva Zelandia muy probablemente nazca en un hospital y sea atendido en el parto por la misma matrona que atendió a la madre durante el embarazo. Es también muy probable que la madre amamante al niño desde el principio.

Cuando madre e hijo reciben el alta, de cada 10 recién nacidos más de 8 son amamantados exclusivamente hoy en día en Nueva Zelandia, frente a poco más de la mitad en el año 2000. Este aumento se debe principalmente a los esfuerzos que se han llevado a cabo en el país por garantizar que los servicios de maternidad sean «amigos del niño», con arreglo a los criterios establecidos en la iniciativa OMS/UNICEF «Hospitales amigos del niño».

«La puesta en marcha de la iniciativa ha tenido una enorme influencia en los servicios de maternidad de Nueva Zelandia. Se forma al personal para que pueda asesorar sobre la lactancia materna y dar apoyo a las madres. Anteriormente, el personal de salud solía dar leche artificial. En cambio ahora solamente suministra sucedáneos de leche materna por razones médicas», comenta Julie Stufkens, jefa de la Autoridad para la Lactancia Materna de Nueva Zelandia, que supervisa en el país el programa de acreditación de la iniciativa en nombre del Ministerio de Salud de Nueva Zelandia y con financiación de este.

«La práctica de dejar que las madres sostengan en brazos a sus hijos recién nacidos, en contacto directo de piel con piel, inmediatamente después del nacimiento es ahora común, lo que ayuda enormemente a que el lactante se agarre al pecho para la primera toma. Es también habitual permitir que los bebés duerman en la misma habitación que la madre mientras permanecen en el hospital, lo cual es ideal para que puedan mamar cuando lo deseen», añade.

Un 96% de hospitales amigos de los niños

Esta es una de las 10 medidas que una sala de maternidad debe aplicar para ser consideradas «amiga de los niños» según los criterios de la OMS/UNICEF. Todas las salas de maternidad de Nueva Zelandia están obligadas a conseguir y mantener la acreditación de ser amigas de los niños. En la actualidad un 96% cumplen los requisitos.

«Cuando se puso en marcha la iniciativa en 1991, eran muy pocos los países que contaban con autoridades o comisiones dedicadas exclusivamente a supervisar y regular las normas sobre la alimentación de los lactantes. En la actualidad, 156 países han evaluado sus hospitales y tienen al menos uno que ha sido designado «amigo de los niños», señala la Dra. Carmen Casanovas, experta de la OMS en lactancia materna.

Ayudar a las madres para que sigan amamantando

El próximo paso en Nueva Zelandia es ayudar a las madres a que sigan amamantando. La OMS recomienda amamantar exclusivamente a los niños durante los 6 primeros meses de vida, lo que supone darles leche materna y los medicamentos que puedan necesitar, pero ningún otro alimento ni bebida, ni siquiera agua. En Nueva Zelandia, aproximadamente el 42% de los bebés siguen siendo amamantados exclusivamente a los 3 meses, pero el porcentaje se reduce al 16% a los 6 meses. La media mundial de la lactancia natural exclusiva a los 6 meses es del 37%, pero las tasas varían enormemente de un país a otro.

La mayoría de los países registran un mayor porcentaje de madres que amamantan exclusivamente a sus bebés durante los 6 primeros meses de vida completos cuando las madres tienen apoyo tras el alta hospitalaria, una baja de maternidad y un lugar seguro y limpio para extraer y guardar la leche materna en el lugar de trabajo.

«El objetivo del Ministerio de Salud y de la Autoridad para la Lactancia Materna es conseguir que amamantar sea la norma cultural en Nueva Zelandia», comenta la Sra. Stufkens. «En estos momentos lo que perseguimos es la mejora de las tasas de lactancia materna entre las mujeres maorís y asiáticas, que tienen a menudo una tasa inferior a la de la población general.»

Ello supone velar por que las familias reciban un buen apoyo, que se consulte a las comunidades para determinar sus necesidades reales y que el personal de salud reciba una formación que le permita entender las diferentes sensibilidades culturales, añade.

El apoyo familiar fue crucial para Nicki, quien tuvo dificultades para que su hijo Cruz siguiera mamando tras volver del hospital, pese al apoyo continuo que recibió de su matrona. Por suerte, la madre y la familia política de Nicki viven cerca y la ayudaron mientras ella se dedicaba, a veces durante 45 minutos, a que Cruz se agarrara al pecho.

«Le daba leche extraída del pecho en una taza, en biberón…y leche directamente del pecho», comenta Nicki. A las dos semanas, Cruz tomaba solamente del pecho de su madre, un alivio en todos los sentidos.

La experiencia de Nicki y Cruz demuestra que si bien la lactancia materna es natural, y lo mejor, no siempre viene naturalmente. Recibir orientaciones y apoyo desde el momento del nacimiento del bebé puede ser un factor determinante para que todas las madres y familias puedan dar a sus hijos el mejor comienzo en la vida.

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