Refuerzo de los servicios sanitarios en Cebu como respuesta a la llegada de evacuados por el tifón

Noviembre de 2013

Las personas cuyos hogares han quedado destrozados en Tacloban (Filipinas) dejan todo atrás, incluidos los medicamentos esenciales, al ser evacuadas. La OMS está identificando las necesidades sanitarias de los evacuados y coordinándose con los asociados para la salud con el fin de velar por que se proporcionen servicios sanitarios, medicamentos y suministros a aquellas personas que los necesiten.

Anabelle, de 25 años de edad, estaba embarazada de 39 semanas cuando el tifón sacudió Tacloban y destruyó su casa. «Mi marido, mi hija de cuatro años y yo hicimos cola durante dos días para coger un avión que nos sacase de Tacloban y nos llevara a la ciudad de Cebu. Cuando llegué a la base aérea de Maktan, estaba tan exhausta que pasé la noche allí. A la mañana siguiente me puse de parto y di a luz a mi bebé en el Hospital Regional». Anebelle permanece actualmente junto a su bebé de cuatro días y su familia en el centro deportivo de Batangay Tinago de la ciudad de Cebu, a la espera de que el Gobierno pueda trasladarlos al domicilio de unos familiares en Manila.

OMS/I. Hamam

Muchos evacuados cuyos hogares han quedado destruidos en Tacloban dejan todo atrás cuando suben al avión que los lleva a Cebu, incluidos los medicamentos esenciales para enfermedades no transmisibles como la diabetes o afecciones cardiacas. Otras personas que abandonan la zona antes de que puedan recibir tratamiento por las lesiones sufridas a causa del tifón necesitan atención médica inmediata al llegar a Cebu.

Más de 240 evacuados de Tacloban están viviendo ahora en el centro deportivo de Batangay Tinago, donde las autoridades sanitarias les proporcionan cobijo, alimentos, agua y otros suministros hasta que puedan ser trasladados y acogidos por familiares. Las plazas que dejan quienes parten son ocupadas inmediatamente, ya que cada día se registran casi 100 nuevas llegadas.

Atender las necesidades sanitarias de los evacuados

La OMS está colaborando con el Departamento Regional de Salud de la ciudad de Cebu para identificar las necesidades sanitarias de los evacuados y coordinándose con los asociados para la salud con el fin de velar por que se proporcionen servicios médicos, medicamentos y suministros a aquellas personas que los necesiten.

OMS/I Hamam

En el centro deportivo están de guardia 24 horas al día dos médicos de la Oficina Municipal de Salud, así como un enfermero, una partera y un nutricionista. La mayoría de los 25 a 30 pacientes a los que pasan consulta cada día tienen gripe, tos y fiebre, pero muchos otros presentan también infecciones cutáneas debido a laceraciones no curadas o heridas punzantes causadas por el tifón. También hay un número creciente de pacientes con hipertensión y ansiedad. Los casos graves se derivan a la organización taiwanesa de asistencia médica Taiwanese Medical Peace Corps, que ha instalado un dispensario móvil equipado con un ecógrafo dentro del centro deportivo.

«Estamos intentando que la Organización de Planificación Familiar de Filipinas nos suministre anticonceptivos porque muchas mujeres han dejado de tomarlos al abandonar sus casas», dice el médico de guardia del centro. «También estamos dando vitaminas a las mujeres embarazadas y las alentamos a que amamanten a sus bebés». Asimismo está previsto poner en marcha planes de vacunación infantil contra el sarampión en espera de la campaña de vacunación de emergencia que comenzará la próxima semana en las zonas más afectadas por el tifón.

El número de evacuados aumenta

Actualmente hay 3300 personas en siete centros de evacuación en la ciudad de Cebu. Dado que cada día son evacuadas 2000 personas por aire y 10 000 por mar desde Tacloban, se prevé que esa cifra aumente. En solo cuatro días, el número de centros de evacuación en la ciudad de Cebu casi se ha duplicado, y el Gobierno ha pedido apoyo a los organismos internacionales de ayuda que puedan prestar servicios sanitarios a los evacuados.

Compartir