La prohibición de la publicidad del tabaco en Panamá protege la salud de su población

Julio de 2013

Panamá ha prohibido toda forma de publicidad, promoción y patrocinio de los productos de tabaco y se propone introducir los paquetes comunes simples para todos estos productos y prohibir que se fume en espacios abiertos.

«Hasta hace pocos años, me fumaba dos paquetes de cigarrillos al día», recuerda Alonso Hurley, de 67 años, ingeniero y profesor universitario de la ciudad de Panamá. «El tabaco formaba parte de mi vida y no había forma de evitarlo porque me topaba con anuncios de cigarrillos por todos lados: en la tele, a la orilla de las carreteras y en las revistas ilustradas.»

Panamá prohíbe absolutamente la publicidad del tabaco

La situación es distinta hoy en día. El señor Hurley dejó de fumar y los anuncios de tabaco han desaparecido del país. En 2008, Panamá fue el primer país americano en sancionar la prohibición absoluta de la publicidad, promoción y patrocinio de los productos de tabaco. Según se ha calculado, estas medidas pueden disminuir el consumo de tabaco entre un 7 y un 16%.

«Teníamos que actuar para atajar esta epidemia y proteger la salud de nuestro pueblo.»

Dr Javier Diaz, Ministro de Salud de Panamá

La ley panameña no solo prohíbe los anuncios en los medios de comunicación nacionales y las carteleras, sino también los avisos comerciales en los medios de comunicación que se originan fuera del país, la distribución de productos que lleven impresos los logotipos de marcas de tabaco, el patrocinio de equipos deportivos, los descuentos como promoción para colocar un producto en las series de televisión o las películas cinematográficas. Esta legislación precursora también limita la propaganda y el mercadeo en el punto de venta del tabaco, un componente que a menudo se omite en las prohibiciones impuestas por otros países.

«En el año 2000, consumía tabaco el 16% de la población panameña y cada año se producían 2000 defunciones relacionadas con el tabaco», recuerda el doctor Javier Díaz, Ministro de Salud de Panamá. «Teníamos que actuar para atajar esta epidemia y proteger la salud de nuestro pueblo.»

Recopilación electrónica de datos para la Encuesta Mundial sobre el Tabaco y los Adultos en Panamá
MINSA–ICGES/Panana

Panamá fue uno de los primeros países en ratificar el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, que entró en vigor en 2005. La prohibición de la publicidad, promoción y patrocinio de los productos de tabaco representó otro paso importante en los esfuerzos del país por reforzar aún más el control del tabaquismo.

Además, el gobierno prohibió por completo el acto de fumar en todos los lugares públicos, echó a andar una campaña eficaz contra el tabaco en los medios de comunicación de todo el país y empezó a ofrecer servicios para los fumadores que deseaban dejar el hábito. En conjunto, todos estos esfuerzos arrojaron unos resultados impresionantes.

Se prevé un descenso considerable del consumo de tabaco

Según la Encuesta Mundial sobre el Tabaco y los Jóvenes realizada en Panamá en 2008 con la ayuda de la OMS y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, el número de estudiantes entre los 13 y los 15 años que fumaban cigarrillos disminuyó de 13,2 a 4,3% con relación a 2002.

A comienzos de 2013, se realizó en el país la primera Encuesta Mundial sobre el Tabaco y los Adultos; aunque aún no se conocen los resultados, se prevé otra disminución considerable en el consumo de tabaco.

En Panamá se respetan mucho las prohibiciones de la publicidad, promoción y patrocinio de los productos de tabaco; en un estudio reciente, el cumplimiento alcanzó 95 puntos de un total de 100. Sin embargo, la industria tabacalera no se ha quedado con los brazos cruzados y está presentando una rabiosa oposición a todo intento de reforzar las medidas de control del tabaquismo.

«Dos empresas tabacaleras demandaron al Gobierno de Panamá por la restricción de la exhibición de los productos de tabaco en el punto de venta», informa la doctora Nelyda Gligo, presidenta de la Coalición Panameña contra el Tabaquismo (COPACET). «Pero la ciudadanía panameña apoya un control fuerte del tabaquismo y no podemos ceder a la intimidación ni a las amenazas de la industria tabacalera».

En una encuesta de opinión realizada hace poco, el 7% de la población aprobó un alza del precio de los puritos, que dentro de poco podrían costar US$ 12 cada uno. Y la industria se está preparando para otro revés, pues Panamá tiene previsto introducir los paquetes comunes, sin rasgos distintivos, para todos los productos de tabaco, y prohibir que se fume en lugares abiertos como las terrazas de los restaurantes.

Desde que el señor Hurley dejó de fumar se siente más sano e incluso está ayudando a otros a dejar el hábito. «De vez en cuando me invitan a hablar de mis experiencias, y me alegra que mi ejemplo ayude a otros a llevar una vida más sana.»

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