Tailandia: la cibersalud como instrumento para intensificar la lucha contra la resistencia a los antipalúdicos

Un sistema electrónico de información sobre el paludismo permite a los trabajadores sanitarios voluntarios implicados en la lucha contra la enfermedad saber dónde se encuentran los pacientes, el estado de su tratamiento, y la situación de la enfermedad en cualquier lugar y en cualquier momento.

Octubre de 2012

Darunee Kongkarat, una trabajadora sanitaria del dispensario de paludismo de Mae Sariang, tiene una agenda apretada. El dispensario atiende a los habitantes de 77 aldeas de un populoso distrito de Tailandia. Cada día, entre 20 y 30 pacientes se desplazan a pie al dispensario en el que trabaja la Sra. Kongkarat; en la estación lluviosa, esta cifra puede aumentar a 100. La Sra. Kongkarat realiza análisis de sangre, distribuye antipalúdicos, se asegura de que los pacientes tomen su medicación y supervisa la eficacia del tratamiento.

La trabajadora de la salud Darunee Kongkarat imparte clases sobre el paludismo
Ministerio de Salud, Tailandia

Tailandia ha realizado enormes progresos en su lucha contra el paludismo durante los últimos 60 años. Sin embargo, el objetivo del Gobierno de eliminar el paludismo se vio seriamente amenazado en 2008, cuando se detectó la presencia de plasmodios (los parásitos causantes del paludismo) que eran resistentes a la artemisinina, el medicamento más eficaz para tratar el paludismo.

«El paludismo es una de las enfermedades infecciosas más letales transmitidas por mosquitos, y cada año provoca más de 650 000 fallecimientos en todo el mundo», dice la Dra. Maureen Birmingham, representante de la OMS en Tailandia. «Si los medicamentos basados en la artemisinina pierden su eficacia debido a la resistencia de los parásitos, las consecuencias podrían ser desastrosas».

Lucha contra las cepas farmacorresistentes

Las cepas resistentes a la artemisinina se detectaron por primera vez junto a la frontera entre Tailandia y Camboya, y desde entonces han aparecido en otros lugares de la región del Gran Mekong, incluidos Myanmar y Viet Nam. Para controlar los parásitos resistentes, Tailandia y Camboya pusieron en marcha un proyecto conjunto de vigilancia, prevención y tratamiento en siete provincias situadas a lo largo de su frontera.

El personal sanitario local distribuyó mosquiteros impregnados con insecticida entre las personas que vivían en las aldeas fronterizas y los trabajadores migrantes temporeros que iban a Tailandia para ayudar en la cosecha de fruta, maíz y yuca. Solo en Tailandia, más de 300 trabajadores sanitarios voluntarios implicados en la lucha contra el paludismo recibieron capacitación para realizar pruebas de diagnóstico del paludismo y observar directamente el tratamiento dispensado a los pacientes con diagnóstico confirmado de paludismo en aldeas remotas.

Dispositivos electrónicos para controlar la resistencia a los antipalúdicos

El uso de un teléfono inteligente para recabar datos esenciales sobre los pacientes y monitorear su tratamiento ha acelerado los progresos.

Gracias a los teléfonos inteligentes dotados del sistema e-MIS se puede mejorar la identificación y el control de los plasmodios farmacorresistentes.
BIOPHICS, Tailandia

Cuando el proyecto se puso en marcha en 2008, el personal de salud todavía registraba la información básica de los pacientes en formularios de papel. La recopilación de datos era un proceso lento e incoherente, y a las distintas unidades les resultaba difícil compartir y unificar su información.

En la actualidad, el personal de salud utiliza dispositivos electrónicos. Un sistema electrónico de información sobre el paludismo (e-MIS) cargado en sus dispositivos móviles permite a los trabajadores sanitarios voluntarios implicados en la lucha contra la enfermedad saber dónde se encuentran los pacientes, el estado de su tratamiento, y la situación y las tendencias de la enfermedad en cualquier lugar de la región y en cualquier momento.

El e-MIS también permite la transferencia de los expedientes de los pacientes entre las distintas generaciones de trabajadores implicados en la lucha contra el paludismo, así como la obtención de datos actualizados.

«No podemos permitir la propagación de los parásitos resistentes a la artemisinina», resalta el Dr. Charles Delacollette, coordinador del programa de la OMS contra el paludismo en el Mekong. «Nuestra evaluación del e-MIS evidencia que este sistema electrónico nos ha ayudado a identificar y controlar los parásitos resistentes».

Seguir avanzando

El uso de este dispositivo electrónico se ha ampliado actualmente a 44 provincias de Tailandia.

La unidad móvil antipalúdica del dispensario de Mae Sariang realiza pruebas de diagnóstico a docentes y estudiantes en una escuela local.
Ministerio de Salud, Tailandia

Hasta la inclusión del distrito de Mae Sariang en el proyecto, la Sra. Kongkarat utilizaba lápiz y papel para recoger información sobre los pacientes. Posteriormente recibió capacitación para utilizar el e-MIS y en la actualidad está satisfecha de su eficacia:

«Somos mucho más rápidos a la hora de transmitir información. Una vez que obtenemos información sobre un caso, podemos observar las tendencias, analizar la situación y ajustar nuestras actividades de forma oportuna», afirma sonriendo.

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