Egipto: Deana

Mi hija Deana tenía 17 años cuando su vida se truncó. Ella y cuatro amigas se dirigían a una fiesta de cumpleaños. Acababan de salir del taxi y estaban cruzando una calle muy transitada, sin semáforos ni cruces de peatones. Un autobus que iba en exceso de velocidad la impactó y la mató.

Deana era una chica muy entusiasta, amaba la vida. Siempre tenía más tiempo para los demás que para ella misma. Para nosotros, se ha convertido en nuestro «Ángel del Nilo».

En memoria de Deana, fundamos una organización no gubernamental, la Sociedad para la Seguridad Vial, que se dedica a hacer las carreteras de Egipto más seguras para sus ciudadanos. Nuestro primer proyecto es la construcción de un túnel peatonal debajo de Corniche El Nile, en Maadi, donde murió Deana. Esta transitada carretera de la muerte discurre siguiendo el curso del sereno río Nilo. Muchos egipcios y extranjeros interesados y dedicados han unido sus esfuerzos para que el túnel se haga realidad. Se han obtenido los permisos del Gobierno y se ha enviado el aviso de licitación para la construcción.

Nuestro próximo paso es garantizar que se recauden fondos suficientes a través de donaciones voluntarias para completar este proyecto destinado a salvar vidas. Además, en el colegio de Deana se ha instaurado una beca que lleva su nombre y cada año, un egresado que aporta luz y esperanza a otro estudiante con su sonrisa, recibe una beca para continuar sus estudios.

Con la construcción del túnel para peatones esperamos salvar vidas. Y, en mis sueños, espero ver a mi hija Deana, mi Ángel del Nilo, mirando hacia abajo con una sonrisa de aprobación.

Relato de David Blanchard, el padre de Deana

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Deana a la edad de 17 años.
D. Blanchard
Deana a la edad de 17 años.