Tabaco y nicotina

26 de junio de 2026
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Datos y cifras

  • El tabaco daña casi todos los órganos del cuerpo y causa cáncer, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, enfermedades pulmonares, disminución de la fecundidad, debilitamiento del sistema inmunitario y muerte prematura.
  • El tabaco mata cada año a más de 7 millones de personas, entre ellas más de 1,6 millones de personas que no fuman pero están expuestas al humo ajeno.
  • Todas las formas de consumo de tabaco son perjudiciales y no existe un nivel seguro de exposición.
  • Alrededor del 80 % de los 1200 millones de consumidores que hay en el mundo viven en países de ingresos medianos o bajos.
  • La nicotina es una sustancia muy adictiva y perjudicial, especialmente para los niños, los adolescentes y los adultos jóvenes, cuyo cerebro aún se encuentra en desarrollo. 


Panorama general

La epidemia de consumo de tabaco es una de las mayores amenazas para la salud pública a las que se ha enfrentado el mundo. Cada año causa más de 7 millones de muertes, además de discapacidades y sufrimiento prolongado por las enfermedades que ocasiona (1).

El consumo de tabaco es un importante factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares y respiratorias, más de 20 tipos y subtipos de cáncer y muchas otras enfermedades debilitantes.

Todas las formas de tabaco son perjudiciales y no existe un nivel seguro de exposición. Aunque los cigarrillos son la forma más extendida, existen otros productos de tabaco, como el tabaco para pipa de agua o narguile, los cigarros, los puritos, el tabaco calentado, el tabaco de liar, el tabaco picado, los bidis, los kreteks y los productos de tabaco sin humo.

La nicotina es una sustancia muy adictiva y perjudicial, especialmente para los niños, los adolescentes y los adultos jóvenes, cuyo cerebro aún se encuentra en desarrollo. La exposición a durante la adolescencia puede alterar el desarrollo cerebral y afectar a la atención y el aprendizaje. El consumo temprano puede aumentar la probabilidad de dependencia a largo plazo y de consumo futuro de otros productos con nicotina o tabaco. Además, el consumo de nicotina eleva el riesgo cardiovascular.

Alrededor del 80 % de los 1200 millones de personas que consumen tabaco viven en países de ingresos medianos o bajos (2), donde la carga de morbimortalidad asociada a este producto es más alta. Dicho consumo aumenta la pobreza, ya que los hogares gastan en él un dinero que podrían dedicar a necesidades básicas, como la alimentación y la vivienda. Este patrón de consumo es difícil de revertir porque el tabaco es muy adictivo.

El consumo de tabaco impone unos costos económicos enormes, que comprenden tanto el gasto en el tratamiento de las enfermedades que causa como la pérdida de capital humano derivada de la morbimortalidad que ocasiona (3).

Medidas esenciales para reducir la demanda de tabaco

En 2007, la OMS puso en marcha el conjunto de medidas MPOWER, denominado así por sus siglas en inglés. Se trata de una iniciativa práctica y costoeficaz para intensificar la aplicación de las disposiciones sobre reducción de la demanda establecidas en el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT de la OMS).

Son las siguientes:

  • vigilar el consumo de tabaco y las políticas de prevención;
  • proteger a la población frente al consumo de tabaco;
  • ofrecer ayuda para abandonar el consumo;
  • advertir de los peligros del tabaco;
  • hacer cumplir las prohibiciones de publicidad, promoción y patrocinio del tabaco, y
  • aumentar los impuestos sobre el tabaco.

Desde 2007, la OMS supervisa la aplicación de estas medidas y publica informes anuales pormenorizados sobre los avances realizados a nivel mundial, regional y nacional. 

La vigilancia es fundamental

La vigilancia eficaz permite hacer un seguimiento de la magnitud y las características de la epidemia de consumo de tabaco y ayuda a determinar la mejor manera de adaptar las políticas para hacerle frente. Periódicamente se realizan encuestas sobre el consumo de tabaco a muestras representativas de adultos y adolescentes que abarcan casi la mitad de la población mundial (4). Además, con menor frecuencia se efectúan otras encuestas que cubren a otro 51 % de los adultos, lo que eleva al 97 % la proporción de adultos abarcada por encuestas en todo el mundo (2).

Más información sobre el consumo de tabaco

Tendencias mundiales y por países de la prevalencia del consumo de tabaco y seguimiento del indicador 3.a.1 de los ODS

El humo ajeno mata

No existe un nivel seguro de exposición al humo de tabaco ajeno. El humo ajeno causa enfermedades cardiovasculares y respiratorias graves, como cardiopatía isquémica y cáncer de pulmón, y mata prematuramente a más de 1,6 millones de personas cada año (1).

Más de una tercera parte de la población mundial está protegida frente al humo ajeno por leyes integrales de ámbito nacional sobre espacios libres de humo en 79 países (4).

Más información sobre el humo de tabaco ajeno

Los consumidores de tabaco necesitan ayuda para abandonar el consumo

La mayoría de los fumadores que conocen los peligros del tabaco desean dejar de fumar. Por término medio, en los países en los que se ha realizado la Encuesta Mundial de Tabaco en Adultos, más del 60 % de los fumadores manifestaron que tenían intención de dejar de fumar (5). El asesoramiento y la medicación pueden duplicar con creces las probabilidades de éxito.

Solo en 31 países, donde vive un tercio de la población mundial, existen servicios integrales de ámbito nacional para ayudar a los consumidores de tabaco a abandonar el consumo con una cobertura total o parcial de los costos (4).

Más información sobre la deshabituación tabáquica

Las advertencias de salud son eficaces

Las campañas contundentes contra el tabaco en los medios de comunicación y las advertencias gráficas de salud disuaden a los niños y a otros grupos vulnerables de empezar a consumir tabaco y favorecen que más personas dejen de fumar.

El 62 % de la población mundial vive en los 110 países que aplican prácticas óptimas en materia de advertencias gráficas de salud; entre otros criterios, estas prácticas incluyen advertencias de gran tamaño, que ocupan la mitad o más de las superficies principales de los paquetes, figuran en el idioma nacional y se renuevan periódicamente (4).

En conjunto, 2900 millones de personas viven en los 36 países que han llevado a cabo al menos una campaña contundente contra el tabaco en los medios de comunicación en los dos últimos años (4).

Más información sobre las advertencias de salud contra el tabaco

Las prohibiciones de la publicidad del tabaco reducen el consumo

La publicidad, la promoción y el patrocinio del tabaco favorecen que el consumo aumente y se mantenga, ya que atraen eficazmente a nuevos consumidores y disuaden a quienes ya consumen tabaco de abandonar el hábito.

Más de un tercio de los países (concretamente, 68), donde vive más de una cuarta parte de la población mundial, han prohibido por completo todas las formas de publicidad, promoción y patrocinio del tabaco (4).

Más información sobre las prohibiciones de la publicidad del tabaco

Los impuestos son una medida eficaz para reducir el consumo de tabaco

Los impuestos sobre el tabaco constituyen la medida más costoeficaz para reducir su consumo, sobre todo entre los jóvenes y los grupos con ingresos bajos. Se ha demostrado que aplicar impuestos elevados al tabaco reduce su consumo.

Sin embargo, solo 41 países, que representan el 12 % de la población mundial, han introducido impuestos sobre los productos de tabaco hasta el nivel recomendado por la OMS, de modo que al menos el 7  % del precio de venta al por menor corresponda a impuestos (4).

Más información sobre los impuestos al tabaco

Hay que poner fin al comercio ilícito de productos de tabaco

El comercio ilícito de productos de tabaco entraña importantes problemas de salud, económicos y de seguridad en todo el mundo. Según los cálculos, uno de cada diez cigarrillos u otros productos de tabaco consumidos procede de este tipo de comercio.

La experiencia de muchos países demuestra que el comercio ilícito puede controlarse eficazmente incluso cuando se aumentan los impuestos y los precios del tabaco, lo que permite incrementar los ingresos fiscales y reducir el consumo.

El Protocolo para la Eliminación del Comercio Ilícito de Productos de Tabaco del CMCT de la OMS es el principal instrumento jurídico orientado a actuar sobre la oferta para reducir el consumo de tabaco y sus consecuencias económicas y en la salud.

https://fctc.who.int/es/protocol 

Nuevos productos de tabaco y nicotina

Los productos de tabaco calentado generan aerosoles que contienen nicotina y otras sustancias tóxicas al calentar el tabaco o activar un dispositivo que lo contiene. Estos productos contienen tabaco y emiten sustancias tóxicas similares a las presentes en el humo de los cigarrillos, muchas de las cuales pueden causar cáncer. Son productos de tabaco que no ayudan a los fumadores a abandonar el consumo y deben regularse como tales.

Más información sobre los productos de tabaco calentado

Los cigarrillos electrónicos son aparatos que calientan un líquido para generar aerosoles que son inhalados por el usuario. Son productos peligrosos y perjudiciales para la salud. Cada vez hay más datos que indican que los consumen niños y adolescentes y que causan daños a la salud, por lo que es necesario adoptar medidas firmes y decididas para prevenir el inicio de su consumo.

Más información sobre los cigarrillos electrónicos

Las bolsas de nicotina contienen porciones predosificadas de esta sustancia que se colocan entre la encía y el labio. A menudo se promocionan como productos sin tabaco, aunque la nicotina puede haberse extraído del tabaco y el producto puede contener sustancias que ya estaban presentes en él. El consumo de estos productos está creciendo con rapidez. Tienen un alto poder adictivo y resultan muy atractivos para los jóvenes.

Más información sobre las bolsas de nicotina 

Respuesta de la OMS

Para hacer frente a la epidemia de consumo de tabaco, los Estados Miembros de la OMS adoptaron en 2003 el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT de la OMS) (6), del cual ya son Partes 182 países y la Unión Europea. Las medidas MPOWER de la OMS, que están en consonancia con este acuerdo, salvan vidas y reducen el gasto en atención de salud. Más de 6000 millones de personas están protegidas por al menos una medida MPOWER aplicada conforme a las prácticas óptimas (4).

Existe un conflicto fundamental e irreconciliable entre los intereses de la industria tabacalera y los de salud pública. Los fabricantes producen y promocionan productos que, como ha demostrado la evidencia científica, son adictivos, causan enfermedades y muertes y ocasionan diversos perjuicios a la sociedad, incluido el aumento de la pobreza.

La tragedia humana y económica causada por el tabaco tiene una magnitud enorme, pero puede prevenirse. La OMS trabaja para promover la salud pública y salvar vidas, mientras que el objetivo de las empresas tabacaleras es obtener beneficios.

El CMCT de la OMS es un hito para la promoción de la salud pública. Es un tratado fundamentado en pruebas científicas que reafirma el derecho de todas las personas a gozar del grado máximo de salud que se pueda alcanzar. Incorpora una dimensión jurídica a la cooperación internacional en materia de salud y establece exigencias estrictas en materia de cumplimiento. Desde su entrada en vigor en 2005, se han adherido a él 183 Partes, que representan a más del 90 % de la población mundial.

La OMS hace un seguimiento de la adopción de las medidas MPOWER en los Estados Miembros y publica cada dos años informes sobre la epidemia mundial de tabaquismo. El Observatorio Mundial de la Salud ofrece datos pormenorizados de todos los Estados Miembros de la OMS que pueden compararse entre sí, y en el portal MPOWER se publican perfiles de los países.

Más información sobre las medidas MPOWER.

 

Referencias bibliográficas

(1) Global Burden of Disease 2023. [online application]. Seattle: Institute for Health Metrics and Evaluation; 2025 (https:// vizhub.healthdata.org/gbd-compare/).

(2) WHO global report on trends in prevalence of tobacco use 2000-2024 and projections to 2030. WHO, Geneva, 2025 (https://iris.who.int/server/api/core/bitstreams/2eca3aea-b772-4272-a2ae-6fa26f3f9cd5/content).

(3) Goodchild, M., Nargis, N., Tursan d’Espaignet, E. Global economic cost of smoking-attributable diseases. BMJ Tobacco Control, 2017 (http://dx.doi.org/10.1136/tobaccocontrol-2016-053305).

(4) WHO report on the global tobacco epidemic, 2025: warning about the dangers of tobacco. WHO, Geneva, 2025 (https://iris.who.int/server/api/core/bitstreams/b62aa2af-5d6a-4371-a45b-9f37bde86108/content).

(5) WHO report on the global tobacco epidemic, 2019: offer help to quit tobacco use. WHO, Geneva, 2019 (https://iris.who.int/items/33981dbe-a222-428a-9c29-be5268c9d5ab).

(6) Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco. Ginebra, 2003 (https://iris.who.int/server/api/core/bitstreams/262a8c9b-9c00-4b2b-8a33-a56537b95dbd/content).