Farmacorresistencia

Preguntas frecuentes sobre la resistencia a los antimicrobianos

P: ¿Qué es la resistencia a los antimicrobianos?

R: Los microorganismos (bacterias, hongos, parásitos y virus) causan enfermedades infecciosas, y los antimicrobianos (más de 150, entre ellos la penicilina y la estreptomicina) se han creado para luchar contra muchas de esas enfermedades y reducir su gravedad y propagación. La aparición de resistencia a esos fármacos es un fenómeno biológico natural. El uso de antimicrobianos en las infecciones, cualquiera que sea su dosis y la duración del tratamiento, produce una «presión selectiva» sobre la población microbiana. En condiciones óptimas, la mayoría de los microorganismos infectantes morirán, y del resto se ocupará el sistema inmunitario. No obstante, si en la población microbiana sometida a esa presión selectiva hay mutantes resistentes y el tratamiento es insuficiente o el paciente está inmunodeprimido, es posible que los mutantes proliferen y el tratamiento fracase.

P: ¿Por qué es un problema?

R: Las infecciones por microorganismos resistentes no suelen responder al tratamiento, lo cual prolonga la enfermedad y aumenta el riesgo de muerte. Cuando el tratamiento fracasa o la respuesta a él es lenta, el paciente sigue siendo contagioso durante más tiempo, y eso aumenta las posibilidades de que la cepa resistente se transmita a otras personas.

P: ¿Cuán grave es el problema?

R: El descubrimiento de los antimicrobianos en el siglo pasado produjo un beneficio espectacular para la salud humana y un aumento enorme de la esperanza de vida. La aparición de resistencia a estos «fármacos maravillosos» es en la actualidad tan generalizada que pone en peligro esos beneficios.

P: ¿Se ha agravado el problema con el tiempo?

R: Sí. En el pasado, la medicina y la ciencia consiguieron mantenerse por delante del fenómeno de la resistencia gracias al descubrimiento de nuevos antimicrobianos potentes. Esos descubrimientos tuvieron su época dorada entre 1930 y 1970, sobre todo con respecto a los antibacterianos, pero desde entonces se han frenado, en parte por la confianza en una falsa victoria sobre las enfermedades infecciosas, al menos en el mundo industrializado.

P: ¿Hay motivo de alarma?

R: Sí. Hoy día, cuando aparece una cepa resistente no siempre disponemos de un nuevo «fármaco maravilloso». Lo más alarmante es que algunos microorganismos han acumulado genes de resistencia frente a la práctica totalidad de los fármacos disponibles, por lo que pueden causar infecciones intratables. Surge así el espectro de una era posantibiótica. Aunque la industria farmacéutica redoblara inmediatamente sus esfuerzos para desarrollar nuevos fármacos, las tendencias actuales indican que algunas enfermedades dejarán de tener tratamientos eficaces en los próximos 10 años.

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