WHO Home Page

Office of the Director-General

World Health Organization
Organisation mondiale de la Santé

UPDATED: Mon Feb 18 16:59:04 2002

Dr Gro Harlem Brundtland        
Directora General
Organización Mundial de la Salud

Ginebra
 22 de noviembre de 2001

English | Français

El Órgano de Negociación Intergubernamental

sobre el Convenio marco de la OMS para la lucha antitabáquica en su tercera reunión

Distinguidos delegados de los Estados Miembros, estimados amigos:

Bienvenidos a Ginebra y a la tercera ronda de negociaciones sobre el Convenio marco para la lucha antitabáquica (CMLAT). A medida que avanzamos en la elaboración de un documento cuyo principal objetivo es prevenir muertes y enfermedades, resulta para mí alentador observar el ritmo, la profundidad y la pertinencia que ha adquirido este proceso.

Ninguno de nosotros hubiera podido imaginar, ni mucho menos predecir, que en un tiempo récord íbamos a trabajar juntos para producir un texto que reflejaría todas nuestras inquietudes y alternativas. Nuestro reto es centrarnos en los puntos esenciales que nos ayudarán a avanzar de la mejor manera posible. Es menester que nos sintamos apremiados. De hecho, desde la primera vez que nos reunimos, para empezar a trabajar en este Convenio histórico, en octubre de 1999, 8 350 000 personas han muerto de enfermedades relacionadas con el tabaco.

En los últimos meses, además, nuevos datos nos han obligado a revisar nuestras estimaciones anteriores. No hay buenas noticias. Ahora calculamos que en 2000 murieron a causa del tabaco 4,2 millones de personas. La Encuesta Mundial sobre el Tabaco y los Jóvenes, que nos proporciona información de más de 50 países, nos muestra que el consumo de tabaco entre los niños ha alcanzado proporciones ingentes y no cesa de aumentar.

El porcentaje de estudiantes de entre 13 y 15 años que consumen productos del tabaco oscila hoy entre un máximo superior al 60% en países como las Islas Marianas Septentrionales y un mínimo en torno al 10% en países como Sri Lanka. Una quinta parte o más de los estudiantes encuestados empezaron a fumar cigarrillos antes de cumplir 10 años.

A los estudiantes que acuden a tiendas a comprar cigarrillos rara vez se les niega la posibilidad de adquirirlos a causa de su edad. Más de las tres cuartas partes de los estudiantes encuestados dicen que han visto anuncios de cigarrillos en distintos soportes de comunicación como vallas publicitarias, periódicos, revistas o acontecimientos deportivos y de otro tipo. Las conclusiones son muy preocupantes. Cuanto más pronto se empieza a fumar en la vida, más probable es convertirse en un fumador empedernido y morir de enfermedades relacionadas con el tabaco. La fuerza de este Convenio incipiente radica en su firme compromiso de proteger a las futuras generaciones contra el tabaco. No podemos permitirnos fracasar.

Ésta es la realidad que conduce a los países a reforzar sus estrategias de lucha antitabáquica y asentar posiciones regionales y subregionales antes de la tercera ronda de negociaciones.

Después de la segunda ronda, los países de nuestra Región del Mediterráneo Oriental se reunieron en Teherán y deliberaron sobre la responsabilidad por los daños causados por el tabaco y sobre las indemnizaciones correspondientes.

La Comunidad de Estados Independientes se reunió en Moscú, los Estados de la Región de África se reunieron en Argel, los Estados insulares del Pacífico se reunieron en Sydney y los Estados de la Región de Asia Sudoriental se reunieron en Thimphu (Bhután). A principios de este mes, los países de América Latina se reunieron en el Brasil para adoptar posturas unitarias. Asimismo, los países de la Cuenca Mediterránea se reunieron en Malta para mejorar la cooperación entre los ministerios de finanzas y de sanidad en el terreno de la lucha antitabáquica.

Hemos estado atareados, sin duda. Pero no hemos sido los únicos atareados. Ahí tenemos a quienes tratan de frustrar nuestros esfuerzos. Las empresas tabacaleras han estado pugnando por obtener apoyo de los gobiernos y del sistema de las Naciones Unidas para su nuevo «código de comercialización». La OMS, el UNICEF y el Banco Mundial han rechazado ese código voluntario.

Sabemos que los códigos voluntarios no han surtido efecto, y que varios aspectos del código propuesto por la industria podrían erosionar los avances legislativos ya logrados en no pocos países.

A fin de proteger el proceso de negociación, la Asamblea Mundial de la Salud de 2001 respaldó unánimemente una resolución en que se pedía a la OMS que informara a los Estados Miembros acerca de las actividades emprendidas por la industria tabacalera para dañar el proceso del CMLAT. Desde entonces, varios Estados Miembros nos han pedido que les ayudemos a identificar las actividades de empresas tabacaleras que menoscaban la lucha antitabáquica en sus países.

Les exhortamos a seguir estando alerta a ese tipo de presiones.

Nos reunimos con el objetivo de salvar vidas y proteger a las generaciones futuras. Aprovechemos esta oportunidad para renovar nuestro compromiso en favor de la salud pública.

Les deseo mucho éxito, para que de esta negociación surja un sólido Convenio marco para la lucha antitabáquica, y les agradezco que hayan venido a Ginebra para asistir a esta reunión histórica.

Muchas gracias.

Return to Director General's main page