Estrategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud

El papel de los padres

China - madre e hijo
OMS/Pierre Virot

El fomento de las dietas saludables y la actividad física regular son factores esenciales en la lucha contra la epidemia de obesidad infantil. Los padres pueden influir en el comportamiento de sus hijos poniendo a su disposición en el hogar bebidas y alimentos saludables y apoyando y alentando la actividad física.

Al mismo tiempo, se recomienda a los padres que tengan un estilo de vida saludable y lo fomenten, puesto que el comportamiento de los niños suele modelarse a través de la observación y la adaptación.

Sugerencias para la promoción de una nutrición saludable en el hogar

Para los lactantes y niños pequeños:

  • lactancia exclusivamente materna;
  • evitar añadir azúcares y almidones a la leche artificial;
  • aceptar la capacidad del niño para regular su propia ingesta de calorías, en vez de obligarlo a vaciar el plato;
  • garantizar la ingesta de micronutrientes necesaria para fomentar un crecimiento lineal óptimo.

Para niños y adolescentes:

  • darles un desayuno saludable antes de acudir a la escuela;
  • darles refrigerios saludables (cereales integrales, hortalizas, frutas);
  • fomentar la ingesta de frutas y hortalizas;
  • reducir la ingesta de alimentos ricos en calorías y pobres en micronutrientes (refrigerios envasados);
  • reducir la ingesta de bebidas azucaradas;
  • hacer lo posible porque las comidas se hagan en familia;
  • reducir la exposición a las prácticas mercadotécnicas (por ejemplo, reducir el tiempo dedicado a ver televisión);
  • enseñar a los niños a resistir la tentación y las estrategias mercadotécnicas;
  • proporcionar información y aptitudes para que puedan elegir opciones alimentarias saludables.

Sugerencias para la promoción de la actividad física en el hogar

  • reducir el tiempo de inactividad (televisión, computadora);
  • alentar la ida al colegio y a otras actividades sociales a pie o en bicicleta en condiciones de seguridad;
  • integrar la actividad física en las rutinas de la familia, buscando tiempo para hacer paseos en familia o participar juntos en juegos activos;
  • asegurarse de que la actividad sea apropiada para la edad y proporcionar equipo protector (casco, muñequeras, rodilleras, etc.).

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