Alerta y Respuesta Mundiales (GAR)

Infección por el virus del Nilo Occidental (VNO) en Europa

En varios países europeos se han notificado casos de infección por el virus del Nilo Occidental (VNO) confirmados mediante pruebas de laboratorio. Desde principios de julio de 2011 hasta el 11 de agosto se han notificado oficialmente 2 casos en Albania, 22 en Grecia, 6 en Israel, 1 en Rumania y 11 en la Federación de Rusia. Estas notificaciones son el resultado de una mayor sensibilización de los profesionales sanitarios, de la mejora de la capacidad de laboratorio y de las condiciones climáticas favorables, con precipitaciones y temperaturas elevadas, que han producido un aumento considerable de los mosquitos, entre ellos Aedes spp. y Culex spp.

La Oficina Regional de la OMS para Europa, en colaboración con asociados como el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), la Red Europea para el Diagnóstico de Enfermedades Víricas “Importadas” (ENIVD) o la Red para el Control de las Enfermedades Transmisibles en Europa Meridional y los Países Mediterráneos (EpiSouth), está vigilando estrechamente la situación del VNO en la Región.

La OMS alienta a los Estados Miembros a que consideren la posibilidad de poner en práctica medidas de salud pública pertinentes destinadas a minimizar las repercusiones de un posible brote de VNO en los países en riesgo.

En el ser humano, la infección por VNO suele ser asintomática o producir una enfermedad febril leve. Cerca de un 20% de los infectados contraen fiebre del Nilo Occidental. Se calcula que aproximadamente uno de cada 150 infectados padecen una forma más grave (neuroinvasiva) de la enfermedad. Los mayores de 50 años y algunos pacientes inmunodeficientes, como los receptores de trasplantes, corren mayor riesgo de enfermedad grave.

Teniendo en cuenta que el 80% de las infecciones por el VNO son asintomáticas y que solo menos del 1% de los casos presentan síntomas graves, tales como meningitis o encefalitis, es necesario que los profesionales sanitarios sospechen dichas infecciones en el periodo epidémico. Debido a la inexistencia de una vacuna contra el VNO, la conducta clínica es fundamental para reducir los casos de enfermedad grave. Los países deben disponer de capacidad para establecer el diagnóstico de laboratorio. El reforzamiento de las actividades de vigilancia en el ámbito humano y veterinario ayudará a las autoridades de salud pública a aplicar medidas de control en el origen.

Los esfuerzos para prevenir la transmisión de la enfermedad deben centrarse principalmente en la protección individual y comunitaria frente a las picaduras de los mosquitos. Sobre todo en las zonas afectadas, la población debe ser informada de las formas típicas de presentación de la enfermedad y de las estrategias de control de los vectores, especialmente en el entorno doméstico.

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