Alerta y Respuesta Mundiales (GAR)

Gripe aviar: situación en Indonesia — Actualización Nº 28

21 de agosto de 2006

El Ministerio de Salud de Indonesia ha confirmado el 59º caso de infección humana por virus de la gripe aviar H5N1 que se produce en el país.

La paciente, una mujer de 35 años del apartado subdistrito de Cikelet (provincia de Java Occidental), enfermó el 8 de agosto, fue hospitalizada con enfermedad respiratoria grave el 17 de agosto y falleció poco después del ingreso.

Este fue el tercer caso confirmado que se registró la semana pasada en ese subdistrito.

Resultados preliminares de la investigación llevada a cabo en Cikelet

Un grupo de expertos está investigando el brote y vigilando la posible aparición de nuevos casos en el subdistrito de Cikelet. La investigación está centrada en tres aldeas.

El subdistrito consta de aproximadamente 20 aldeas aisladas, cada una con 200 a 400 habitantes, muchos de ellos pertenecientes a grandes familias extensas. Las aldeas están situadas en una cuenca rodeada de montañas abruptas, y la mejor forma de transitar por los sinuosos caminos de acceso es a pie o a caballo.

La mortalidad por enfermedades endémicas, especialmente el paludismo, es elevada, no hay buen acceso a los servicios de salud, y los certificados de defunción son escasos o inexistentes.

En la zona no hubo mortandad entre las aves de corral hasta junio de 2006, cuando, con motivo de los preparativos para una fiesta religiosa, se compraron pollos vivos en un mercado exterior y se juntaron con los animales criados localmente. Poco después empezaron a morir numerosos pollos; el brote siguió activo en julio y la primera semana de agosto, propagándose gradualmente de una aldea a otra.

Como la población desconocía la enfermedad, tuvo frecuentes comportamientos de alto riesgo durante la eliminación o la preparación culinaria de los animales muertos o enfermos. Se cree que esas exposiciones constituyen la fuente de la infección en la mayoría de los casos confirmados o sospechados.

Se sabe que a finales de julio y principios de agosto hubo muertes humanas por enfermedad respiratoria, pero no se obtuvieron muestras de esos pacientes y tampoco hay registros médicos de calidad. Aunque algunos de estos casos no diagnosticados ocurrieron en familiares de casos confirmados, la investigación no ha aportado indicios de que haya habido transmisión de persona a persona ni de que el virus se esté propagando más fácilmente de las aves al ser humano.

La cooperación de los lugareños es buena, sigue la vigilancia de enfermedades febriles casa por casa, y se han obtenido muestras para análisis de las personas con síntomas. El equipo presente en la zona está bien provisto de antivíricos, que se están administrando como tratamiento a las personas con síntomas gripales, y como profilaxis a los contactos íntimos de los casos.

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