Preparación y respuesta ante emergencias

Preguntas frecuentes sobre el coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV)


15 de mayo de 2017

1. ¿Qué es el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS)?

El síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) es una enfermedad respiratoria vírica provocada por un coronavirus (el coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio o MERS-CoV) que fue detectado por primera vez en Arabia Saudita en 2012. Los coronavirus son una extensa familia de virus causantes de enfermedades en el ser humano que van desde el resfriado común al síndrome respiratorio agudo severo (SRAS).

2. ¿Dónde ha habido casos del síndrome respiratorio de Oriente Medio?

Desde 2012 se han notificado casos de MERS en 27 países: Alemania, Arabia Saudita, Argelia, Austria, Bahrein, China, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos de América, Filipinas, Francia, Grecia, Italia, Jordania, Kuwait, Líbano, Malasia, Omán, Países Bajos, Qatar, Reino Unido, República de Corea, República Islámica de Irán, Tailandia, Túnez, Turquía y Yemen.

Aproximadamente un 80% de los casos humanos se han notificado en Arabia Saudita. Los casos identificados fuera de Oriente Medio corresponden generalmente a viajeros infectados en esta región. Aunque raros, ha habido brotes fuera de Oriente Medio.

3. ¿Cómo se contrae el MERS-CoV?

El MERS-CoV se transmite principalmente de animales a personas, aunque también se puede transmitir de persona a persona.

Transmisión de animales a personas

El MERS-CoV es un virus zoonótico, es decir, que se transmite de los animales a las personas. Los datos científicos indican que las personas se infectan por contacto directo o indirecto con dromedarios infectados. El MERS-CoV se ha identificado en dromedarios en varios países, como Arabia Saudita, Egipto, Omán o Qatar. También hay datos que indican que el MERS-CoV está extendido entre los dromedarios de Oriente Medio, África y algunas zonas de Asia Meridional. Es posible que existan otros reservorios animales, pero se han analizado cabras, vacas, ovejas, búbalos, cerdos y pájaros salvajes sin que hayan dado positivo para MERS-CoV.

Transmisión de persona a persona

El MERS-CoV no se transmite fácilmente de persona a persona, a no ser en caso de contacto íntimo, como ocurre al atender a pacientes infectados sin adoptar medidas higiénicas estrictas. Hasta ahora la transmisión de persona a persona ha sido limitada, y ha ocurrido entre familiares, pacientes y profesionales sanitarios. La mayoría de los casos de MERS notificados hasta la fecha se han producido en el entorno sanitario, pero por el momento no se ha demostrado una transmisión sostenida de persona a persona en ninguna parte del mundo.

4. ¿Cuáles son los síntomas del MERS? ¿Qué gravedad presenta el síndrome?

Los síntomas típicos del MERS son fiebre, tos y dificultades respiratorias. Es habitual que haya neumonía, aunque algunos casos no han presentado síntomas. También se han registrado síntomas gastrointestinales, en particular diarrea. En su versión grave, la enfermedad puede provocar insuficiencia respiratoria, que exige ventilación mecánica y apoyo en una unidad de cuidados intensivos.

Algunos pacientes pueden presentar disfunción orgánica, especialmente insuficiencia renal o choque séptico. El virus parece provocar formas más graves de la enfermedad en pacientes inmunodeprimidos, ancianos y personas que sufren enfermedades crónicas como diabetes, cáncer y enfermedad pulmonar crónica. La tasa de mortalidad es de aproximadamente un 35%, aunque esta cifra puede sobreestimar la verdadera tasa de letalidad, ya que es posible que los casos leves no sean detectados por los actuales sistemas de vigilancia.

5. ¿Existe una vacuna contra el MERS-CoV? ¿Cuál es el tratamiento?

Actualmente, no se dispone de vacuna alguna ni de tratamiento específico. El tratamiento es de apoyo y depende del estado clínico del paciente.

6. ¿Puede una persona estar infectada por MERS-CoV y no estar enfermo?

Sí, en algunas personas la infección no parece presentar síntomas. Se trata de casos que se han detectado porque esas personas se han sometido a pruebas de detección del MERS-CoV en el marco de la investigación de contactos de personas infectadas por el virus.

7. ¿Es fácil detectar casos de infección por el MERS-CoV?

No siempre es posible identificar precozmente a las personas infectadas por MERS-CoV porque los síntomas iniciales de la enfermedad son inespecíficos y se confunden a menudo con los de otras enfermedades respiratorias. Por esa razón, todos los establecimientos de salud deben aplicar prácticas estándar de prevención y control de las infecciones. También es importante investigar los antecedentes de viaje de personas que presentan síntomas de infecciones respiratorias para determinar si han visitado recientemente algún país en el que haya circulación activa de MERS-CoV o si han estado en contacto con dromedarios.

8. ¿Es contagioso el MERS?

Sí, pero la transmisión de persona a persona ha sido limitada hasta ahora. No parece que el virus se transmita fácilmente de una persona a otra, a menos que haya un contacto estrecho, por ejemplo, al dispensar atención a un paciente infectado sin la debida protección. Ha habido conglomerados de casos en establecimientos de salud, en los que la transmisión entre humanos parece lo más probable, en especial cuando las prácticas de prevención y control de infecciones no son adecuadas. Los brotes más extensos asociados a la atención sanitaria se han producido en Arabia Saudita y la República de Corea.

9. ¿En qué consiste el rastreo de los contactos y por qué es importante?

Las personas que han estado en contacto cercano con una persona infectada por el MERS tienen un mayor riesgo de contraer la infección y pueden infectar a otras personas si empiezan a presentar síntomas. Poner a esas personas en observación en los 14 días posteriores a la última exposición al virus permitirá asegurar que obtengan la atención y el tratamiento necesarios, y evitará la ulterior transmisión del virus a otras personas.

Este proceso de seguimiento se denomina rastreo de los contactos y consta de tres etapas esenciales:

  • La identificación del contacto: una vez que se confirma un caso, se buscan los contactos eventuales y se indaga sobre las actividades de la persona infectada y las actividades y la función de las personas que han acompañado a la persona desde el inicio de la enfermedad. Los contactos pueden ser familiares o cualquiera que haya estado en contacto con el caso en el trabajo, acontecimientos sociales o centros sanitarios.
  • Lista de contactos: todas las personas que se considere que han estado en contacto con un caso confirmado deben incluirse en la lista de contactos. Es preciso tratar de localizar a cada contacto en la lista e informarlos acerca de su condición de contacto, lo que eso implica, las medidas que se adoptarán y la importancia de recibir atención temprana si presentan síntomas. El contacto deberá recibir asimismo información sobre la prevención de la enfermedad. En algunos casos, se tendrá que poner a algunos contactos con un alto riesgo de contraer la enfermedad en cuarentena o aislamiento, ya sea en su domicilio o en el hospital.
  • Seguimiento de contactos: toda persona clasificada como contacto debe ser seguida diariamente durante 14 días, contados a partir del último momento en el que tuvo contacto con un caso confirmado de MERS. El objetivo es identificar la posible aparición de signos y síntomas de MERS y realizar pruebas de detección del virus.

10. ¿Qué se debe hacer si se entra en contacto con una persona con MERS?

Si ha estado en estrecho contacto con un caso confirmado de MERS-CoV en los últimos 14 días y no ha adoptado las precauciones de control de las infecciones recomendadas, debe ponerse en contacto con un proveedor de atención sanitaria para que este evalúe la situación.

11. ¿Cuál es el origen del virus causante del MERS?

El MERS-CoV se ha identificado en dromedarios en varios países, como Arabia Saudita, Egipto, Omán o Qatar. Ahora bien, se han hecho pruebas de detección de anticuerpos del MERS-CoV en otros animales, como las cabras, las vacas, las ovejas, los búfalos, los cerdos y las aves silvestres, y hasta ahora no han dado resultados positivos. Si bien estos estudios combinados apoyan la tesis de que los camellos son una fuente probable de infección en los seres humanos, los estudios realizados todavía no han permitido determinar cómo se infectan las personas con el MERS-CoV.

12. ¿Debería evitarse el contacto con camellos o productos de camello? ¿Es peligroso visitar granjas, mercados o ferias de camellos?

Como precaución general, las personas que visiten granjas, mercados, establos u otros lugares donde haya otros animales deben tomar medidas de higiene general, en particular lavarse sistemáticamente las manos antes y después de tocar a algún animal, y deben evitar el contacto con animales enfermos.

El consumo de productos de origen animal crudos o poco cocinados, por ejemplo leche y carne, conlleva un elevado riesgo de infección por diferentes organismos. Los productos de origen animal debidamente procesados por cocción o pasteurización no presentan ningún peligro para el consumo, pero deben manipularse con cuidado para evitar que se contaminen por contacto con productos crudos. La carne y la leche de camello son productos nutritivos que pueden seguir consumiéndose tras la pasteurización, cocción u otros tratamientos por calor.

Hasta que se sepa más del MERS-CoV, se considera que las personas que padecen diabetes, insuficiencia renal, neumopatía crónica o inmunodepresión tienen un alto riesgo de padecer enfermedad grave en caso de infección por MERS-CoV. Esas personas, sobre todo en Oriente Medio, deben evitar el contacto con camellos, no deben beber leche de camello cruda u orina de camello, ni consumir carne que no esté debidamente cocinada.

Las personas que trabajan en granjas de camellos o en mataderos han de mantener una buena higiene personal, en particular, deben lavarse las manos con frecuencia después de tocar los animales, protegerse la cara mediante mascarillas en la medida de lo posible, y utilizar ropa protectora, que, tras el trabajo, han de quitarse y lavar a diario. Además, también deben evitar que los miembros de su familia puedan entrar en contacto con la ropa y el calzado de trabajo sucios, o con otros objetos que hayan podido estar en contacto con camellos o excrementos de camello. En ningún caso deberán sacrificarse animales enfermos para el consumo. También deberá evitarse todo contacto directo con cualquier animal que haya dado positivo en las pruebas de detección de infección por MERS-CoV.

13. ¿Corre el personal sanitario riesgo de contraer el MERS-CoV?

Sí. Ha habido transmisión de MERS-CoV en centros sanitarios de varios países, sobre todo en Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y la República de Corea. No siempre es posible detectar a los pacientes con MERS-CoV pronto o sin realizar pruebas, porque los síntomas pueden ser leves y otras características clínicas pueden ser inespecíficos.

Por esa razón, es importante que el personal sanitario aplique sistemáticamente medidas de precaución básicas con todos los pacientes.

Esas medidas básicas deben complementarse con medidas de precaución contra microgotas respiratorias al dispensar atención a los pacientes con síntomas de infección respiratoria aguda. Al tratar a pacientes de MERS, ya sean casos sospechosos o confirmados, deberán aplicarse medidas de precaución de contacto y llevar protección ocular. También hay que adoptar medidas de precaución que eviten la transmisión por el aire al efectuar procedimientos que generen aerosoles.

14. ¿Cómo está respondiendo la OMS ante el brote de MERS?

La OMS está colaborando con las universidades y los profesionales de la salud pública para reunir e intercambiar datos científicos que permitan conocer mejor el virus y la enfermedad que provoca, y para determinar las prioridades de respuesta en caso de brote, las estrategias de tratamiento y los enfoques de tratamiento clínico. La Organización también colabora con los países afectados y con asociados internacionales, como la FAO o la Organización Mundial de Sanidad Animal, a fin de coordinar la respuesta sanitaria mundial frente al MERS. En particular, la OMS facilita información actualizada sobre la situación; realiza evaluaciones de riesgos e investigaciones en coordinación con las autoridades nacionales; celebra reuniones científicas; y elabora orientaciones y material de formación técnicos sobre vigilancia, análisis de casos en laboratorio, prevención y control de las infecciones y tratamiento clínico.

La OMS también está coordinada con los países afectados y los asociados internacionales para la salud con el objetivo de identificar las lagunas actuales de los conocimientos sobre los factores de riesgo de transmisión y desarrollar medidas médicas. El MERS-CoV es uno de los patógenos de alto riesgo incluidos en el Proyecto de la OMS sobre investigación y desarrollo, que aporta una hoja de ruta para la investigación y desarrollo de productos para la prevención, la detección precoz y la respuesta a 11 patógenos considerados muy prioritarios.

La Directora General convocó un Comité de Emergencia en el marco del Reglamento Sanitario Internacional (2005) para asesorarla sobre si el evento constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional y sobre las medidas de salud pública que deben adoptarse. Puede obtenerse información actualizada sobre las deliberaciones del Comité a través del siguiente enlace:

15. ¿Qué recomienda la OMS?

A los países

La OMS alienta a todos los Estados Miembros a que intensifiquen la vigilancia de las infecciones respiratorias agudas graves y examinen cuidadosamente cualquier característica no habitual de esas infecciones o de los casos de neumonía. Los casos deben aislarse lo antes posible y debe procederse a la identificación y el seguimiento de las personas que han estado en contacto estrecho con ellos.

La OMS pide encarecidamente a los Estados Miembros que verifiquen todos los casos probables y confirmados de infección por MERS y que los notifiquen a la Organización.

La OMS también insta a los Estados Miembros a que se mantengan informados de la evolución de la enfermedad y a que adapten sus intervenciones al nivel actual de riesgo. En los enlaces siguientes se pueden consultar las orientaciones pertinentes de la OMS.

Al personal sanitario

Con el fin de prevenir la posible propagación del MERS-CoV en los establecimientos de atención sanitaria, es fundamental adoptar medidas de prevención y control de las infecciones. En los establecimientos de salud donde se atiende a pacientes con infección posible o confirmada por MERS deberían adoptarse medidas adecuadas para reducir el riesgo de que el virus se transmita de un paciente infectado a otros pacientes, al personal sanitario o a los visitantes.

Los profesionales de la salud deberían recibir formación y capacitación en materia de prevención y control de las infecciones y actualizar esas competencias periódicamente.

16. Recomendaciones generales a los viajeros

Dada la actual pauta de transmisión de la enfermedad, la OMS no recomienda imponer restricciones a los viajes ni al comercio en relación con el MERS-CoV.

Sin embargo, las autoridades nacionales podrían adoptar medidas de precaución destinadas a sensibilizar acerca del virus del MERS-CoV y sus síntomas entre las personas que viajan de o hacia las zonas afectadas, sobre la base de su propia evaluación local de riesgos.

Tal como se establece en el Reglamento Sanitario Internacional (RSI, 2005), los países deben adoptar medidas sistemáticas para la evaluación de los viajeros enfermos detectados a bordo de un medio de transporte (como aviones o buques) y en los puestos de entrada, así como medidas para el transporte seguro de los viajeros que presenten síntomas a los hospitales o los establecimientos designados para la evaluación clínica y el tratamiento. Si se detecta a un viajero enfermo en un avión, se puede utilizar un formulario de localización de pasajeros. Este formulario es muy útil para recabar los datos de contacto de los pasajeros, que podrá utilizarse para el seguimiento en caso necesario.

17. Viajes a Oriente Medio

En la actualidad la OMS no recomienda exámenes especiales en los puntos de entrada ni la imposición de restricciones a los viajes ni al comercio. Las medidas recomendadas son:

  • Advertir a los viajeros con afecciones existentes que deben evitar el contacto con dromedarios en Oriente Medio y en países de otras zonas donde se hayan identificado dromedarios infectados por el virus.
  • Alertar a los profesionales y a los centros sanitarios de la posibilidad de que haya casos de infección por MERS-CoV entre viajeros a Oriente Medio con síntomas de enfermedad respiratoria, especialmente fiebre, tos y enfermedad pulmonar parenquimatosa (por ejemplo, neumonía o síndrome de distrés respiratorio agudo). Si la presentación clínica sugiere un posible diagnóstico de MERS-CoV, se deben realizar pruebas de laboratorio según la definición de caso de la OMS y adoptar medidas de prevención y control de infecciones. El personal clínico debe estar alerta ante la posibilidad de que se produzcan presentaciones atípicas en pacientes inmunodeprimidos.
  • Hasta que se sepa más del MERS-CoV, se considera que las personas que padecen diabetes, insuficiencia renal, neumopatía crónica o inmunodepresión tienen un alto riesgo de padecer enfermedad grave en caso de infección por MERS-CoV. Por consiguiente, deben evitar el contacto con animales, sobre todo dromedarios, cuando acudan a granjas, mercados o establos en zonas donde es posibles que el virus esté circulando. Asimismo, deben adoptar medidas higiénicas generales, como lavarse sistemáticamente las manos antes y después de tocar a algún animal, y evitar el contacto con animales enfermos.
  • Informar a las personas que viajan y las organizaciones que organizan viajes sobre las precauciones generales de salud que deben adoptarse durante los viajes que, en general, pueden reducir el riesgo de contraer infecciones y, en especial, enfermedades como la gripe y la diarrea del viajero. Se deberá resaltar la importancia de: lavarse las manos a menudo con agua y jabón (cuando las manos no estén visiblemente sucias se puede usar un desinfectante de manos); adoptar buenas prácticas en relación con la inocuidad de los alimentos, como evitar la ingestión de carne poco cocinada o alimentos preparados en condiciones insalubres, lavar bien las frutas y hortalizas antes de comerlas, y mantener una adecuada higiene personal.
  • Poner avisos de salud a disposición de todas las personas que se disponen a viajar a Oriente Medio, mediante la colaboración con los sectores de viajes y turismo, y colocar esos materiales informativos en lugares estratégicos (por ejemplo, las agencias de viajes o puntos de salida en los aeropuertos). También se pueden utilizar diferentes tipos de comunicación como las alertas sanitarias en los aviones o barcos, y las pancartas, folletos y anuncios radiofónicos en los puntos de entrada internacionales, destinados a los viajeros. Los avisos de salud deberán incluir información actualizada sobre el MERS-CoV y orientaciones sobre la manera de evitar las enfermedades mientras se viaja.
  • Informar a los viajeros que presenten síntomas de enfermedades respiratorias agudas graves, con fiebre y tos (suficientemente graves para interferir con las actividades de la vida diaria) con el fin de asegurar: que minimicen los contactos con otras personas para evitar infectarlas; se cubran la boca y la nariz con un pañuelo cuando tosan o estornuden, tiren el pañuelo al basurero después de usarlo y se laven las manos después, o si esto no fuera posible, se tapen la boca con la parte superior de las mangas de su ropa al toser o estornudar, sin usar la manos; y recurran a profesionales médicos lo antes posible.
  • Informar a los viajeros que regresen de Oriente Medio de que, si presentan síntomas importantes de enfermedades respiratorias agudas, con fiebre y tos (suficientemente grave como para interferir con las actividades de la vida diaria) en las dos semanas que siguieron su regreso, deberán recurrir a atención médica, notificar de inmediato al organismo local de salud y comunicar sus atedecentes de viajes recientes.
  • Informar a las personas que han estado en contacto estrecho con un viajero que presente síntomas importantes de enfermedades respiratorias agudas, con fiebre y tos (suficientemente grave como para interferir con las actividades de la vida diaria) y que presenten ellos mismos síntomas de la enfermedad de que notifiquen al respecto a las autoridades sanitarias locales, con el fin de que se lleve a cabo un seguimiento en relación con la infección por MERS-CoV.
  • Informar a los profesionales y los establecimientos sanitarios sobre la posibilidad de que se presenten casos de infección por el MERS-CoV en viajeros que regresan de Oriente Medio con enfermedades respiratorias agudas, en especial los que tienen fiebre y tos, y enfermedades pulmonares parenquimatosas (por ejemplo, la neumonía o síndrome disneico agudo). Si en las presentaciones clínicas se diagnostica un posible caso de MERS-CoV, se deberá proceder a una prueba de laboratorio que se ajuste a la definición que da la OMS del caso y poner en marcha medidas de prevención y control de las infecciones. Se deberá informar asimismo a los clínicos acerca de la posibilidad de que haya presentaciones atípicas en pacientes inmunodeprimidos.