Boletín de la Organización Mundial de la Salud

Movilizar la voluntad política para contener la resistencia a los antimicrobianos

La tercera parte de nuestra serie sobre la resistencia a los antimicrobianos examina qué están haciendo los gobiernos y qué pueden hacer para combatir esta amenaza mundial. Informan Patralekha Chatterjee y Fiona Fleck.

Bulletin of the World Health Organization 2011;89:168–169. doi:10.2471/BLT.11.030311

La Dra. Vemu Lakshmi es uno de los múltiples médicos indios que desde hace tiempo están insistiendo en que hay que hacer mucho más para resolver el problema de la resistencia a los antimicrobianos. El año pasado, en su país se desató una encendida controversia acerca de los "supermicrobios" altamente resistentes, una bacteria que contiene la denominada enzima "NDM-1".

"Desde hace bastante tiempo, algunos microbiólogos indios han señalado la apremiante necesidad de proporcionar apoyo de laboratorio microbiológico a los médicos y unas directrices rigurosas sobre la prescripción y las políticas en materia de antibióticos," apunta la Dra. Lakshmi, profesora y jefa del Departamento de Microbiología del Instituto de Ciencias Médicas de Nizam, en Hyderabad.

Cartel de la campaña para fomentar la sensibilización acerca de la amenaza mundial que supone la resistencia a los antimicrobianos
Por cortesía deReAct/Red Ecuménica Farmacéutica
Cartel de la campaña para fomentar la sensibilización acerca de la amenaza mundial que supone la resistencia a los antimicrobianos

La Dra. Lakshmi y sus colegas sabían que la resistencia a los antimicrobianos tendría el resultado inevitable del uso inapropiado de los antibióticos en los hospitales y la comunidad (incluidas las dosis subterapéuticas debidas al desconocimiento de los mecanismos de resistencia), la venta sin receta generalizada de antibióticos y el hecho de que los pacientes no terminen su plan terapéutico con esos fármacos. La Dra. Lakshmi examinó detalladamente estos problemas en un artículo publicado en el Indian Journal of Medical Microbiology en 2008.

La propagación de esta enzima en la India, el Pakistán y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte fue descrita en un trabajo publicado en el Lancet Infectious Diseases en agosto de 2010. La "NDM-1", o metalobetalactamasa de Nueva Delhi, se identificó por primera vez en 2008 en un paciente sueco que procedía de Nueva Delhi.

Según los expertos, la propagación de la enzima despertó particular preocupación tras detectarse en E. coli, una de las bacterias más comúnmente presentes en la población humana, y porque por lo menos una de cada 10 cepas que contenían esta enzima presentaba resistencia a todos los antimicrobianos conocidos.

La resistencia a los antimicrobianos es un problema mundial que afecta a todos los países. El Día Mundial de la Salud de este año, que se celebrará el próximo 7 de abril, aspira a conseguir que los gobiernos sean más conscientes de ello y a animarlos a adoptar medidas para luchar contra esta amenaza mundial.

"La [resistencia a los antimicrobianos] es un nuevo problema real de salud pública en todo el mundo y en Europa. Debemos hacer un mayor esfuerzo para abordarlo, tanto en la Organización Mundial de la Salud (OMS) como en los Estados Miembros," manifiesta la Sra. Zsuzsanna Jakab, Directora Regional de la OMS para Europa. La Sra. Jakab es muy consciente de que si no deseamos que problemas como la tuberculosis farmacorresistente se agraven, la resistencia a los antimicrobianos en Europa requiere una vigilancia constante. "Este es el comienzo de un proceso; podemos y debemos hacer que los responsables de formular las políticas y el público en general sean más conscientes de la situación y dar seguimiento al Día Mundial de la Salud con estrategias," apunta la Sra. Jakab.

Esta no es la primera vez que la OMS aborda el problema. En 2001, publicó la Estrategia mundial de la OMS para contener la resistencia a los antimicrobianos, con recomendaciones que los países podrían adaptar para su propio uso. No obstante, el lanzamiento de esta iniciativa en Washington, DC coincidió con los ataques del 11 de septiembre de 2001 en los Estados Unidos de América (EUA), de modo que con la subsiguiente confusión el impulso inicial se desvaneció.

Zsuzsanna Jakab, Directora Regional de la OMS para Europa
OMS/Europa
Zsuzsanna Jakab, Directora Regional de la OMS para Europa

Para el Dr. Gerald Dziekan, del Programa de Seguridad del Paciente de la OMS, a pesar de todo la iniciativa de 2001 proporciona a algunos países un punto de partida para abordar el problema.

"Es cierto que en algunos países impulsó planes nacionales de desarrollo, pero a fin de cuentas en lo que se refiere a sensibilización y acción coordinada de ámbito mundial la respuesta fue bastante débil," señala el Dr. Dziekan. En su opinión, uno de los desafíos a los que se enfrentan los gobiernos es hacer cumplir las leyes que prohíben la venta libre de antibióticos. "Esto es particularmente difícil en los países [de ingresos bajos a medianos] donde con frecuencia no hay médicos para recetar medicamentos pero en los que las personas necesitan obtenerlos de alguna manera."

Pero también es en esos países donde el problema se está dejando sentir cada vez con más fuerza. Según el profesor Anthony So, de la Escuela de Políticas Públicas de Sanford, en la Universidad Duke de los Estados Unidos, "la resistencia a los antibióticos no se circunscribe únicamente a las salas de emergencia de los países ricos de Europa y América del Norte".

Por el contrario, el profesor So dice que "es un creciente problema mundial de salud que afecta gravemente a las personas desfavorecidas en los países de ingresos bajos". Y añade: "En Asia y América Latina, a los niños que sufren neumonía, meningitis o infecciones del torrente sanguíneo con frecuencia se les administran medicamentos viejos que han perdido la eficacia debido a su resistencia a los antibióticos porque son las únicas opciones disponibles."

Un esfuerzo concertado de las autoridades de reglamentación puede tener un efecto positivo, como se ha visto por ejemplo en Chile, donde la prescripción obligatoria de antibióticos y la prohibición de su venta sin receta han supuesto un cambio significativo en la situación.

El Dr. Luis Bavestrello, director médico de la Clínica Reñaca en Viña del Mar (Chile), apunta que poner de relieve los riesgos de la resistencia a los antimicrobianos en los medios de comunicación ha dado buenos resultados.

"Aunque el Gobierno no considere prioritaria la resistencia a los antimicrobianos, se han examinado algunas propuestas y se han adoptado medidas importantes," dice el Dr. Bavestrello, que asimismo coordina la Comisión sobre Antimicrobianos de la Sociedad Chilena de Enfermedades Infeccionas. En este sentido, pone los ejemplos de un programa nacional de vigilancia de la resistencia a los antimicrobianos en hospitales y un comité nacional de representantes de la comunidad médica y los ministerios gubernamentales responsables de la salud y la agricultura.

Como en Chile y la India, la comunidad médica de Kenya, por ejemplo, también encabeza los esfuerzos para abordar el problema. "Los médicos, farmacéuticos, otros profesionales y académicos son conscientes del problema de la resistencia a los antimicrobianos," señala Eric Mitema, profesor de farmacología y toxicología de la facultad de Medicina Veterinaria en la Universidad de Nairobi, quien añade lo siguiente: "Estos profesionales se esfuerzan por conseguir que el Gobierno sea consciente de la resistencia a los antimicrobianos."

En la India, se están llevando a cabo diversas iniciativas para resolver el problema. Se está preparando una política nacional sobre antibióticos que si bien por el momento no será de aplicación en la esfera pública, los hospitales podrán ajustar a sus propias directrices, tal como apuntan los médicos.

"[Otro] avance significativo es el hecho de que el Gobierno esté instando a los hospitales a obtener la acreditación del Consejo Nacional de Acreditación para Hospitales y Dispensadores de Atención de Salud," señala la Dra. Lakshmi, quien añade: "Una vez haya concluido el proceso de acreditación, un hospital deberá establecer prácticas relativas al uso sensato de antibióticos."

Pero la Dra. Lakshmi señala que, sin embargo, "ni el Gobierno ni ninguna otra organización tienen una legislación o reglamentación específicas para prevenir la resistencia a los antimicrobianos."

Incluso en Europa occidental, donde países como Bélgica y Francia han reducido el uso de antibióticos, persiste su uso indebido. Algunos de los países de esta región cuentan con políticas sobre contención y prevención de la resistencia a los antimicrobianos. Los defensores de esas políticas felicitan a los países escandinavos como Noruega y Suecia por haber realizado importantes esfuerzos para abordar el problema. También citan a los Países Bajos como ejemplo de un país con una baja prescripción de antibióticos y unas excelentes directrices para el uso de esos fármacos.

Una de las medidas de alcance mundial más eficaces para prevenir la resistencia a los antimicrobianos ha sido la prohibición de usar antibióticos como promotores del crecimiento en el ganado en los 27 países de la Unión Europea desde 2006. En dicha prohibición se subraya la compleja naturaleza del problema. "La resistencia a los antimicrobianos es un problema que va más allá del sector de la salud, de modo que es importante implicar a todos los sectores," señala la Sra. Jakab. "Todos los gobiernos deberían tener un plan nacional intersectorial donde se exponga cómo hay que abordar el problema y darle respuesta."

Los médicos concuerdan en que uno de los principales desafíos es definir la verdadera dimensión del problema de las infecciones resistentes en cada país. "Necesitamos disponer de unos mejores laboratorios de microbiología para ensayar la resistencia a los antibióticos, pero por encima de todo necesitamos unos mejores datos para informar las políticas," afirma el profesor Nirmal Ganguly, presidente de la Asociación Mundial sobre la Resistencia a los Antibióticos - Grupo de Trabajo Nacional de la India.

Para algunos, simplemente con restringir la venta sin receta de antimicrobianos no se avanza lo suficiente, y sugieren que es necesario hacer más esfuerzos para poner freno al uso de antibióticos de segunda línea, que deberían utilizarse para tratar las infecciones cuando fallan los antibióticos de primera línea y pueden suponer el último recurso.

Como declara el Dr. Abdul Ghafur, asesor sobre enfermedades infecciosas y micología clínica en Chennai: "El efecto positivo de la restricción de la venta libre de antibióticos de primera línea se podrá observar a largo plazo, pero lo que es más necesario es limitar el uso más considerable de antibióticos en los hospitales."

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