Boletín de la Organización Mundial de la Salud

Rentabilidad del tratamiento combinado con artemisinina contra la malaria infantil sin complicaciones: datos de Papua Nueva Guinea

Wendy A Davis, Philip M Clarke, Peter M Siba, Harin A Karunajeewa, Carol Davy, Ivo Mueller & Timothy ME Davis

Objetivo

Comparar la rentabilidad del tratamiento antipalúdico convencional respecto a la de los tres tratamientos combinados con artemisinina en niños de entre 6 y 60 meses de Papua Nueva Guinea.

Métodos

Se realizó un análisis incremental de la rentabilidad con los datos procedentes de 656 niños con malaria por Plasmodium falciparum y/o por P. vivax que participaron en un ensayo intervencionista a gran escala en la costa Norte de Papua Nueva Guinea. A los niños que acudieron a dos consultorios, se les asignó aleatoriamente uno de los siguientes tratamientos: (a) tratamiento tradicional con cloroquina, sulfadoxina y pirimetamina; (b) artesunato, sulfadoxina y pirimetamina; (c) dihidroartemisinina y piperaquina (DHA+PQ); y (d) arteméter y lumefantrina (A+L). Se definieron los resultados terapéuticos siguiendo las definiciones normalizadas de la Organización Mundial de la Salud. Como base para la determinación de los costes incrementales por cada logro terapéutico alcanzado a los 42 días y su coste por año de vida salvado, se calculó el coste del transporte entre el hogar y el centro de salud, junto con los gastos directos ocasionados por la asistencia sanitaria proporcionada.

Resultados

Desde el punto de vista clínico, el tratamiento más eficaz contra la malaria por P. falciparum fue el A+L, con una rentabilidad muy elevada de 6,97 dólares norteamericanos (US$) por logro terapéutico (unos 58 US$ por año de vida salvado). La combinación terapéutica más eficaz contra la malaria producida por P. vivax fue la DHA+PQ y resultó ser más rentable que el tratamiento antipalúdico habitual.

Conclusión

En algunas zonas de Papua Nueva Guinea, los tratamientos A+L y DHA+PQ resultan muy rentables en el tratamiento pediátrico contra la malaria por P. falciparum y P. vivax, respectivamente. Es preciso que se investigue más en profundidad para determinar si estos resultados también son válidos para otras regiones de Asia y Oceanía que presenten una epidemiología de malaria similar.

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